Las causas de la queratitis son las siguientes:

  • Lesiones. Si un objeto penetra o raya la superficie de una de las córneas, puede producirse una queratitis sin infección. Además, una lesión podría permitir que las bacterias o los hongos accedan a la córnea a través de la superficie lastimada y causar una queratitis infecciosa.
  • Lentes de contacto contaminadas. Las bacterias, los hongos o los parásitos —en especial, los parásitos microscópicos «Acanthamoeba»— pueden vivir en la superficie de una lente de contacto o en el estuche donde se guarda. La córnea puede contaminarse cuando la lente se encuentra en el ojo, lo que ocasiona una queratitis infecciosa.
  • Virus. Los virus, como el virus del herpes (herpes simple y herpes zóster) y el que causa la clamidia, pueden provocar queratitis.
  • Agua contaminada. Los químicos presentes en el agua, como aquellos que se utilizan en las piscinas, pueden irritar la córnea y debilitar el delicado tejido de su superficie (epitelio de la córnea), lo que ocasiona una queratitis química. Por lo general, esta afección se padece por poco tiempo y puede durar solo entre unos minutos y unas horas.

    Las bacterias, los hongos y los parásitos presentes en el agua —en especial, en océanos, ríos, lagos y jacuzzis— pueden ingresar a los ojos cuando estás nadando o bañándote, y ocasionar la queratitis. Si te expones a estos microorganismos, no es probable que la córnea se infecte en caso de que esté saludable. Pero si previamente experimentaste alguna rotura del epitelio de la córnea, por ejemplo, debido al uso prolongado de lentes de contacto, la córnea puede quedar vulnerable a las infecciones.

Sept. 10, 2015