El impétigo es una infección cutánea común y muy contagiosa que afecta principalmente a los bebés y a los niños pequeños. Por lo general, se manifiesta mediante la aparición de llagas rojas en la cara, en especial alrededor de la nariz y la boca, y en las manos y los pies. En el transcurso de aproximadamente una semana, las llagas revientan y producen costras de color miel.

Ilustración del impétigo en diferentes colores de piel. Las llagas aparecen principalmente alrededor de la nariz y la boca en bebés y niños.
El tratamiento con antibióticos puede limitar el contagio del impétigo a otras personas. No lleve a los niños a la escuela ni a la guardería hasta que dejen de contagiar, lo que suele suceder 24 horas después de comenzar el tratamiento con antibióticos.
Los síntomas principales del impétigo son llagas rojizas que generalmente aparecen alrededor de la nariz y la boca. Las llagas se rompen rápidamente, exudan durante algunos días y luego forman costras de color miel. Las llagas pueden diseminarse a otras áreas del cuerpo mediante el contacto, la ropa y las toallas. La picazón y la irritación suelen ser leves.
Existe un tipo menos común de esta afección, que se denomina impétigo bulloso, que causa grandes ampollas en el tronco en bebés y niños pequeños. La ectima es un tipo de impétigo grave que causa llagas dolorosas que están llenas de líquido o pus.

El impétigo bulloso causa ampollas llenas de líquido que suelen aparecer en el tronco, los brazos y las piernas de bebés y niños menores de 2 años.

Una forma más grave de impétigo, llamada ectima, penetra de manera más profunda en la piel, lo que causa llagas dolorosas llenas de líquido o pus que se convierten en úlceras profundas.
Si sospecha que usted o su hijo tienen impétigo, consulte con su médico de cabecera, el pediatra del niño o un dermatólogo.
El impétigo es causado por bacterias, generalmente, los estafilococos.
Puede estar expuesto a las bacterias que causan impétigo cuando entra en contacto con las llagas de alguien infectado o con elementos que este haya tocado, como ropa, ropa de cama, toallas y hasta juguetes.
Los factores que aumentan el riesgo de impétigo incluyen lo siguiente:
Por lo general, el impétigo no es peligroso, y las llagas en los tipos leves de la infección suelen sanar sin dejar cicatrices.
En ocasiones poco frecuentes, el impétigo puede causar las siguientes complicaciones:
Mantener la piel limpia es la mejor manera de que esté saludable. Es importante lavar de inmediato los cortes, las raspaduras, las picaduras de insectos y otras heridas.
Para evitar el contagio del impétigo a otras personas, siga estos consejos: