Diagnóstico

El diagnóstico de histoplasmosis puede ser complicado, según la zona del cuerpo afectada. Aunque los análisis no suelen ser necesarios para casos leves de histoplasmosis, puede ser crucial ayudar a elegir los tratamientos adecuados en los casos que ponen en riesgo la vida.

El médico puede sugerir una combinación de enfoques para buscar evidencia de la enfermedad en muestras de lo siguiente:

  • Secreciones pulmonares
  • Sangre u orina
  • Biopsia de tejido pulmonar
  • Médula ósea

Tratamiento

En general, no necesitas tratamiento si tienes un caso leve de histoplasmosis. No obstante, si los síntomas son graves o si tienes histoplasmosis crónica o diseminada, probablemente necesites tratamiento con uno o más medicamentos antifúngicos. Algunos de esos medicamentos están disponibles en forma de píldora, pero las alternativas más fuertes se administran por vía intravenosa.

Preparación para la consulta

Es probable que comiences por consultar con el proveedor de atención médica primaria. Dicho profesional podría derivarte a un médico que se especialice en enfermedades infecciosas. Según los síntomas y la gravedad de la infección, es posible que también consultes a otros médicos, como un especialista en pulmón (neumólogo) o en corazón (cardiólogo).

Qué puedes hacer

  • Anota cualquier síntoma que tengas, incluso los que parezcan no tener relación con el motivo por el cual programaste la consulta.
  • Anota tu información personal más importante, incluso cualquier posible exposición a zonas con gran cantidad de aves o murciélagos.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que estés tomando.
  • Anota las preguntas que desees hacerle al médico.

Algunas preguntas básicas para hacerle al médico en caso de histoplasmosis son:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Cómo puedo haberme contagiado esta infección?
  • ¿Qué tipo de pruebas necesito hacerme? ¿Estas pruebas requieren alguna preparación especial?
  • ¿La infección mejorará en forma natural o necesitaré tratamiento?
  • ¿Qué tratamientos hay disponibles y cuáles me recomiendas?
  • ¿Qué tipos de efectos secundarios suele ocasionar el tratamiento?
  • ¿Hay alternativas al enfoque principal que sugieres?
  • Tengo otros problemas de salud. ¿Cuál es la mejor manera de controlarlos en forma conjunta?
  • ¿Puedo volver a contraer la infección?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomiendas?

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas. Estar preparado para responderlas puede ahorrarte tiempo para consultar sobre cualquier tema al que quieras dedicarle más tiempo. El médico puede preguntarte lo siguiente:

  • ¿Cuándo comenzaste a tener los síntomas?
  • ¿Los síntomas han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Cuán intensos son los síntomas?
  • ¿Trabajas al aire libre?
  • ¿Pasaste mucho tiempo en zonas que tienen grandes cantidades de aves?
  • ¿Pasaste tiempo en cuevas? ¿O en otras zonas en las que podrían concentrarse murciélagos?