Diagnóstico

Para conocer la naturaleza de los dolores de cabeza de tu hijo, es probable que el médico analice lo siguiente:

  • Antecedentes de dolores de cabeza. El médico te pedirá a ti y a tu hijo que describan los dolores de cabeza en detalle para determinar si existe un patrón o un factor desencadenante en común. El médico también puede pedirte que lleves un diario de dolores de cabeza durante algún tiempo para que puedas registrar información más detallada de los dolores de cabeza de tu hijo, como la frecuencia, la intensidad del dolor y los posibles factores desencadenantes.
  • Examen físico. El médico realizará un examen físico que incluirá tomar la altura, el peso, la circunferencia de la cabeza, la presión arterial y el pulso de tu hijo, y examinar los ojos, el cuello, los hombros y la columna vertebral de tu hijo.
  • Examen neurológico. El médico intentará detectar problemas de movimiento, coordinación o sensibilidad.

Si tu hijo está sano y los dolores de cabeza son el único síntoma, generalmente no se necesitan más pruebas. Sin embargo, en algunos casos, las pruebas por imágenes y otras evaluaciones pueden ayudar a determinar un diagnóstico o a descartar otras afecciones médicas que podrían ser la causa de los dolores de cabeza. Estas pruebas pueden incluir las siguientes:

  • Tomografía computarizada (TC). Este procedimiento de diagnóstico por imágenes utiliza una serie de rayos X dirigidos por computadora que brindan una vista transversal del cerebro de tu hijo. Esto ayuda a los médicos a diagnosticar tumores, infecciones y otros problemas médicos que pueden provocar dolores de cabeza.
  • Resonancia magnética (RM). Las resonancias magnéticas utilizan un poderoso imán para producir vistas detalladas del cerebro. Las resonancias magnéticas ayudan a los médicos a diagnosticar tumores, accidentes cerebrovasculares, aneurismas, enfermedades neurológicas y otras anomalías cerebrales. Las resonancias magnéticas también pueden usarse para examinar los vasos sanguíneos que irrigan al cerebro.
  • Punción lumbar. Si el médico sospecha que una afección oculta, como meningitis bacteriana o vírica, es la responsable de los dolores de cabeza de tu hijo, podría recomendar una punción lumbar. En este procedimiento, se introduce una fina aguja entre dos vértebras de la zona lumbar para extraer una muestra de líquido cefalorraquídeo y analizarla en el laboratorio.

Tratamiento

Por lo general, los dolores de cabeza que experimenta tu hijo se pueden tratar en el hogar a través del descanso, la disminución del ruido, la incorporación de una cantidad abundante de líquidos y de comidas equilibradas, y analgésicos de venta libre. Si tu hijo ya es grande y experimenta dolores de cabeza frecuentes, también podría resultarle beneficioso aprender a relajarse y a controlar el estrés.

Medicamentos

  • Analgésicos de venta libre. El paracetamol (Tylenol, entre otros) o el ibuprofeno (Advil, Motrin IB, entre otros) generalmente pueden aliviar las cefaleas de tu hijo. Tu hijo debe tomarlos ante el primer signo de cefalea.
  • Ten cuidado al darles aspirina a niños o adolescentes. Si bien la aspirina está aprobada para uso en niños mayores de 2 años, los niños y adolescentes que se están recuperando de síntomas similares a los de la viruela o la gripe nunca deben tomar aspirina. La aspirina se ha vinculado con el síndrome de Reye, una afección poco frecuente, pero potencialmente mortal, en niños con esas características. Si tienes alguna inquietud, consulta con tu médico.

  • Medicamentos recetados. Los triptanos, medicamentos recetados que se utilizan para tratar las migrañas, son eficaces y pueden usarse de manera segura en niños mayores de 6 años.
  • Si tu hijo tiene náuseas y vómitos debido a la migraña, el médico puede recetarte un antinauseoso. Sin embargo, la estrategia farmacológica varía en función del niño. Consulta al médico o farmacéutico sobre cómo aliviar las náuseas.

Precaución: El uso excesivo de medicamentos es, en sí mismo, un factor que contribuye a las cefaleas (cefaleas por rebote). Con el tiempo, los analgésicos y otros medicamentos pueden perder su eficacia. Además, todos los medicamentos tienen efectos secundarios. Si tu hijo toma medicamentos en forma regular, incluidos productos de venta libre, consulta al médico sobre los riesgos y beneficios.

Terapias

Si bien el estrés no parece provocar cefaleas, puede actuar como un desencadenante de ellas o empeorarlas. La depresión y otros trastornos mentales también pueden influir. En estos casos, el médico puede recomendarte una o más terapias conductuales, como las siguientes:

  • Capacitación sobre relajación. Las técnicas de relajación incluyen la respiración profunda, el yoga, la meditación y la relajación muscular progresiva, la cual se logra al tensionar un músculo a la vez y, luego, liberar completamente la tensión hasta que todos los músculos del cuerpo estén relajados. Los niños más grandes pueden aprender técnicas de relajación al tomar clases o en casa con libros o videos.
  • Capacitación sobre biorregulación. La biorregulación le enseña a tu hijo a controlar determinadas respuestas corporales que ayudan a aliviar el dolor. Durante una sesión de biorregulación, tu hijo estará conectado a dispositivos que monitorean y brindan información sobre funciones corporales, como la tensión muscular, la frecuencia cardíaca y la presión arterial.
  • Luego, tu hijo aprenderá cómo disminuir la tensión muscular, la frecuencia cardíaca y la respiración. El objetivo de la biorregulación es ayudar a tu hijo a lograr un estado de relajación para lidiar mejor con el dolor.

  • Terapia cognitivo-conductual. Esta terapia puede ayudar a tu hijo a controlar el estrés y disminuir la frecuencia e intensidad de las cefaleas. Durante este tipo de psicoterapia, el terapeuta ayuda a tu hijo a aprender nuevas formas de percibir y lidiar con sucesos de la vida de manera más positiva.

Modo de vida y remedios caseros

Los analgésicos de venta libre, como el paracetamol (Tylenol, entre otros) y el ibuprofeno (Advil, Motrin IB, entre otros), generalmente son eficaces en el alivio del dolor de las cefaleas. Antes de darle a tu hijo cualquier medicamento, recuerda lo siguiente:

  • Lee atentamente los prospectos y utiliza únicamente las dosis recomendadas para tu hijo.
  • No le administres dosis con una frecuencia mayor a la recomendada.
  • No le des a tu hijo analgésicos de venta libre durante más de dos o tres días por semana. El uso diario puede desencadenar una cefalea por rebote, un tipo de cefalea provocada por el uso excesivo de analgésicos.
  • Ten cuidado al darles aspirina a niños o adolescentes. Si bien la aspirina está aprobada para uso en niños mayores de 2 años, los niños y adolescentes que se están recuperando de síntomas similares a los de la viruela o la gripe nunca deben tomar aspirina. Esto se debe a que la aspirina se ha vinculado con el síndrome de Reye, una afección poco frecuente, pero potencialmente mortal, en niños con esas características. Si tienes alguna inquietud, consulta con tu médico.

Además de los analgésicos de venta libre, lo siguiente puede ayudar a aliviar las cefaleas de tu hijo:

  • Descanso y relajación. Procura que tu hijo esté en una habitación tranquila y oscura. Dormir generalmente resuelve las cefaleas en los niños.
  • Usa una compresa fría y húmeda. Mientras tu hijo descansa, colócale un paño frío y húmedo sobre la frente.
  • Ofrécele un refrigerio saludable. Si tu hijo no ha estado comiendo, ofrécele una fruta, galletas de trigo integral o queso bajo en grasas. No comer puede empeorar la cefalea.

Medicina alternativa

Aunque no están bien estudiados, se sugirió que varios suplementos dietéticos pueden ayudar a aliviar el dolor de cabeza en niños, por ejemplo:

  • Magnesio
  • Coenzima Q10
  • Vitamina D
  • Melatonina

Consulta con el médico de tu hijo antes de probar productos a base de hierbas o suplementos dietéticos a fin de asegurarte de que no interactúen con los medicamentos de tu hijo ni tengan efectos secundarios perjudiciales.

Varios tratamientos alternativos también pueden resultar útiles para aliviar el dolor de cabeza en niños, por ejemplo:

  • Acupuntura. Los profesionales de acupuntura utilizan agujas extremadamente finas y desechables que, por lo general, causan muy poco dolor o apenas una leve molestia. Algunas investigaciones sugirieron que este tratamiento puede ayudar a aliviar los síntomas de la cefalea.
  • Masajes. Los masajes pueden ayudar a reducir el estrés y la tensión, y también pueden aliviar el dolor de cabeza.

Preparación para la consulta

Generalmente, pedirás una consulta con tu médico de cabecera o el pediatra de tu hijo. En función de la frecuencia y la intensidad de los síntomas de tu hijo, podrían derivarlos a un médico especialista en afecciones del cerebro y del sistema nervioso (neurólogo).

Aquí tienes información para ayudarte a prepararte para la consulta de tu hijo y saber qué esperar del médico.

Qué puedes hacer

  • Anota los signos y síntomas de tu hijo, cuándo aparecieron y cuánto duraron. Puede resultarte útil llevar un diario de cefalea en el que registres cada episodio de cefalea, cuánto dura y qué podría haberlo causado.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, vitaminas o suplementos que toma tu hijo.
  • Anota preguntas para hacerle a tu médico.

En el caso del dolor de cabeza en niños, algunas preguntas básicas para hacerle al médico son:

  • ¿Cuál es la causa más probable de los síntomas?
  • ¿Es necesario hacer pruebas para confirmar el diagnóstico?
  • ¿Qué tratamientos hay disponibles y cuál me recomienda?
  • ¿Mi hijo necesita medicamentos recetados o podría servir algún medicamento de venta libre?
  • ¿Es necesario hacer seguimiento?
  • ¿Qué puedo hacer en casa para aliviar el dolor?
  • ¿Qué podemos hacer en casa para prevenir el dolor de cabeza?

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas, por ejemplo:

  • ¿Cuándo comenzaron los síntomas? ¿Han cambiado con el tiempo?
  • ¿Cada cuánto tu hijo presenta estos síntomas?
  • ¿Cuánto duran generalmente las cefaleas?
  • ¿En dónde se produce el dolor?
  • ¿Los síntomas han sido continuos o intermitentes?
  • ¿Tu hijo tiene otros síntomas, como náuseas o mareos?
  • ¿Hay algo que alivie los síntomas de tu hijo?
  • ¿Hay algo que empeore los síntomas?
  • ¿Qué tratamientos has probado?
  • ¿Qué medicamentos toma tu hijo?
  • ¿Otros familiares tienen dolores de cabeza?

Qué puede hacer mientras tanto

Hasta que consultes al médico de tu hijo, si tu hijo tiene cefaleas, colócale un paño frío y húmedo sobre la frente y procura que se quede en una habitación tranquila y oscura.

Considera darle a tu hijo analgésicos de venta libre, como paracetamol (Tylenol, entre otros) o ibuprofeno (Advil, Children's Motrin, entre otros), para aliviar los síntomas.

Ten cuidado al darles aspirina a niños o adolescentes. Si bien la aspirina está aprobada para uso en niños mayores de 2 años, los niños y adolescentes que se están recuperando de síntomas similares a los de la viruela o la gripe nunca deben tomar aspirina.

Esto se debe a que la aspirina se ha vinculado con el síndrome de Reye, una afección poco frecuente, pero potencialmente mortal, en niños con esas características. Si tienes alguna inquietud, consulta con tu médico.