Diagnóstico

Varias afecciones pueden provocar los signos y síntomas de la enfermedad de Hashimoto. Si presentas alguno de estos síntomas, el proveedor de atención médica te realizará un examen físico completo, revisará tus antecedentes médicos y te preguntará sobre los síntomas.

Prueba diagnóstica de la función tiroidea

Para determinar si el hipotiroidismo es la causa de tus síntomas, el proveedor de atención médica pedirá análisis de sangre que pueden incluir lo siguiente:

  • Análisis de la hormona estimulante de la tiroides. La glándula pituitaria produce la hormona estimulante de la tiroides. Cuando esta glándula detecta un nivel bajo de hormonas tiroideas en la sangre, envía la hormona estimulante de la tiroides hacia la tiroides para aumentar la producción de hormonas tiroideas. Los niveles altos de la hormona estimulante de la tiroides en la sangre indican hipotiroidismo.
  • Análisis de T4. La principal hormona tiroidea es la tiroxina (T4). Un nivel bajo de T4 en la sangre confirma los resultados de un análisis de la hormona estimulante de la tiroides e indica que el problema está en la propia tiroides.

Análisis de anticuerpos

Más de un proceso de enfermedad puede llevar al hipotiroidismo. Para determinar si la enfermedad de Hashimoto es la causa del hipotiroidismo, el proveedor de atención médica solicitará una prueba de anticuerpos.

El propósito previsto de un anticuerpo es detectar agentes externos que provoquen enfermedades y que deban ser destruidos por otros actores del sistema inmunitario. En un trastorno autoinmunitario, el sistema inmunitario produce anticuerpos patógenos que afectan a las células sanas o las proteínas del organismo.

Por lo general, en la enfermedad de Hashimoto, el sistema inmunitario produce un anticuerpo a la peroxidasa tiroidea, una proteína que desempeña un papel importante en la producción de la hormona tiroidea. La mayoría de las personas con la enfermedad de Hashimoto tendrán en la sangre anticuerpos contra la peroxidasa tiroidea. Es posible que deban hacerse análisis de laboratorio de otros anticuerpos relacionados con la enfermedad de Hashimoto.

Tratamiento

La mayoría de las personas con la enfermedad de Hashimoto toman medicamentos para tratar el hipotiroidismo. Si tienes síntomas leves de hipotiroidismo, es posible que no recibas tratamiento, pero que te hagan análisis corrientes de la hormona estimulante de la tiroides para controlar los niveles de la hormona tiroidea.

Terapia de reemplazo de la hormona T-4

El hipotiroidismo asociado a la enfermedad de Hashimoto se trata con una hormona sintética llamada levotiroxina (Levoxyl, Synthroid y otros). La hormona sintética trabaja de forma parecida a la hormona T-4 que la tiroides produce de forma natural.

El objetivo del tratamiento es recuperar y mantener niveles adecuados de la hormona T-4 y mejorar los síntomas del hipotiroidismo. Necesitarás este tratamiento durante el resto de tu vida.

Control de la dosis

El proveedor de atención médica determinará una dosis de levotiroxina que sea adecuada para tu edad, tu peso, tu producción actual de hormonas de la tiroides, tus otras afecciones médicas y otros factores. El proveedor de atención médica repetirá el análisis para determinar tus niveles de la hormona estimulante de la tiroides aproximadamente de 6 a 10 semanas más tarde y ajustará la dosis según sea necesario.

Una vez que se determine la dosis más adecuada, seguirás tomando el medicamento una vez al día. Deberás realizarte pruebas de seguimiento para controlar tus niveles de la hormona estimulante de la tiroides una vez al año o cada vez que el proveedor de atención médica te cambie la dosis.

La pastilla de levotiroxina se suele tomar por la mañana antes de comer. Habla con el médico si tienes preguntas sobre cuándo o cómo tomar la pastilla. Además, pregúntale qué hacer si te saltas una dosis accidentalmente. Si tu seguro de salud te exige que cambies a un medicamento genérico o a una marca diferente, consulta con el médico.

Precauciones

Dado que la levotiroxina actúa como hormona T-4 natural en el cuerpo, por lo general, no hay efectos secundarios siempre y cuando el tratamiento genere niveles naturales de hormona T-4 para tu cuerpo.

Demasiada cantidad de la hormona tiroides puede empeorar la pérdida ósea que causa huesos frágiles y quebradizos (osteoporosis) o latidos cardíacos irregulares (arritmias).

Efectos de otras sustancias

Algunos medicamentos, suplementos y alimentos pueden afectar la capacidad de tu cuerpo de absorber la levotiroxina. Es posible que sea necesario tomar levotiroxina al menos cuatro horas antes de consumir estas sustancias. Habla con el médico acerca de lo siguiente:

  • Productos de soja
  • Alimentos con alto contenido de fibra
  • Suplementos de hierro, entre ellos, preparados multivitamínicos que contienen hierro
  • Colestiramina (Prevalite), un medicamento que se usa para reducir los niveles de colesterol en la sangre
  • Hidróxido de aluminio, que está presente en algunos antiácidos
  • Sucralfato, un medicamento para las úlceras
  • Suplementos de calcio

Terapia de reemplazo de la hormona T3

La T4 producida naturalmente se convierte en otra hormona tiroidea llamada triyodotironina (T3). La hormona de reemplazo de la T4 también se convierte en T3 y, en la mayoría de las personas, la terapia de reemplazo de la T4 produce un suministro adecuado de T3 para el cuerpo.

En el caso de las personas que necesitan un mejor control de los síntomas, el médico también puede recetar una hormona T3 sintética (Cytomel) o una combinación de T4 y T3 sintéticas. Entre los efectos secundarios del reemplazo de hormona T3, se incluyen latidos cardíacos rápidos, insomnio y ansiedad. Estos tratamientos se pueden analizar en un período de prueba de 3 a 6 meses.

Medicina alternativa

En los Estados Unidos, hay productos con las hormonas T-3 y T-4, que son derivados de cerdos u otros animales y están disponibles como medicamentos de venta con receta médica o como suplementos alimentarios, como Armour Thyroid. Las inquietudes con respecto a estos productos incluyen las siguientes:

  • El equilibrio de las hormonas T-4 y T-3 en los animales no es el mismo que en los humanos.
  • La cantidad exacta de hormonas T-4 y T-3 en cada lote de un producto con extractos naturales puede variar, lo que provoca niveles impredecibles de estas en tu sangre.

Preparación para la consulta

Es probable que primero consultes con el proveedor principal de atención médica, pero es posible que este te remita a un especialista en trastornos hormonales (endocrinólogo).

Prepárate para contestar las siguientes preguntas:

  • ¿Qué síntomas tienes?
  • ¿Cuándo comenzaste a tenerlos?
  • ¿Los síntomas aparecieron repentinamente o se desarrollaron progresivamente con el tiempo?
  • ¿Notaste cambios en tus niveles de energía o en tu estado de ánimo?
  • ¿Hubo cambios en tu aspecto, como aumento de peso o sequedad en la piel?
  • ¿Hubo cambios en tus hábitos intestinales? ¿Cuáles?
  • ¿Tienes dolores musculares o articulares? ¿Dónde?
  • ¿Notaste algún cambio en tus niveles de sensibilidad al frío?
  • ¿Estuviste más olvidadizo de lo habitual?
  • ¿Tu deseo sexual disminuyó? Si eres mujer, ¿hubo cambios en tu ciclo menstrual?
  • ¿Qué medicamentos tomas? ¿Qué enfermedad tratan estos medicamentos?
  • ¿Qué remedios herbarios, vitaminas u otros suplementos alimentarios tomas?
  • ¿Hay antecedentes de enfermedad de la tiroides en tu familia?