Diagnóstico

Para diagnosticar tricoleucemia, es posible que el médico haga las siguientes recomendaciones:

  • Examen físico. Al palpar el bazo, un órgano de forma oval situado en el lado izquierdo de la parte superior del abdomen, el médico puede determinar si está agrandado. Un bazo dilatado puede provocar una sensación de saciedad en el abdomen que dificulta la alimentación.

    También es posible que el médico controle que no haya ganglios linfáticos inflamados que puedan contener células de leucemia.

  • Análisis de sangre. El médico usa análisis de sangre, como el hemograma completo, para controlar los niveles de glóbulos en la sangre.

    Las personas que presentan leucemia de células pilosas tienen niveles bajos de los tres tipos de células sanguíneas: glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. Otro análisis de sangre llamado frotis de sangre periférica busca las células de tricoleucemia en una muestra de sangre.

  • Biopsia de médula ósea. Durante una biopsia de médula ósea, se extrae una pequeña cantidad de médula ósea de la zona de la cadera. Esta muestra se utiliza para detectar las células de tricoleucemia y para controlar las células sanguíneas sanas.
  • Exploración por tomografía computarizada. Una tomografía computarizada muestra imágenes detalladas del interior del cuerpo. El médico puede indicar una tomografía computarizada para detectar el aumento de tamaño del bazo y de los ganglios linfáticos.

El análisis minucioso de las células de tricoleucemia en la sangre y las muestras de médula ósea pueden revelar ciertos cambios genéticos y químicos que le dan al médico una idea de tu pronóstico y cumplen una función importante en la determinación de las opciones de tratamiento.

Tratamiento

No siempre es necesario comenzar el tratamiento para la tricoleucemia inmediatamente después de la confirmación del diagnóstico. Como este cáncer avanza muy lentamente y a veces no avanza en lo absoluto, el tratamiento se puede retrasar.

Tendrás consultas de seguimiento periódicas con el médico para controlar el avance de la tricoleucemia. Si presentas signos y síntomas del cáncer, es posible que decidas hacer el tratamiento. La mayoría de las personas con tricoleucemia, en algún momento, necesitan tratamiento.

No existe una cura para la tricoleucemia. Sin embargo, los tratamientos son efectivos para hacer que la tricoleucemia entre en remisión durante años.

Quimioterapia

Los médicos consideran que los medicamentos de quimioterapia son la primera línea de tratamiento para la tricoleucemia. Una gran mayoría de las personas presenta una remisión total o parcial cuando finaliza la quimioterapia.

Estos dos medicamentos de quimioterapia se utilizan para la tricoleucemia:

  • Cladribina. El tratamiento de la tricoleucemia suele comenzar con cladribina. Puedes recibir una infusión continua del medicamento o inyecciones diarias en la vena durante varios días.

    La mayoría de las personas que reciben cladribina presentan una remisión total que puede durar por varios años. Si la tricoleucemia reaparece, puedes volver a recibir cladribina. Los efectos secundarios de la cladribina pueden incluir infección y fiebre.

  • Pentostatina. La administración de pentostatina (Nipent) muestra tasas de remisión similares a los de la cladribina, pero se administra de manera diferente. La administración para las personas que reciben pentostatina se realiza mediante infusiones cada dos semanas durante tres a seis meses. Los efectos secundarios de la pentostatina pueden incluir fiebre, náuseas e infección.

Tratamientos biológicos

La finalidad de la terapia biológica es hacer que las células cancerosas sean más reconocibles para el sistema inmunitario. Una vez que el sistema inmunitario identifica las células cancerosas como intrusas, puede comenzar a combatir el cáncer.

En la tricoleucemia, se utilizan dos tipos de tratamientos biológicos:

  • Rituximab. El rituximab (Rituxan) es un anticuerpo monoclonal aprobado para el tratamiento del linfoma no Hodgkin y la leucemia linfocítica crónica, aunque a veces se utiliza para la tricoleucemia.

    Si los medicamentos de la quimioterapia no te han dado resultado o si no puedes recibir quimioterapia, el médico podría considerar el rituximab. También podría combinar cladribina y rituximab. Los efectos secundarios del rituximab son fiebre e infección.

  • Interferón. Actualmente, la función del interferón en el tratamiento de la tricoleucemia es limitada. Podrías recibir interferón si la quimioterapia no ha sido eficaz o si no puedes recibir quimioterapia.

    La mayoría de las personas tienen una remisión parcial con el interferón, que se toma durante un año. Los efectos secundarios son síntomas similares a los de la gripe, como fiebre y cansancio.

Pueden recomendarse otros medicamentos que actúan sobre el sistema inmunitario si el cáncer reaparece o si no responde a los tratamientos habituales. En los ensayos clínicos, se están estudiando nuevos tratamientos biológicos y tratamientos dirigidos para tratar la tricoleucemia.

Cirugía

La cirugía para extirpar el bazo (esplenectomía) puede ser una opción si tu bazo se rompe o si está agrandado y causa dolor. Aunque extirpar el bazo no cura la tricoleucemia, por lo general puede restaurar los recuentos sanguíneos normales.

La esplenectomía no se utiliza con frecuencia para tratar la tricoleucemia, pero puede ser útil en algunas situaciones. Toda cirugía implica un riesgo de sangrado e infección.

Medicina alternativa

No se han encontrado medicamentos alternativos para tratar la tricoleucemia. Sin embargo, la medicina alternativa puede ayudarte a sobrellevar el estrés de un diagnóstico de cáncer y los efectos secundarios del tratamiento oncológico.

Habla con tu médico sobre las diversas opciones, por ejemplo:

  • Terapia artística
  • Ejercicio
  • Meditación
  • Musicoterapia
  • ejercicios de relajación
  • espiritualidad

Estrategias de afrontamiento y apoyo

Los médicos consideran que la tricoleucemia es un tipo de cáncer crónico porque nunca desaparece por completo. Incluso si logras la remisión, probablemente debas realizar consultas de seguimiento con el médico para controlar el cáncer y tu recuento sanguíneo.

Saber que el cáncer podría volver a aparecer en cualquier momento puede ser estresante. Para ayudarte a afrontar esta situación, podrías considerar intentar lo siguiente:

  • Obtén información suficiente para tomar decisiones sobre tu atención médica con tranquilidad. Infórmate acerca de la tricoleucemia y su tratamiento para que puedas estar más seguro en el momento de tomar decisiones sobre tu tratamiento.

    Tener una mejor idea de qué esperar del tratamiento y de la vida después del tratamiento puede ayudarte a sentir que tienes más control sobre tu cáncer. Pídele a tu médico, al personal de enfermería o a otro profesional de la salud que te recomienden fuentes confiables de información para comenzar.

  • Ponte en contacto con otros sobrevivientes del cáncer. Si bien los amigos y la familia constituyen una red de apoyo importante durante tu experiencia con el cáncer, no siempre pueden entender lo que es afrontar el cáncer. Otros sobrevivientes del cáncer pueden ser una red de apoyo única.

    Consulta al médico o a otro miembro del equipo de atención médica sobre grupos u organizaciones de apoyo en tu comunidad a través de los cuales puedas ponerte en contacto con otros sobrevivientes del cáncer. Algunas organizaciones, como American Cancer Society y Leukemia & Lymphoma Society, ofrecen salas de chat y foros de debate en línea.

  • Cuídate. No puedes controlar la reaparición de la tricoleucemia, pero sí puedes controlar otros aspectos de tu salud.

    Puedes cuidarte siguiendo una alimentación equilibrada compuesta por una gran cantidad de frutas y verduras, y haciendo ejercicio con regularidad. Un cuerpo sano puede combatir mejor de las infecciones y, si alguna vez tienen que volver a tratarte por cáncer, podrás afrontar mejor los efectos secundarios del tratamiento.

Preparación para la consulta

Es probable que primero consultes con tu médico de cabecera. Si el médico sospecha que puedes tener leucemia, es posible que te derive a un médico que se especialice en enfermedades de la sangre y médula ósea (hematólogo).

Dado que las consultas pueden ser breves, y es necesario tratar muchos temas, es recomendable que estés preparado. A continuación, incluimos información que te ayudará a prepararte y a saber qué puedes esperar del médico.

Qué puedes hacer

  • Ten en cuenta cualquier restricción previa a la cita. Cuando programes la cita, asegúrate de preguntar si hay algo que debas hacer con anticipación, como restringir tu dieta.
  • Anota los síntomas que tengas, incluidos aquellos que quizás no parezcan relacionados con el motivo de la cita.
  • Anota tu información personal más importante, como episodios de estrés o cambios recientes en tu vida.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que tomes.
  • Considera pedirle a un familiar o a un amigo de confianza que te acompañe. En ocasiones, puede ser difícil recordar toda la información que se proporciona durante una cita. La persona que te acompañe podría recordar algún detalle que tú hayas pasado por alto u olvidado.
  • Escribe preguntas para hacerle al médico.

Tu tiempo con el médico es limitado; por eso preparar una lista de preguntas puede ser útil para aprovechar al máximo el tiempo juntos. Organiza tus preguntas de la más a la menos importante en caso de que se acabe el tiempo. Para la tricoleucemia, estas son algunas preguntas básicas que puedes hacerle al médico:

  • ¿Qué clase de pruebas necesito hacerme?
  • ¿Necesitaré tratamiento para la tricoleucemia?
  • Si no recibo tratamiento, ¿la leucemia empeorará?
  • Si necesito tratamiento, ¿cuáles son mis opciones?
  • ¿El tratamiento curará la tricoleucemia?
  • ¿Cuáles son los efectos secundarios de cada opción de tratamiento?
  • ¿Hay algún tratamiento que considere mejor para mí?
  • ¿De qué forma afectará mi vida diaria el tratamiento oncológico?
  • Tengo estas otras afecciones. ¿Cómo puedo controlarlos de la mejor manera?
  • ¿Debo respetar alguna restricción?
  • ¿Debería consultar a un especialista? ¿Cuánto costará? ¿Lo cubrirá mi seguro?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?

Además de las preguntas que preparaste para el médico, no dudes en hacer otras preguntas durante la cita.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga varias preguntas. Estar preparado para responderlas puede darte más tiempo para abordar los puntos que quieras tratar. El médico podría hacerte estas preguntas:

  • ¿Cuándo comenzaste a tener los síntomas?
  • ¿Los síntomas han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Cuál es la gravedad de los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, mejore los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, empeore los síntomas?