Descripción general

La infección por la bacteria Helicobacter pylori (H. pylori) ocurre cuando un tipo de bacteria denominada «Helicobacter pylori» (H. pylori) infecta el estómago. Esto ocurre comúnmente en la infancia. La infección por H. pylori es una causa frecuente de las úlceras pépticas y puede estar presente en más de la mitad de la población mundial.

La mayoría de las personas no se da cuenta de que tiene una infección por H. pylori porque nunca se enferma por ella. Si presentas signos y síntomas de úlcera péptica, es probable que el médico te realice análisis para detectar infección por H. pylori. Si tienes una infección por H. pylori, puede tratarse con antibióticos.

Síntomas

La mayoría de las personas con infección por H. pylori nunca presenta signos ni síntomas. No está claro por qué ocurre esto, pero puede que algunas personas nazcan con una resistencia mayor a los efectos nocivos de H. pylori.

Cuando se manifiestan los signos y síntomas de la infección por H. pylori, estos comprenden:

  • Dolor o ardor en el abdomen
  • Dolor abdominal más agudo con el estómago vacío
  • Náuseas
  • Pérdida de apetito
  • Eructos frecuentes
  • Hinchazón
  • Adelgazamiento involuntario

Cuándo consultar al médico

Pide una consulta con el médico si notas signos o síntomas persistentes que te preocupen. Busca atención médica de inmediato si tienes:

  • Dolor abdominal intenso o persistente
  • Dificultad para tragar
  • Heces con sangre o de color negro alquitranosas
  • Vómitos con sangre o de color negro, o vómitos con la apariencia de granos de café

Causas

Todavía no se conoce la manera exacta en que la H. pylori produce una infección. La bacteria H. pylori puede transmitirse de una persona a otra por contacto directo con saliva, vómito o materia fecal. La H. pylori también puede transmitirse a través de alimentos o agua contaminados.

Factores de riesgo

El H. pylori a menudo se contagia en la infancia. Los factores de riesgo para la infección por H. pylori están relacionados con las condiciones de vida en tu infancia, tales como:

  • Vivir en condiciones de hacinamiento. Si vives en una casa con muchas otras personas, tienes más riesgo de una infección por H. pylori.
  • Vivir sin una fuente confiable de agua limpia. Tener un suministro confiable de agua limpia y potable contribuye a reducir el riesgo de H. pylori.
  • Vivir en un país en vías de desarrollo. Las personas que viven en países en vías de desarrollo, donde el hacinamiento y las condiciones de vida insalubres pueden ser más frecuentes, tienen más riesgo de infección por H. pylori.
  • Vivir con una persona que tiene infección por H. pylori. Si vives con una persona que tiene H. pylori, es más probable que también tengas H. pylori.

Complicaciones

Las complicaciones relacionadas con la infección por H. pylori comprenden:

  • Úlceras. El H. pylori puede dañar la mucosa protectora del estómago y del intestino delgado. A causa de esto, el ácido estomacal puede producir una llaga abierta (úlcera). Cerca del 10 por ciento de las personas con H. pylori tienen una úlcera.
  • Inflamación de la mucosa del estómago. La infección por H. pylori puede irritar el estómago, lo que provoca una inflamación (gastritis).
  • Cáncer de estómago. La infección por H. pylori es un factor de riesgo importante para ciertos tipos de cáncer de estómago.

Prevención

En regiones del mundo donde la infección por H. pylori y sus complicaciones son frecuentes, los médicos a veces hacen análisis a personas sanas en busca de H. pylori. Existe una controversia entre los médicos sobre si es beneficioso tratar H. pylori cuando no se observan signos ni síntomas de la infección.

Consulta con tu médico si te preocupa la posibilidad de tener una infección por H. pylori o piensas que tienes un gran riesgo de contraer cáncer de estómago. Juntos pueden decidir si te será beneficioso un análisis para la detección de H. pylori.