Diagnóstico

El médico realizará un examen físico, buscará signos y síntomas de influenza y quizás pida un análisis que detecte los virus de la influenza.

El análisis que se usa con mayor frecuencia se llama análisis de diagnóstico de influenza rápido, en el que se buscan sustancias (antígenos) en una muestra de exudado tomada de la parte trasera de la nariz o garganta. Estos análisis pueden arrojar resultados en unos 15 minutos, aproximadamente. Sin embargo, los resultados son muy variables y no siempre son exactos. Es posible que el médico diagnostique la influenza en función de los síntomas, aún con un resultado negativo en el análisis.

En hospitales y laboratorios especializados, se encuentran disponibles análisis más sensibles para detectar la gripe.

Tratamiento

Por lo general, no necesitarás más que descanso y una gran cantidad de líquido para tratar la gripe. Sin embargo, en algunos casos, el médico puede recetarte un medicamento antiviral, por ejemplo, oseltamivir (Tamiflu) o zanamivir (Relenza). Si los tomas poco tiempo después de notar los síntomas, es posible que estos medicamentos te acorten un día la enfermedad y evites complicaciones graves.

Oseltamivir es un medicamento de administración oral. Zanamivir se inhala mediante un dispositivo similar a un inhalador para el asma y no debe ser utilizado por personas con afecciones respiratorias como asma y enfermedades en los pulmones.

Los efectos secundarios de los medicamentos antivirales pueden incluir náuseas y vómitos. Estos efectos secundarios pueden reducirse si los medicamentos se toman junto con los alimentos. Oseltamivir también ha estado asociado con delirio y conductas de autolesión en adolescentes.

Algunas cepas de influenza se tornaron resistentes a la amantadina y la rimantadina (Flumadine), que son los medicamentos antivirales más antiguos.

Modo de vida y remedios caseros

Si contraes gripe, las siguientes medidas podrán ayudarte a aliviar los síntomas:

  • Bebe mucho líquido. Elige agua, jugos y sopas calientes para prevenir la deshidratación.
  • Descansa. Duerme más para ayudar a tu sistema inmunitario a combatir la infección.
  • Considera si debes tomar analgésicos. Toma analgésicos de venta libre, como paracetamol (Tylenol u otros) o ibuprofeno (Advil, Motrin IB u otros) para combatir el dolor asociado con la influenza. Los niños y los adolescentes que se están recuperando de síntomas parecidos a la gripe nunca deben tomar aspirinas debido al riesgo de padecer el síndrome de Reye, una enfermedad inusual pero potencialmente mortal.

Para controlar la propagación de la influenza en tu comunidad, quédate en tu casa y preserva a los niños enfermos en el hogar 24 horas después de que les haya bajado la fiebre.