Diagnóstico

La herramienta principal para el diagnóstico de la displasia fibrosa es la radiografía. A pesar de que el hueso se vea sólido en la radiografía, una lesión por displasia fibrosa tiene un aspecto distintivo que suele describirse como «vidrio molido». Por lo tanto, esta enfermedad se le puede diagnosticar a una persona que no presenta síntomas y que se realiza una radiografía por otros motivos.

Una radiografía también puede ayudar al médico a determinar en qué medida se ve afectado el hueso y si tiene alguna deformidad.

Es posible que se utilicen pruebas adicionales para confirmar un diagnóstico o para descartar otros trastornos:

  • Pruebas de diagnóstico por imágenes. Mediante la tomografía y la resonancia magnética, se pueden producir imágenes tridimensionales o transversales del hueso. Estas herramientas pueden ayudar al médico a determinar mejor la calidad del hueso o una fractura asociada a la displasia fibrosa.
  • Gammagrafía ósea. Una gammagrafía ósea es una prueba de diagnóstico por imágenes de medicina nuclear. Se inyecta una pequeña cantidad de radiomarcador en el torrente sanguíneo y las secciones dañadas del hueso la absorben. Cuando se explora el cuerpo con una cámara especializada, las imágenes pueden ayudar al médico a identificar múltiples lesiones por displasia fibrosa.
  • Biopsia. En esta prueba, se usa una aguja hueca para extraer una pequeña cantidad del hueso afectado a fin de realizar análisis microscópicos. La estructura y disposición de las células pueden confirmar un diagnóstico de displasia fibrosa.

Tratamiento

Si tienes displasia fibrosa leve que se descubrió accidentalmente y no tienes otros signos o síntomas, el riesgo de padecer una deformidad en los huesos o de que se fracturen es bajo. Es probable que el médico supervise la afección con radiografías periódicas.

Medicamentos

Los medicamentos para la osteoporosis llamados «bisfosfonatos» ayudan a prevenir la disminución de la masa ósea, ya que reducen la actividad de las células que normalmente disuelven los huesos. Algunos estudios indican que los bisfosfonatos pueden fortalecer los huesos afectados por la displasia fibrosa, así como aliviar el dolor en los huesos.

Cirugía

El médico puede recomendar cirugía para lo siguiente:

  • Corregir una deformidad
  • Corregir una diferencia en la longitud de las extremidades
  • Reparar una fractura que no se consolida con yeso
  • Prevenir las fracturas
  • Aliviar la presión sobre un nervio, especialmente si la lesión se encuentra en el cráneo o en la cara

La cirugía puede implicar quitar la lesión ósea y reemplazarla con un injerto óseo: un hueso de otra parte del cuerpo, tejido óseo de un donante o material sintético. En algunos casos, una lesión por displasia fibrosa puede volver a formarse.

El cirujano también puede colocar placas de metal, varillas o tornillos para prevenir fracturas o estabilizar un hueso o un injerto óseo.

Estudios clínicos

Explora los estudios de Mayo Clinic de evaluación de tratamientos, intervenciones y análisis nuevos como medio para prevenir, detectar, tratar o controlar esta enfermedad.

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Preparación para la consulta

La mayoría de las personas que padecen displasia fibrosa no tienen síntomas y reciben el diagnóstico cuando se realizan radiografías por otros motivos que revelan signos de la afección.

Sin embargo, en algunos casos, tú y tu hijo pueden tener dolor u otros síntomas que hagan que programes una consulta con el médico de cabecera o con el pediatra de tu hijo. En algunos casos, es posible que te deriven a un médico que se especializa en el tratamiento de las lesiones o de los trastornos musculares y óseos (cirujano ortopédico).

Qué puedes hacer

Antes de la consulta, sería conveniente que prepares una lista de respuestas a las siguientes preguntas y que estés listo para analizarlas con el médico:

  • ¿Cuándo comenzaron los síntomas?
  • ¿Cuán intensos son los síntomas?
  • ¿Los síntomas han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Existe alguna actividad específica que empeore los síntomas?
  • ¿Hay algo que ayude a aliviar los síntomas?
  • ¿El dolor te despierta o despierta a tu hijo durante la noche?
  • ¿El dolor o la deformidad está mejorando, sigue siendo igual o está empeorando?
  • ¿Qué medicamentos o suplementos tú o tu hijo toman habitualmente?
Aug. 07, 2017
References
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