Una convulsión febril es una convulsión en un niño que puede deberse a un aumento súbito en la temperatura corporal, generalmente a causa de una infección. Que tu hijo tenga una convulsión febril puede causar alarma, y los pocos minutos que dura pueden parecen una eternidad.

Las convulsiones febriles representan una respuesta singular del cerebro del niño a la fiebre, generalmente el primer día de una fiebre. Afortunadamente, suelen ser inofensivas y por lo general no indican un problema continuo. Puedes ayudar protegiendo la cabeza del niño durante la convulsión febril y consolándolo después.

Llama al médico para que evalúe a tu hijo lo antes posible después de una convulsión febril.

Dec. 05, 2014