Para diagnosticar la endocarditis, un profesional de atención médica lleva a cabo un examen físico y hace preguntas acerca de los antecedentes médicos y los síntomas. Se hacen pruebas para confirmar o descartar la endocarditis.
Entre las pruebas que se usan para diagnosticar la endocarditis, se incluyen las siguientes:
Ecocardiograma. Se usan ondas sonoras para crear imágenes del corazón latiendo. Esta prueba muestra el funcionamiento de las cavidades y las válvulas del corazón cuando bombean sangre. También puede mostrar la estructura del corazón. El profesional de atención médica puede utilizar dos tipos diferentes de ecocardiogramas para ayudar a diagnosticar la endocarditis.
En una ecocardiografía estándar (transtorácico), se desliza un dispositivo similar a una varilla (transductor) sobre la zona del pecho. El dispositivo dirige las ondas de sonido hacia el corazón y las registra cuando rebotan.
En una ecocardiografía transesofágica, se guía una sonda flexible que contiene un transductor por la garganta y hasta dentro del tubo que conecta la boca con el estómago (esófago). Un ecocardiograma transesofágico brinda imágenes mucho más detalladas del corazón que las que se pueden obtener con un ecocardiograma estándar.
El tratamiento con antibióticos es eficaz en muchas personas con endocarditis. A veces, puede ser necesario realizar una cirugía para arreglar o reemplazar las válvulas cardíacas dañadas y limpiar cualquier signo restante de la infección.
El tipo de medicamento que recibe depende de la causa de la endocarditis.
Se utilizan altas dosis de antibióticos por vía intravenosa para tratar la endocarditis causada por bacterias. Si recibe antibióticos por vía intravenosa, generalmente pasará una semana o más en el hospital para que los profesionales de atención médica puedan determinar si el tratamiento funciona.
Una vez que la fiebre y cualquier síntoma grave desaparezcan, podrá irse del hospital. Algunas personas continúan con antibióticos por vía intravenosa con visitas al consultorio del profesional de atención médica o en casa con cuidados domiciliarios. Los antibióticos suelen tomarse por varias semanas.
Si la endocarditis se debe a una infección por hongos, le recetarán un medicamento antimicótico. Algunas personas necesitarán píldoras antimicóticas de por vida para evitar que la endocarditis vuelva a aparecer.
Es posible que se necesite una cirugía de las válvulas cardíacas para tratar infecciones persistentes por endocarditis o para reemplazar una válvula dañada. A veces, se requiere una cirugía para tratar la endocarditis causada por una infección micótica.
Según su afección específica, el profesional de atención médica puede recomendar una reparación o un reemplazo de la válvula cardíaca. Para el reemplazo de la válvula cardíaca, se usa una válvula mecánica o una válvula hecha de tejido cardíaco de vaca, cerdo o ser humano (válvula de tejido biológico).
Es probable que el primer médico al que consulte sea su profesional principal de atención médica o un médico de la sala de emergencias. Es posible que lo remitan a un médico o cirujano capacitado en el diagnóstico y tratamiento de afecciones cardíacas (cardiólogo).
Las siguientes medidas le ayudarán a prepararse para la cita médica:
También es importante anotar cualquier pregunta que tenga antes de llegar a la cita. En el caso de la endocarditis, algunas preguntas básicas que podría querer hacerle al profesional de atención médica incluyen las siguientes:
Es probable que el profesional de atención médica le haga muchas preguntas, como las siguientes: