El síndrome de Dressler es un tipo de pericarditis –inflamación del saco que rodea el corazón (pericardio)–. Se cree que el síndrome de Dressler es una respuesta del sistema inmunitario después de un daño al tejido cardíaco o al pericardio, a causa de eventos, como un ataque cardíaco, una cirugía o una lesión traumática. Los síntomas son dolor en el pecho, que es similar al que se experimenta durante un ataque cardíaco.

El síndrome de Dressler también se denomina «síndrome pospericardiotomía», «síndrome de infarto postmiocardial» y «síndrome de lesión poscardíaca». Con las mejoras recientes en el tratamiento para el ataque cardíaco, el síndrome de Dressler es menos frecuente de lo que solía ser.

Es probable que los síntomas aparezcan semanas o meses después de un ataque cardíaco, una cirugía o una lesión al pecho. Los síntomas pueden comprender:

  • Dolor en el pecho
  • Fiebre

Cuándo consultar con el médico

Busca atención de emergencia si el dolor en el pecho persiste; esto podría indicar un ataque cardíaco u otro trastorno.

El síndrome de Dressler se asocia con una respuesta del sistema inmunitario al daño cardíaco. El cuerpo reacciona al tejido lesionado enviando células inmunitarias y proteínas (anticuerpos) para limpiar y reparar la zona afectada. A veces, esta respuesta provoca una inflamación excesiva en el pericardio.

El síndrome pospericardiotomía podría afectar del 10 al 40 por ciento de las personas que se sometieron a una cirugía cardíaca.

La respuesta del sistema inmunitario que provoca el síndrome de Dressler también podría causar que el líquido se acumule en las membranas que rodean los pulmones (efusión pleural).

En raras ocasiones, el síndrome de Dressler puede generar complicaciones más graves, entre ellas:

  • Taponamiento cardíaco. La inflamación del pericardio puede producir la acumulación de líquidos en el saco (derrame pericárdico). El líquido puede ejercer presión en el corazón, forzarlo a trabajar más y reducir su capacidad de bombear sangre de forma eficiente.
  • Pericarditis constrictiva. La inflamación recurrente o crónica puede provocar que el pericardio se vuelva grueso o presente cicatrices. La formación de cicatrices puede reducir la capacidad del corazón de bombear la sangre de forma eficiente.

Si te revisan en la sala de urgencias por un dolor en el pecho, te pueden preguntar:

  • ¿Cuándo comenzaron los síntomas?
  • En una escala del 1 al 10, ¿puedes determinar la gravedad del dolor en el pecho?
  • ¿Hay algo que empeore los síntomas? Por ejemplo, ¿te duele más cuando inhalas profundamente?
  • ¿Dónde se ubica el dolor? ¿Se extiende más allá del pecho?
  • ¿Experimentaste un evento reciente que podría causar daño a los tejidos del corazón, como un ataque cardíaco, una cirugía cardíaca o un traumatismo cerrado en el pecho?
  • ¿Tienes antecedentes de enfermedades del corazón?
  • ¿Qué medicamentos recetados o de venta libre tomas?

El médico realizará una exploración física exhaustiva, incluso te auscultará el corazón con un estetoscopio. Ciertos sonidos característicos pueden indicar que el pericardio está inflamado o que el líquido se acumuló alrededor del corazón.

Posteriormente, el médico puede recomendar algunas pruebas, como:

  • Ecocardiograma. Las ondas sonoras producen una imagen del corazón, lo que ayuda al médico a ver si el líquido se acumula a su alrededor.
  • Electrocardiograma. Los impulsos eléctricos del corazón se registran a través de cables conectados a la piel. Ciertos cambios en los impulsos eléctricos pueden indicar presión en el corazón. Sin embargo, las lecturas del electrocardiograma pueden ser anormales después de una cirugía cardíaca, por lo que es probable que el médico no dependa de esta única prueba para dar un diagnóstico de síndrome de Dressler.
  • Radiografía de tórax. Una radiografía puede ayudar a detectar la acumulación de líquido alrededor del corazón o de los pulmones y puede ayudar a descartar otras causas de los síntomas, como la neumonía.
  • Análisis de sangre. Los resultados de ciertas pruebas pueden indicar una actividad inflamatoria que se condice con el síndrome de Dressler.

Los objetivos son controlar el dolor y reducir la inflamación. El médico podría recomendarte medicamentos de venta libre, como:

  • Aspirina
  • Ibuprofeno (Advil, Motrin IB, etc.)
  • Naproxeno (Aleve)

Si esos medicamentos no ayudan, el médico podría recetarte:

  • Colquicina. Este medicamento antiinflamatorio puede utilizarse, junto con los medicamentos de venta libre, para tratar el síndrome de Dressler. Algunos estudios indican que la colquicina administrada antes de la cirugía cardíaca podría ayudar a prevenir la pospericardiotomía. La eficacia de la colquicina para tratar el síndrome de lesión poscardíaca existente no está clara.
  • Corticoesteroides. Estos supresores del sistema inmunitario pueden reducir la inflamación relacionada con el síndrome de Dressler. Los corticoesteroides pueden tener efectos secundarios graves y podrían obstaculizar la cicatrización del tejido cardíaco dañado después de un ataque cardíaco o de una cirugía. Por estas razones, los corticoesteroides generalmente se usan solo cuando otros tratamientos no funcionan.

Tratamiento de las complicaciones

Las complicaciones del síndrome de Dressler pueden requerir tratamientos más invasivos, entre ellos:

  • Extracción del exceso de líquidos. Si manifiestas un taponamiento cardíaco, es posible que el médico te recomiende un procedimiento (pericardiocentesis) en el que se usa una aguja o un pequeño tubo (catéter) para eliminar el exceso de líquido. A menudo, el procedimiento se realiza con un anestésico local.
  • Extracción del pericardio. Si manifiestas pericarditis constrictiva, podrías necesitar cirugía para extirpar el pericardio (pericardiectomía).

Algunas investigaciones indican que las personas más jóvenes y las que tienen síntomas de pericarditis constrictiva, poco después de la cirugía, tienen más probabilidades de necesitar tratamientos invasivos para las complicaciones del síndrome de Dressler.

July 09, 2015