Diabetes y menopausia: un desafío doble

La diabetes y la menopausia pueden asociarse para generar diversos efectos en tu cuerpo. Qué esperar y cómo controlarlo.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

La menopausia, y los años previos, pueden presentarte desafíos particulares si tienes diabetes. Sin embargo, esto no necesariamente tiene que ser una dosis doble de eventos desafortunados. Primero, prevé qué podría suceder. Luego, piensa qué puedes hacer al respecto.

Diabetes y menopausia: qué debes esperar

La menopausia es la etapa de la vida después de que dejas de tener períodos menstruales y tus niveles de estrógeno disminuyen. En algunas mujeres, la menopausia puede ocurrir como resultado de una cirugía, cuando se extirpan los ovarios por otros motivos médicos.

La diabetes y la menopausia pueden combinarse y generar diversos efectos en tu cuerpo, que comprenden los siguientes:

  • Cambios en el nivel de azúcar en sangre. Las hormonas estrógeno y progesterona afectan la manera en que las células responden a la insulina. Después de la menopausia, los cambios en los niveles hormonales pueden desencadenar cambios en tu nivel de azúcar en sangre. Es posible que notes que tu nivel de azúcar en sangre varía más y es menos predecible que antes. Si tu nivel de azúcar en sangre se descontrola, puedes tener un riesgo más alto de tener complicaciones relacionadas con la diabetes.
  • Aumento de peso. Algunas mujeres aumentan de peso durante la transición menopáusica y después de la menopausia. Esto puede aumentar la necesidad de usar insulina o de tomar medicamentos orales para la diabetes.
  • Infecciones. Incluso antes de la menopausia, los niveles altos de azúcar en sangre pueden contribuir a infecciones vaginales y de las vías urinarias. Después de la menopausia —cuando la disminución en los niveles de estrógeno facilita que las bacterias y las levaduras proliferen en las vías urinarias y en la vagina— el riesgo es aún mayor.
  • Problemas para dormir. Después de la menopausia, es posible que los sofocos y las sudoraciones nocturnas te mantengan despierta por la noche. A su vez, la falta de sueño puede dificultar el control del nivel de azúcar en sangre.
  • Problemas sexuales. La diabetes puede dañar los nervios de las células que recubren la vagina. Esto puede afectar la excitación y el orgasmo. Es posible que la sequedad vaginal, un síntoma frecuente de la menopausia, empeore el problema al provocar dolor durante las relaciones sexuales.

Diabetes y menopausia: qué puedes hacer

La menopausia puede hacer estragos en el control de la diabetes. Sin embargo, puedes tomar varias medidas para controlar mejor la diabetes y la menopausia.

  • Elige opciones de estilo de vida saludables. Elegir un estilo de vida saludable, como consumir alimentos saludables y ejercitarse regularmente, es el pilar del plan de tratamiento para la diabetes. Los alimentos saludables y la actividad física regular también pueden ayudarte a sentirte mejor después de la menopausia.
  • Mide el nivel de azúcar en sangre con frecuencia. Es posible que tengas que controlarte el nivel de azúcar en sangre con más frecuencia de lo normal durante el día, y, de vez en cuando, durante la noche. Lleva un registro de los valores de azúcar en sangre y de los síntomas. El médico puede usar estos detalles para ajustar el plan de tratamiento para la diabetes según sea necesario.
  • Consulta con el médico si es necesario ajustar los medicamentos para la diabetes. Si aumenta tu nivel de azúcar en sangre promedio, es posible que debas aumentar la dosis de los medicamentos para la diabetes o empezar a tomar un nuevo medicamento, en especial si subes de peso o disminuyes tu nivel de actividad física. Asimismo, si tu nivel de azúcar en sangre promedio baja, es posible que debas disminuir la dosis de los medicamentos para la diabetes.
  • Consulta al médico sobre los medicamentos para bajar el colesterol. Si tienes diabetes, corres un mayor riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular. El riesgo aumenta aún más cuando llegas a la menopausia. Para disminuir el riesgo, come alimentos saludables y haz ejercicio regularmente. El médico puede recomendarte un medicamento para bajar el colesterol si todavía no lo estás tomando.
  • Busca ayuda para los síntomas menopáusicos. Si estás teniendo problemas de sofocos, sequedad vaginal, disminución de la respuesta sexual u otros síntomas menopáusicos, recuerda que hay tratamientos disponibles. Por ejemplo, el médico puede recomendarte un lubricante vaginal para recuperar la humedad vaginal o la terapia con estrógeno vaginal para corregir el adelgazamiento y la inflamación de las paredes vaginales (atrofia vaginal). El médico también puede recomendarte la terapia de reemplazo hormonal para aliviar los síntomas si no tienes contraindicaciones para esta terapia.

    Si el aumento de peso es un problema, un dietista matriculado puede ayudarte a revisar tus planes de comidas. Para algunas mujeres, la terapia hormonal puede ser una buena opción.

Tener diabetes mientras transitas la menopausia puede ser un desafío doble. Trabaja en estrecha colaboración con el médico para facilitar la transición.

June 13, 2018 See more In-depth