Cuidado dental adecuado

Para ayudar a prevenir el daño en los dientes y encías, toma la diabetes y el cuidado dental con seriedad:

  • Comprométete a controlar tu diabetes. Controla tu nivel de azúcar en sangre y sigue las instrucciones de tu médico para mantener tu nivel de azúcar en sangre dentro del rango objetivo. Mientras mejor controles tu nivel de azúcar en sangre, menor será la probabilidad de que desarrolles gingivitis y otros problemas dentales.
  • Cepíllate los dientes al menos dos veces por día. Cepíllate por la mañana, por la noche y, siempre que sea posible, después de las comidas y los refrigerios. Utiliza un cepillo de dientes de cerdas suaves y pasta dental con flúor. Evita refregar con fuerza o demasiada energía, ya que esto puede irritar tus encías. Considera el uso de un cepillo de dientes eléctrico, especialmente si tienes artritis u otros problemas que puedan dificultar un buen cepillado. Adquiere un cepillo nuevo como mínimo cada tres meses.
  • Utiliza hilo dental al menos una vez por día. Usar hilo dental ayuda a remover la placa entre los dientes y debajo de la línea de la encía. Si tienes dificultades para pasar el hilo entre tus dientes, utiliza la variedad encerada. Si te resulta difícil manipular el hilo dental, utiliza un soporte para hilo dental.
  • Programa visitas regulares al dentista. Visita a tu dentista al menos dos veces al año para que pueda realizar limpiezas y controles profesionales.
  • Asegúrate de que tu dentista sepa que tienes diabetes. Cada vez que lo visites, recuérdale que tienes diabetes. Asegúrate de que tu dentista tenga la información de contacto del médico que te ayuda a controlar la diabetes.
  • Busca signos tempranos de la enfermedad de las encías. Informa a tu dentista cualquier signo de la enfermedad de las encías, incluyendo enrojecimiento, inflamación y sangrado de las encías. También menciona cualquier otro signo o síntoma, como boca seca, dientes flojos o dolor en la boca.
  • No fumes. Fumar aumenta el riesgo de presentar complicaciones graves de la diabetes, como la enfermedad de las encías. Si fumas, pídele consejo a tu médico para que te ayude a dejar de fumar.

El control de la diabetes es un compromiso de por vida, y eso incluye un adecuado cuidado dental. Tus esfuerzos se verán recompensados con una vida de dientes y encías saludables.

Sept. 10, 2015