La deshidratación se produce cuando el organismo utiliza o pierde más líquido del que ingiere. Así, el cuerpo no tiene suficiente agua y otros líquidos para funcionar como lo hace habitualmente. No reemplazar el líquido perdido ocasiona deshidratación.
Todas las personas pueden deshidratarse. Pero la afección es más grave para los bebés, niños y adultos mayores.
La causa más frecuente de la deshidratación en niños pequeños es la diarrea y los vómitos. Los adultos mayores tienen menos volumen de agua en el cuerpo, y pueden tener afecciones o tomar medicamentos, como diuréticos, que aumentan el riesgo de deshidratación.
La deshidratación también puede ocurrir en cualquier persona que no beba suficiente agua durante el clima caluroso, La deshidratación es más probable en personas que están activas en el calor.
Beber más líquido normalmente soluciona la deshidratación de leve a moderada. pero la deshidratación grave requiere tratamiento médico de inmediato.
La sed no siempre es una buena forma de saber si el cuerpo necesita agua. Muchas personas, principalmente los adultos mayores, no sienten sed hasta que están deshidratadas. Por eso es importante aumentar la cantidad de agua ingerida cuando hace calor o cuando está enfermo.
Los síntomas de la deshidratación pueden variar según la edad.
Llame al profesional de atención médica si a usted o un ser querido les sucede esto:
A veces, la deshidratación ocurre por motivos simples, como no tomar suficiente agua. Esto puede suceder cuando está enfermo o muy ocupado y no recuerda beber agua. Asimismo, la deshidratación puede producirse por la falta de acceso a agua potable durante un viaje, una caminata o un campamento.
Otras causas de deshidratación incluyen las siguientes:
Por lo general, cuanto más alta sea la fiebre, más grave será la deshidratación. El problema se intensifica cuando hay fiebre junto con diarrea y vómitos.
Aunque no tengan fiebre, las personas que tienen un resfriado o dolor de garganta suelen tener menos ganas de comer o beber, lo que puede llevar a que se deshidrate.
Todos pueden deshidratarse. Pero hay algunas personas que tienen un riesgo más alto. Algunas de ellas son las siguientes:
A estos problemas se pueden sumar enfermedades como la diabetes y la demencia, así como el consumo de determinados medicamentos. Algunas personas mayores podrían no ser capaces de conseguir agua por sí mismas.
La deshidratación puede llevar a complicaciones graves, como las siguientes:
Para evitar la deshidratación, beba líquidos y coma alimentos que contengan mucha agua, como frutas y verduras. No beba líquidos que contengan cafeína o mucho azúcar, como refrescos y algunas bebidas energizantes, ya que pueden causar deshidratación.
Estas afecciones pueden generar la necesidad de más líquidos: