Aunque se usa comúnmente para tratar los coágulos sanguíneos, la warfarina (Jantoven) puede tener efectos secundarios peligrosos y ponerte en riesgo de sangrado intenso. Conoce cuáles son las señales de advertencia y cómo prevenir los efectos secundarios.Escrito por el personal de Mayo Clinic
Si te han recetado warfarina (Jantoven) para prevenir los coágulos sanguíneos, probablemente ya sepas que este poderoso fármaco puede salvarte la vida si estás en riesgo o has tenido coágulos sanguíneos anteriormente. Pero también es importante recordar que la warfarina puede tener efectos secundarios graves.La misma acción de la warfarina que impide la coagulación de la sangre puede provocar sangrado. El tratamiento con warfarina requiere un control cuidadoso. Algunos alimentos, medicamentos, cambios en la dieta y enfermedades pueden interferir con la warfarina y aumentar el riesgo de sangrado.Si tu médico te receta warfarina, asegúrate de entender cuáles son los posibles efectos secundarios y cómo ayudar a prevenirlos.Es posible que te den warfarina si tienes:un coágulo sanguíneo en el corazón o cerca de él que podría desencadenar un accidente cerebrovascular, un ataque cardíaco o daños en los órganos;un coágulo sanguíneo en los pulmones (embolia pulmonar);un coágulo sanguíneo en otra parte del cuerpo (trombosis venosa);un riesgo elevado de formación de coágulos en el corazón, que puede ser una complicación de algunos problemas del ritmo cardíaco (arritmias);una válvula cardíaca artificial mecánica que es más propensa a formar coágulos sanguíneos.

El principal efecto secundario de la warfarina es el sangrado. Aunque el riesgo de tener sangrados intensos es bajo, debes ser consciente de los posibles problemas. Por ejemplo, puedes tener problemas para detener el sangrado de un corte en la mano o te sangra la nariz. Un sangrado más grave podría ocurrir dentro del cuerpo (sangrado interno).

Busca ayuda médica de inmediato si presentas alguno de estos síntomas:

  • sangrado intenso, incluido sangrado menstrual más intenso que el normal;
  • Orina de color rojo o marrón
  • Heces oscuras o con sangre
  • Dolores de cabeza o de estómago intensos
  • Dolor, malestar o hinchazón de las articulaciones, especialmente después de una lesión
  • Vómitos de sangre o un material que parece granos de café
  • Tos con sangre
  • Moretones que se forman sin ninguna lesión que recuerdes
  • Mareos o debilidad
  • Cambios en la visión
  • Lesión en la cabeza, aunque no sangre

En raras ocasiones, la warfarina puede causar la muerte del tejido cutáneo (necrosis). Esta complicación se produce a los pocos días de comenzar el tratamiento con warfarina. Busca atención médica inmediata si notas alguna llaga, cambios en el color de la piel o en la temperatura, o dolor intenso en la piel.

Habla con tu médico sobre los siguientes efectos secundarios menos graves:

  • Sangrado de las encías después de lavarse los dientes
  • Sangrado entre períodos menstruales
  • Diarrea, vómitos o incapacidad para comer durante más de 24 horas
  • fiebre.

Algunos estudios sugieren que el riesgo de sangrado suele ser mayor en los tres primeros meses de tratamiento con warfarina. Los adultos mayores suelen tener un mayor riesgo de sangrado. Tomar otros medicamentos anticoagulantes también aumenta el riesgo.

Algunas personas que toman warfarina tienen un mayor riesgo de sangrado debido a que su genética las vuelve más sensibles al medicamento. Tu médico puede recomendarte una prueba genética para determinar la mejor dosis para ti.

Las afecciones médicas que aumentan el riesgo de sangrado incluyen:

  • Presión arterial no controlada
  • Antecedentes de accidente cerebrovascular
  • Úlceras de estómago, gastritis o enfermedad péptica
  • Problemas renales
  • Cáncer
  • Alcoholismo
  • Enfermedad hepática
  • Mayor riesgo de caídas

Como cualquier otro medicamento, la warfarina puede interactuar con determinados alimentos, medicamentos, vitaminas o suplementos a base de hierbas. Una interacción podría reducir la eficacia de la warfarina o aumentar el riesgo de sangrado.

Entre los medicamentos comunes que pueden interactuar con la warfarina, se incluyen los siguientes:

  • Aspirina o productos que la contienen
  • Paracetamol (Tylenol, etc.) o productos que lo contienen
  • Antiácidos o laxantes
  • Muchos antibióticos
  • Antimicóticos, como el fluconazol (Diflucan)
  • Medicamentos para el resfriado o la alergia
  • Ibuprofeno (Advil, Motrin IB, etc.) o naproxeno sódico (Aleve, Naprelan, etc.)
  • Medicamentos que tratan el ritmo cardíaco anormal, como la amiodarona (Pacerona, Nexterona)

Entre los suplementos comunes que pueden interactuar con la warfarina, se incluyen los siguientes:

  • Coenzima Q10 (ubiquinona)
  • Dong quai
  • Ajo
  • Ginkgo biloba
  • Ginseng
  • Té verde
  • Hierba de San Juan
  • Vitamina E

Entre los alimentos y las bebidas comunes que pueden interactuar con la warfarina, se incluyen los siguientes:

  • Arándanos agrios o jugo de arándanos agrios
  • Toronja
  • Bebidas alcohólicas
  • Ajo
  • regaliz negro
Es importante entender el papel de la vitamina K en el tratamiento con warfarina y una dieta saludable. La warfarina funciona interrumpiendo el papel de la vitamina K en una compleja serie de eventos moleculares que causan la coagulación de la sangre. Pero la vitamina K es un nutriente esencial para la salud del corazón y los huesos.Los alimentos ricos en vitamina K son las verduras verdes, incluida la lechuga, la espinaca y el brócoli. Si estás tomando warfarina, la cantidad de vitamina K en tu dieta puede afectar la eficacia del medicamento. Si tomas warfarina, es importante incluir una cantidad uniforme de vitamina K en tu dieta. Una cantidad insuficiente de vitamina K puede aumentar tu riesgo de sangrado. Un exceso de vitamina K puede disminuir la capacidad anticoagulante de la warfarina.Habla con el médico acerca de las medidas saludables que puedes tomar para obtener un suministro adecuado y constante de vitamina K.Para reducir el riesgo de sangrado por el tratamiento con warfarina, sigue estas pautas:Dile al médico sobre todos los medicamentos, remedios herbales o suplementos que tomes. Pregúntale si necesitas que te hagan pruebas para ver si un nuevo medicamento afecta tu tratamiento con warfarina.Dile al médico y al dentista que tomas warfarina antes de someterte a cualquier procedimiento médico o dental. Comparte esta información incluso antes de que te hagan procedimientos menores, como vacunaciones y limpiezas dentales de rutina. Si vas a someterte a una cirugía, es posible que debas disminuir o suspender la dosis de warfarina al menos cinco días antes del procedimiento. Tu médico podría recetarte un anticoagulante de acción corta (heparina) mientras no estés tomando warfarina.Protégete de las lesiones. Evita los deportes de contacto o las actividades con alto riesgo de lesiones en la cabeza. Usa un casco de bicicleta. Dile al médico si te sientes inestable al caminar o si tienes antecedentes de caídas.Usa productos de higiene y aseo más seguros. Un cepillo de dientes de cerdas suaves, hilo dental encerado y una afeitadora eléctrica pueden ayudar a prevenir el sangrado.Considera usar un brazalete o llevar una tarjetaque diga que tomas warfarina. Esta identificación puede ser útil si los proveedores de atención médica de emergencia necesitan saber qué medicamentos tomas.

Si te olvidas de tomar una dosis, tómala apenas lo recuerdes. Si no lo recuerdas hasta el día siguiente, llama a tu médico para que te dé instrucciones. Si tu médico no está disponible, omite la dosis olvidada y vuelve a tu horario de dosificación normal. Nunca tomes una dosis doble.

Si sigues las instrucciones de dosificación de tu médico y les dices a todos tus proveedores de atención médica que tomas warfarina, tendrás un riesgo mucho menor de interacciones peligrosas y efectos secundarios. Habla con el médico, enfermera o farmacéutico si tienes alguna preocupación sobre la warfarina.

Feb. 06, 2020