Comer bien cuando se tiene EPOC

Toma medidas para comer y respirar más cómodamente.

Si tienes EPOC, lo que comes puede afectar tu respiración. Y comer puede ser difícil cuando tienes problemas para respirar.

Los siguientes consejos pueden ayudarte a comer y a respirar con más facilidad. Pero trabaja con tu médico y tu equipo de atención médica para establecer el plan de alimentación adecuado para ti.

Cómo lo que comes puede afectar tu respiración

Cuando tu cuerpo procesa los carbohidratos, genera más dióxido de carbono, el producto de desecho que expulsas, que cuando procesa grasas y proteínas. Entonces, aunque se necesita más investigación sobre esto, puede ayudar a algunas personas con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) a comer menos carbohidratos y más grasas y proteínas.

En general, opta por las grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas más saludables, como el aceite de oliva, el aceite de maíz y el aceite de canola, en lugar de las grasas trans y las grasas saturadas, como la mantequilla, la manteca de cerdo y los alimentos fritos. Las carnes magras y los productos lácteos bajos en grasa suelen ser opciones de proteínas más saludables. Y cuando se trata de carbohidratos, opta por carbohidratos complejos, como verduras, frutas y granos enteros, en lugar de carbohidratos simples como azúcar, dulces y refrescos regulares.

Limitar la cantidad de sal en tu dieta también puede ayudarte a respirar más fácilmente. La sal y las comidas saladas hacen que el cuerpo retenga líquidos. Ese líquido extra puede hacer que la respiración sea más difícil.

La relación entre tu peso y tu respiración

Si tienes sobrepeso, el peso adicional del cuerpo necesita más oxígeno y puede interferir en tu respiración. Por otro lado, algunas personas que tienen enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) en realidad pierden demasiado peso corporal porque el trabajo de respirar quema más calorías, reduce el apetito, o ambos.

Si tienes sobrepeso, bajar de peso puede mejorar tu respiración. Si estás por debajo de tu peso, tu médico te puede sugerir suplementos nutricionales. Habla con tu médico sobre el plan de comidas u otras medidas que podrían ser mejores para tu situación. Una dieta saludable puede ayudarte a mantener la fuerza.

También habla con tu médico sobre la actividad física. El ejercicio puede ayudarte a aumentar la resistencia y mejorar el apetito y los efectos de la terapia nutricional.

Controlar la dificultar para respirar y la fatiga al cocinar y comer

Si tienes EPOC, lo siguiente también puede ayudarte:

  • Elige alimentos fáciles de preparar, tales como comidas que se puedan cocinar en el microondas, o busca ayuda para cocinar.
  • Descansa justo antes de comer. Prepara la comida con anticipación para que tengas tiempo de descansar antes de comer.
  • Usa oxígeno cuando prepares la comida y comas si también lo usas durante el ejercicio o la actividad física, pero evita usarlo cerca de las llamas abiertas de las estufas de gas.
  • Come de cuatro a seis comidas pequeñas al día en lugar de tres comidas grandes.
  • Incluye alimentos ricos en nutrientes, como suplementos nutritivos líquidos.
  • Bebe la mayor parte de los líquidos entre comidas para evitar sentirte lleno de líquido durante las comidas.
  • Bebe ocho o más vasos de líquido diariamente para ayudar a que la mucosidad se mantenga delgada y fácil de expectorar (a menos que tu médico te haya aconsejado que no bebas más líquido).
  • A la hora de comer, ubica tu cuerpo de una manera que utilice la menor cantidad de energía y que sea lo más cómoda posible.
  • Come la comida más abundante en la mañana si te cansas fácilmente durante el día.
  • Come despacio, toma pequeños bocados y mastica bien los alimentos.
  • Come en un ambiente tranquilo y relajado.
June 20, 2019 See more In-depth