Además de mi tratamiento de la EPOC, ¿existen técnicas o estrategias que puedo usar para tener menos problemas para respirar?

Sí. La dificultad para respirar es un síntoma común de la EPOC. Puede suceder durante algunas actividades, cuando estás estresado y, algunas veces, sin un motivo claro. Tener dificultad para respirar puede causar ansiedad e incluso, más dificultad para respirar. Puedes relajarte y recuperarte más rápido si empleas un par de técnicas de respiración. Aprender nuevas formas de respirar puede ayudarte a controlar tu patrón de respiración y a tener dificultad para respirar con menor frecuencia.

Respiración con labios fruncidos y lenta

La respiración con labios fruncidos te ayuda a pensar en exhalar lentamente, lo cual puede ayudarte a tranquilizarte cuando te falta el aire. Para practicar esta técnica:

  1. Prueba concentrarte en la respiración y ser consciente de ella.
  2. Inhala lentamente por la nariz, de ser posible, pero no inhales por completo. Trata de hacer respiraciones un poco más pequeñas que la respiración totalmente relajada.
  3. Frunce los labios formando una "O", como si fueras a soplar una vela.
  4. Exhala lenta y suavemente por los labios fruncidos. Esto debería tardar dos veces más que inhalar, porque el aire tiene que salir por el orificio pequeño de tus labios.
  5. Limita la cantidad de respiraciones que hagas por minuto, tanto como sea cómodo.

Respiración relajada

La respiración relajada, también denominada respiración diafragmática, puede ayudar a desacelerar la respiración y relajar la tensión muscular. Esto puede mejorar la salud física y mental.

Practica esta respiración tres veces al día durante ocho a 10 respiraciones por vez. Con el paso del tiempo, debes poder respirar así con facilidad, de manera que lo puedas hacer cuando lo necesites.

  1. Aflójate la ropa ajustada alrededor del estómago y la cintura.
  2. Siéntate cómodamente con los pies poyados en el suelo.
  3. Colócate una mano en el pecho y otra sobre el estómago mientras respiras, de manera que estés más consciente de tu respiración.
  4. Inhala lentamente por la nariz. Debes notar que el estómago se expande cuando lo haces.
  5. Exhala a tu ritmo normal o más lento, relajando el cuello y los hombros.

Practica estas técnicas todos los días, cuando no tengas dificultad para respirar, hasta que sean naturales para ti. Para aliviar la dificultad para respirar, también puede ser útil lo siguiente:

  • Toma el tiempo que necesites. No te apresures a realizar las tareas y otras actividades porque puede hacerte sentir con más dificultad para respirar.
  • Evita contener la respiración. Esto puede convertirse en un hábito cuando estás haciendo algo difícil. En su lugar, intenta exhalar durante la parte más difícil de una actividad.
  • Siéntate o párate delante de un ventilador. Coloca el ventilador de tal manera que te dé viento en la cara.

Además de estas técnicas, asegúrate de hablar con el médico sobre cuándo usar determinados medicamentos, como un inhalador de rescate.

With

Eric J. Olson, M.D.

June 20, 2019 See more Expert Answers