Descripción general

Un resfrío común es una infección viral de la nariz y la garganta del bebé. La congestión y el goteo nasales son los principales indicadores de un resfrío.

Los bebés son especialmente susceptibles al resfrío común, en parte porque suelen estar rodeados de otros niños mayores. Además, aún deben desarrollar inmunidad a muchas infecciones comunes. Durante el primer año de vida, la mayoría de los bebés tienen hasta siete resfriados; pueden tener más si están en centros de cuidado infantil.

El tratamiento para el resfrío común en los bebés supone el alivio de los síntomas, como ofrecerles líquidos, mantener el aire húmedo y ayudarlos a mantener despejadas las fosas nasales. Los bebés muy pequeños deben recibir atención médica ante el primer signo de resfriado común para asegurarse de que no haya crup, neumonía u otras enfermedades más graves.

Síntomas

La primera indicación del resfriado común en un bebé suele ser lo siguiente:

  • Nariz congestionada o moqueo
  • Secreción nasal que puede ser clara al principio, pero que puede espesarse y volverse amarilla o verde

Estos son otros de los signos y síntomas de un resfriado común en un bebé:

  • Fiebre
  • Estornudos
  • Toser
  • Disminución del apetito
  • Irritabilidad
  • Dificultad para dormir
  • Problemas para amamantar o tomar el biberón debido a la congestión nasal

Cuándo debes consultar con un médico

El sistema inmunitario de tu bebé necesitará tiempo para madurar. Si tu bebé tiene un resfriado sin complicaciones, este debe resolverse en un plazo de 10 a 14 días.

Si tu bebé tiene menos de 3 meses, llama al médico al comienzo de la enfermedad. En los recién nacidos, es especialmente importante asegurarse de que no haya una enfermedad más grave, en particular si tu bebé tiene fiebre.

La mayoría de los resfriados son simplemente una molestia. Pero es importante tomar en serio los signos y síntomas de tu bebé.

Si tu bebé tiene 3 meses o más, llama al médico si tu bebé presenta estos signos:

  • No moja tantos pañales como de costumbre
  • Tiene una temperatura superior a 100,4 °F (38 °C)
  • Parece tener dolor de oído o está inusualmente irritable
  • Tiene los ojos rojos o presenta una secreción amarillenta o verdosa en los ojos
  • Tienen problemas para respirar
  • Tiene una tos persistente
  • Tiene una secreción nasal espesa y verde durante varios días
  • Tiene otros signos o síntomas que te preocupan, como un llanto inusual o alarmante

Busca ayuda médica inmediatamente si tu bebé presenta estos signos:

  • Se niega a mamar o a tomar líquidos
  • Tose lo suficientemente fuerte como para causar vómitos o cambios en el color de la piel
  • Expulsa el esputo teñido de sangre
  • Tiene dificultad para respirar o está azulado alrededor de los labios

Causas

El resfrío común es una infección de la nariz y la garganta (infección de las vías respiratorias superiores) que puede ser ocasionado por uno de más de 100 virus. Los rinovirus son los más frecuentes.

Una vez que tu bebé es infectado por un virus, por lo general se vuelve inmune a ese virus. Pero como hay tantos virus que causan resfríos, es posible que tu bebé tenga varios resfríos al año y muchos a lo largo de su vida. Además, algunos virus no producen una inmunidad duradera.

Un virus de resfrío común entra por la boca, la nariz o los ojos del bebé. El bebé puede infectarse con un virus a través de los siguientes medios:

  • Aire. Cuando alguien que está enfermo tose, estornuda o habla, puede contagiar el virus directamente al bebé.
  • Contacto directo. Alguien con un resfrío que toque la mano del bebé puede pasar el virus del resfrío al bebé, que se puede infectar cuando se toca sus propios ojos, nariz o boca.
  • Superficies contaminadas. Algunos virus pueden vivir en superficies durante dos horas o más. El bebé puede contagiarse un virus cuando toca una superficie contaminada, como por ejemplo un juguete.

Factores de riesgo

Algunos factores ponen a los bebés en mayor riesgo de contraer un resfriado común.

  • Sistemas inmunitarios inmaduros. Por naturaleza, los bebés están en riesgo de contraer resfriados comunes porque aún no han estado expuestos o no han desarrollado resistencia a la mayoría de los virus que los causan.
  • Contacto con otros niños. Los bebés pasan tiempo con otros niños, que no siempre se lavan las manos o se cubren la boca al toser y estornudar, lo que aumenta el riesgo de que su bebé contraiga un resfriado.
  • Época del año. Tanto los niños como los adultos son más susceptibles a los resfriados desde el otoño hasta finales de la primavera.

Complicaciones

  • Infección aguda del oído (otitis media). Esta es la complicación más frecuente del resfrío común. Las infecciones en el oído se producen cuando ingresan bacterias en el espacio detrás del tímpano.
  • Silbido al respirar. Un resfrío puede provocar silbido al respirar, incluso si tu hijo no tiene asma. Si tu hijo tiene asma, un resfrío lo puede empeorar.
  • Sinusitis. Un resfrío común mal curado puede ocasionar una infección secundaria en el interior de los senos paranasales (sinusitis).
  • Otras infecciones secundarias. Ejemplos de estas infecciones secundarias son la neumonía, la bronquiolitis y el crup. Esas infecciones requieren la evaluación de un médico.

Prevención

La mejor defensa contra el resfriado común es el sentido común y el lavado frecuente de manos.

  • Mantén a tu bebé alejado de cualquier persona que esté enferma. Si tienes un recién nacido, no permitas que nadie que esté enfermo lo visite. Si es posible, evita el transporte público y los lugares con mucha concentración de público con tu recién nacido.
  • Lávate las manos antes de alimentar o tocar a tu bebé. Cuando no dispongas de agua y jabón, utiliza toallitas húmedas para manos o geles que contengan alcohol.
  • Limpia los juguetes y chupetes de tu bebé con frecuencia.
  • Enséñeles a todos en la casa a toser o estornudar en un pañuelo desechable y luego tirarlo. Si no tienes un pañuelo a tu alcance, tose o estornuda en el brazo.

Medidas preventivas simples pueden ayudar a mantener alejado el resfriado común.