Tratamiento

No hay cura para el resfriado común. La mayoría de los casos de resfriado común mejoran sin tratamiento, normalmente en un plazo de una semana a 10 días, pero la tos puede durar una semana o más. Los antibióticos no funcionan contra los virus del resfriado.

Intenta que tu bebé esté más cómodo con medidas como asegurarte de que beba suficiente líquido, succionar moco nasal y mantener el aire húmedo.

Por lo general, se debe evitar darles medicamentos de venta libre a los bebés.

Medicamentos para reducir la fiebre

Puedes usar medicamentos de venta libre para bajar la fiebre si la fiebre causa malestar a su hijo. Sin embargo, estos medicamentos no destruyen el virus del resfriado. La fiebre es parte de la respuesta natural de tu hijo al virus, por lo que puede ser útil permitir que tu hijo tenga fiebre baja.

Para el tratamiento de la fiebre o el dolor en niños, considera darle a tu hijo medicamentos de venta libre para la fiebre y el dolor para bebés o para niños como acetaminofén (Tylenol, otros) o ibuprofeno (Advil, Motrin, otros). Hay opciones más seguras que la aspirina.

En el caso de los niños menores de 3 meses, no uses acetaminofén hasta que un médico haya visto a tu bebé. No le des ibuprofeno a un niño menor de 6 meses ni a niños que estén vomitando constantemente o que estén deshidratados. Usa estos medicamentos por el menor período de tiempo. Si le das a tu hijo un analgésico, sigue cuidadosamente las pautas de dosificación. Si tienes preguntas acerca de la dosis correcta para tu bebé, comunícate con el médico.

Los niños y adolescentes que se están recuperando de la varicela o de síntomas parecidos a los de la influenza nunca deben tomar aspirina. Esto se debe a que la aspirina se ha relacionado con el síndrome de Reye, una afección poco común pero potencialmente fatal, en estos niños.

Medicamentos para la tos y el resfrío

Los medicamentos para la tos y el resfriado no son seguros para bebés ni para niños. Los medicamentos para la tos y el resfriado de venta libre no tratan la causa subyacente del resfriado de un niño y no harán que desaparezca antes; además, pueden ser peligrosos para su bebé. Los medicamentos para la tos y el resfriado tienen efectos secundarios potencialmente graves, que incluyen sobredosis mortales en niños menores de 2 años.

No uses medicamentos de venta libre, excepto para bajar la fiebre y aliviar el dolor, para tratar la tos y los resfriados en niños menores de 6 años. Además, trata de evitar el uso de estos medicamentos en niños menores de 12 años.

Estilo de vida y remedios caseros

En muchos casos, puedes tratar el resfriado de un bebé de mayor edad en casa. Para hacer que tu bebé esté lo más cómodo posible, intenta algunas de estas sugerencias:

  • Ofrece mucho líquido. Los líquidos son importantes para evitar la deshidratación. Leche de fórmula o materna es la mejor opción. Anima a tu bebé a tomar la cantidad habitual de líquido. No se necesita más líquido. Si estás amamantando a tu bebé, sigue haciéndolo. La leche materna ofrece protección adicional contra los gérmenes que causan el resfriado.
  • Succiona la nariz de tu bebé. Mantén los conductos nasales de tu bebé limpios con una pera de goma. Aprieta la pera para expulsar el aire. Luego introduce la punta de la pera aproximadamente entre 1/4 y 1/2 pulgada (de 6 a 12 milímetros) en la fosa nasal de tu bebé apuntando hacia la parte posterior y lateral de la nariz.

    Suelta la pera manteniéndola en su lugar mientras succiona el moco de la nariz de tu bebé. Retira la pera de la fosa nasal de tu bebé y vacía el contenido en un pañuelo desechable apretando rápidamente la pera mientras mantienes la punta hacia abajo. Repite el procedimiento tantas veces como sea necesario para cada fosa nasal. Limpia la pera con agua y jabón.

  • Usa gotas nasales de solución salina. El médico de tu bebé puede recomendar gotas nasales de solución salina para humedecer los conductos nasales y aflojar el moco espeso. Busca estas gotas de venta libre en la farmacia local. Aplica gotas nasales de solución salina, espera un rato y luego utiliza una pera de succión para extraer el moco de cada fosa nasal.
  • Humedece el aire. El uso de un humidificador de agua fría en la habitación de tu bebé puede aliviar la congestión nasal. Cambia el agua diariamente y sigue las instrucciones del fabricante para limpiar la unidad.

Preparación para la consulta

Si necesitas consultar con el pediatra de tu hijo o médico de cabecera, a continuación, encontrarás información útil para prepararte para la consulta.

Qué puedes hacer

Prepara una lista de lo siguiente:

  • Los síntomas que has observado en tu bebé, incluidos aquellos que parezcan no estar relacionados con la razón por la cual programaste la cita médica.
  • Información personal clave, como, por ejemplo, si tu bebé está en un centro de atención infantil o ha estado expuesto a alguien con un resfriado común. Incluye cuántos resfriados ha tenido tu bebé, cuánto han durado y si está expuesto al humo de fumadores. Puede ser útil anotar en el calendario el día en que te das cuenta de que tu bebé está resfriado.
  • Todos los medicamentos, vitaminas o suplementos que esté tomando tu bebé, incluso las dosis.
  • Las preguntas para hacerle al médico.

Para el resfriado común, algunas preguntas para hacerle al médico incluyen:

  • ¿Qué puede estar provocando los síntomas de mi bebé?
  • ¿Existen otras causas posibles?
  • ¿Qué pruebas se necesitan?
  • ¿Cuál es el mejor plan de acción?
  • Mi bebé tiene otras afecciones médicas. ¿Cómo puedo controlarlas de la mejor manera?
  • ¿Hay alguna restricción que deba seguir?
  • ¿Hay medicamentos de venta libre que no sean seguros para mi hijo a esta edad?

No dudes en hacer otras preguntas que tengas.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga preguntas, entre ellas las siguientes:

  • ¿Cuándo comenzaron los síntomas de tu bebé?
  • ¿Han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Qué tan graves son?
  • ¿Existe algo que, al parecer, mejore los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, empeore los síntomas?
  • Debido a la congestión nasal, ¿tu bebé come o bebe menos?
  • ¿Tu bebé moja los pañales con la misma frecuencia de siempre?
  • ¿Ha tenido fiebre? Si es así, ¿cuán alta?
  • ¿Tu hijo tiene las vacunas al día?
  • ¿Tu hijo ha tomado antibióticos recientemente?

El médico te hará preguntas adicionales según tus respuestas y los síntomas y las necesidades de tu hijo. Preparar y anticipar las preguntas te ayudará a aprovechar al máximo el tiempo con el médico.