Descripción general

La apraxia del habla infantil es un trastorno del habla poco frecuente por el cual un niño tiene dificultad para realizar movimientos precisos al hablar.

En casos de apraxia del habla infantil, el cerebro tiene dificultad para planificar los movimientos necesarios para el habla. En el caso de este trastorno, si bien los músculos que participan en el habla no son débiles, no funcionan normalmente porque el cerebro tiene dificultad para dirigir o coordinar los movimientos.

Para hablar correctamente, el cerebro de un niño necesita aprender cómo hacer planes que le permitan indicar a los músculos cómo mover los labios, la mandíbula y la lengua de forma tal que pronuncie sonidos precisos y palabras a una velocidad y ritmo normales.

Síntomas

Los niños con apraxia del habla infantil pueden presentar síntomas o características que varían según la edad y la gravedad de los problemas del habla.

La apraxia del habla infantil puede estar asociada a la aparición tardía de las primeras palabras, una cantidad limitada de palabras pronunciadas o la capacidad de formar unas pocas consonantes o vocales. Estos síntomas por lo general se observan entre los 18 meses y los 2 años de edad, y pueden indicar un posible caso de apraxia del habla infantil.

A medida que los niños empiezan a hablar más, generalmente entre los 2 y los 4 años, las características que probablemente indican un caso de apraxia del habla infantil son: distorsiones de vocales y consonantes, separación de sílabas en o entre palabras y errores de pronunciación, por ejemplo, decir «bata» cuando en realidad era «pata».

Muchos niños con apraxia del habla tienen dificultades para lograr que la mandíbula, los labios y la lengua adopten la posición correcta para pronunciar un sonido, y pueden tener problemas para pasar de manera fluida de un sonido al próximo.

Muchos niños con apraxia del habla también tienen dificultades con el lenguaje, por ejemplo, vocabulario reducido y problemas con el orden de las palabras.

Algunos síntomas pueden observarse principalmente en niños con apraxia del habla y pueden resultar útiles para diagnosticar el problema.

Sin embargo, algunos síntomas de la apraxia del habla infantil también son síntomas de otros tipos de trastornos del habla o del lenguaje. Es difícil diagnosticar la apraxia del habla si un niño tiene solo síntomas que se presentan tanto en la apraxia del habla como en otros tipos de trastornos del habla o del lenguaje.

Algunas características, a veces llamadas marcadores, ayudan a distinguir la apraxia de otros tipos de trastornos del habla. Las características particularmente asociadas con la apraxia del habla infantil son:

  • Dificultad para pasar de manera fluida de un sonido, de una sílaba o de una palabra a otra
  • Movimientos vacilantes con la mandíbula, los labios o la lengua para lograr los movimientos correctos que permiten producir sonidos
  • Distorsiones de vocales, como intentar usar la vocal correcta, pero pronunciarla de manera incorrecta
  • Acentuar una palabra de manera incorrecta, por ejemplo, pronunciar «banana» como «BA-na-na» en lugar de «ba-NA-na»
  • Poner el mismo énfasis en todas las sílabas, por ejemplo, decir «BA-NA-NA»
  • Separación de sílabas, por ejemplo, hacer una pausa o dejar un hueco entre sílabas
  • Incoherencia, por ejemplo, cometer distintos errores cuando se intenta pronunciar la misma palabra por segunda vez
  • Dificultad para imitar palabras sencillas
  • Errores de pronunciación incoherente, por ejemplo, decir «dando» en lugar de «tanto» y «zumo» en lugar de «sumo»

Otras características se observan en la mayoría de los niños con problemas del habla o del lenguaje y, por lo tanto, no son útiles para diferenciarlos de la apraxia del habla infantil. Las características observadas en niños con apraxia del habla y otros tipos de trastornos del habla y del lenguaje son:

  • Menor cantidad de balbuceos o vocalizaciones entre los 7 y 12 meses de edad
  • Pronunciación tardía de las primeras palabras (después de los 12 a 18 meses)
  • Uso de una cantidad limitada de consonantes y vocales
  • Omisión frecuente de sonidos
  • Dificultad para entender el habla

Otros trastornos del habla a veces confundidos con la apraxia del habla infantil

Algunos trastornos del habla con frecuencia se confunden con la apraxia del habla infantil porque pueden tener en común ciertas características. Estos trastornos del habla incluyen trastornos de articulación de sonidos, trastornos fonológicos y disartria

Un niño que tiene dificultades para aprender a pronunciar sonidos específicos, pero que no tiene problemas para planificar o coordinar los movimientos necesarios para hablar puede tener un trastorno fonológico o de articulación. Los trastornos fonológicos y de articulación son más frecuentes que la apraxia del habla infantil.

Los errores del habla debido a trastornos fonológicos o de articulación pueden ser:

  • Sustituir sonidos, por ejemplo, decir «fum» en lugar de «zoom», «gubí» en lugar de «rubí» o «tapa» en lugar de «capa»
  • Omitir (no pronunciar) las consonantes finales, por ejemplo, decir «pa» en lugar de «paz» o «sa» en lugar de «san»
  • Detener la corriente de aire, por ejemplo, decir «tol» en lugar de «sol» o «durdo» en lugar de «zurdo»
  • Simplificar combinaciones de sonidos, por ejemplo, decir «tineo» en lugar de «trineo» o «futa» en lugar de «fruta»

La disartria es un trastorno motor del habla causado por debilidad, espasticidad o incapacidad para controlar los músculos que participan en el habla. Pronunciar sonidos es difícil porque los músculos del habla no pueden moverse con el alcance, la rapidez ni la fuerza normales. Las personas con disartria también pueden tener una voz ronca, baja o incluso forzada, o pueden hablar despacio o arrastrando las palabras.

A menudo, la disartria es más fácil de identificar que la apraxia del habla infantil. Sin embargo, cuando la disartria se debe a lesiones en ciertas partes del cerebro que afectan la coordinación, puede ser difícil determinar las diferencias entre la apraxia del habla infantil y la disartria.

Other speech disorders sometimes confused with CAS

Some speech sound disorders often get confused with CAS because some of the characteristics may overlap. These speech sound disorders include articulation disorders, phonological disorders and dysarthria.

A child who has trouble learning how to make specific sounds, but doesn't have trouble planning or coordinating the movements to speak, may have an articulation or phonological disorder. Articulation and phonological disorders are more common than CAS.

Articulation or phonological speech errors may include:

  • Substituting sounds, such as saying "fum" instead of "thumb," "wabbit" instead of "rabbit" or "tup" instead of "cup"
  • Leaving out (omitting) final consonants, such as saying "duh" instead of "duck" or "uh" instead of "up"
  • Stopping the airstream, such as saying "tun" instead of "sun" or "doo" instead of "zoo"
  • Simplifying sound combinations, such as saying "ting" instead of "string" or "fog" instead of "frog"

Dysarthria is a motor speech disorder that is due to weakness, spasticity or inability to control the speech muscles. Making speech sounds is difficult because the speech muscles can't move as far, as quickly or as strongly as normal. People with dysarthria may also have a hoarse, soft or even strained voice, or slurred or slow speech.

Dysarthria is often easier to identify than CAS. However, when dysarthria is caused by damage to certain areas of the brain that affect coordination, it can be difficult to determine the differences between CAS and dysarthria.

Causas

La apraxia del habla infantil puede tener distintas causas, pero, en muchos casos, no es posible determinar una. Con frecuencia, los médicos no detectan un problema en el cerebro de un niño con apraxia del habla infantil.

La apraxia del habla infantil puede ocurrir por una afección o una lesión cerebral (neurológica), como un accidente cerebrovascular, una infección o una lesión cerebral traumática.

Este desorden también puede ocurrir como síntoma de un trastorno genético, un síndrome o una afección metabólica. Por ejemplo, la apraxia del habla infantil se presenta con mayor frecuencia en niños con galactosemia.

A veces, se la llama «apraxia del desarrollo». Sin embargo, los niños con apraxia del habla infantil no desarrollan la enfermedad necesariamente a medida que crecen. Muchos niños que experimentan retraso del habla o trastornos del desarrollo siguen patrones usuales en el desarrollo del habla y los sonidos, solo que el desarrollo es más lento que lo habitual.

Los niños con apraxia del habla infantil cometen errores de sonidos típicos durante el desarrollo. Necesitan logopedia para poder progresar lo máximo posible.

Factores de riesgo

Las anomalías en el gen FOXP2 parecen aumentar el riesgo de apraxia del habla infantil, y otros trastornos del lenguaje y del habla. El gen FOXP2 puede estar involucrado en la forma en que se desarrollan ciertos nervios y vías del cerebro.

Los investigadores siguen estudiando de qué manera las anomalías en el gen FOXP2 pueden afectar la coordinación motora, y los procesos del lenguaje y del habla en el cerebro.

Complicaciones

Muchos niños con apraxia del habla infantil (AHI) tienen otros problemas que influyen sobre su capacidad de comunicarse. Estos problemas no se deben a la apraxia del habla infantil, pero pueden producirse junto con ella.

Los síntomas o problemas que generalmente se presentan junto con la apraxia del habla infantil incluyen los siguientes:

  • Dificultades con el lenguaje, como dificultad para comprender lo que oyen, vocabulario restringido o dificultad para usar la gramática correcta al juntar palabras en una frase u oración
  • Retrasos en el desarrollo intelectual y motor, y dificultades para leer, deletrear y escribir
  • Dificultades con las destrezas motoras finas y gruesas, o con la coordinación
  • Hipersensibilidad, por la cual quizás al niño no le gusten algunas texturas de la ropa o de determinados alimentos, o bien es posible que no le guste cepillarse los dientes

Prevención

El diagnóstico y tratamiento de la apraxia del habla infantil en un estadio inicial puede reducir el riesgo de persistencia del problema a largo plazo. Si tu hijo tiene problemas para hablar, es una buena idea consultar a un patólogo del habla y del lenguaje para que examine a tu hijo apenas detectes los problemas para hablar.