Si no se trata de inmediato, el choque cardiógeno puede ser mortal. Otra complicación grave del choque cardiógeno es el daño al hígado, a los riñones o a otros órganos por falta de oxígeno.

El daño renal o hepático puede empeorar el choque cardiógeno porque los riñones liberan sustancias químicas que mantienen los músculos en funcionamiento y el hígado libera proteínas que ayudan a la coagulación de la sangre. El daño orgánico puede ser permanente.

Oct. 09, 2014