¿Tu arma secreta durante el tratamiento del cáncer? Haz ejercicio.

No dejes de moverte. Las investigaciones confirman que el ejercicio puede ayudarte no solo a sobrevivir, sino también a tener éxito durante y después del cáncer.

La evidencia sigue llegando: el ejercicio puede ser uno de los tratamientos más importantes contra el cáncer. Para cualquiera que se enfrente a un diagnóstico de cáncer, es una excelente noticia. Comenzar, o mantener, un programa de ejercicios puede darte el poder para salir de un papel de "paciente" más pasivo; te ayudará a mejorar no solo tu bienestar sino también tu actitud.

Sara Mansfield, M.S., entrenadora certificada de ejercicios contra el cáncer del Programa para una Vida Saludable de Mayo Clinic, dice que la actividad física puede ayudar a las personas antes, durante y después del tratamiento contra el cáncer. "Los amorosos miembros de la familia pueden alentar a una persona con un diagnóstico de cáncer a descansar", comenta, "pero eso puede llevar a un deterioro funcional. La investigación nos dice que, en general, es mejor moverse más que menos".

Mansfield recomienda que cualquier persona con cáncer primero analice un programa de ejercicios con su proveedor de atención médica. Una vez que tengas luz verde, dice, empieza a ponerte en movimiento. Si has sido sedentario por un tiempo, comienza a caminar, lo cual te ayudará a fortalecer los músculos y la resistencia.

Beneficios del ejercicio

Muchos estudios de investigación apoyan la idea de que hacer ejercicio durante el tratamiento del cáncer ayuda a sentirse mejor. Algunos de los beneficios documentados incluyen:

  • Menos depresión y ansiedad
  • Más energía y fuerza
  • Menos dolor

¿Te preocupa que sea peligroso? Hay pruebas de lo contrario. Por ejemplo, cuando los investigadores revisaron 61 estudios que involucraban a mujeres con cáncer de mama en etapa 2, descubrieron que una combinación de ejercicios aeróbicos y de resistencia no solo era segura, sino que también mejoraba los resultados de salud.

Otros estudios han descubierto que el ejercicio durante el tratamiento, de hecho, puede cambiar el microambiente del tumor y desencadenar una actividad antitumoral más fuerte en el sistema inmunitario. Y estudios muy recientes en animales han descubierto que el ejercicio puede llevar a la reducción de tumores en los roedores.

La actividad física también ayuda a controlar el peso, que es un factor importante de riesgo de cáncer. De hecho, investigaciones han relacionado el sobrepeso o la obesidad con un mayor riesgo de muchos tipos de cáncer, como el de endometrio, esófago, hígado, páncreas y mama. También existe una creciente evidencia de que el sobrepeso puede llevar a un mayor riesgo de recurrencia del cáncer e incluso a la muerte por cáncer.

Suenan bien todos esos beneficios para la salud relacionados con el ejercicio durante el tratamiento del cáncer, ¿verdad? Así que tal vez es hora de empezar.

Pautas para hacer ejercicio

Las pautas de actividad física para las personas con cáncer son similares a las que se recomiendan para cualquier persona: 150 minutos de actividad de intensidad moderada o 75 minutos de actividad de alta intensidad cada semana. ¿No estás listo para ese nivel de ejercicio? Sigue las recomendaciones de Mansfield:

  • Si no puedes comenzar con 150 minutos a la semana, haz la cantidad máxima que puedas.
  • Una vez que tu cirujano te haya dado el visto bueno para hacerlo, regresa a tus actividades diarias tan pronto como sea posible después de la cirugía.
  • Haz algún tipo de entrenamiento de resistencia (levantamiento de pesas, bandas de resistencia) al menos dos veces por semana.
  • Mantén la flexibilidad con estiramientos regulares.
  • Incorpora ejercicios de equilibrio en tus rutinas diarias.

Una cosa que Mansfield enfatiza es que los investigadores están centrados en estudiar los beneficios del ejercicio para las personas con cáncer y los sobrevivientes de cáncer. Los investigadores están aprendiendo más cada día. Y dice que cada vez es más fácil encontrar entrenadores para el cáncer certificados por el American College of Sports Medicine (Colegio Estadounidense de Medicina Deportiva), que se especializan en trabajar tanto con personas que reciben tratamiento para el cáncer como con sobrevivientes de cáncer.

"Es posible que el tratamiento te haya hecho sentir que tienes un cuerpo diferente", dice Mansfield, "pero puedes hacerte cargo después de esta situación que te cambia la vida y mejorar realmente tu calidad de vida".

Sept. 14, 2019 See more In-depth