Puedes descubrir que el tratamiento oncológico te ha afectado el sentido del gusto. A continuación te damos algunas sugerencias para que las comidas tengan mejor sabor.

Escrito por personal de Mayo Clinic

Puedes descubrir que el cáncer o el tratamiento oncológico han afectado el sentido del gusto. Puede parecer que la comida no tiene sabor o que es demasiado dulce, salada o metálica.

Por lo general, estos cambios son temporales, por lo que mejorarán con el tiempo. Mientras tanto, haz lo que esté a tu alcance para mantener la ingesta de calorías y satisfacer las proteínas, las vitaminas y los minerales que el organismo necesita.

Si normalmente sigues una dieta específica, como una que sea baja en sodio o en grasas, o que esté diseñada para personas con diabetes, puede ser necesario dejar de lado esas restricciones durante un tiempo. Desearás una mayor variedad para que puedas aumentar las posibilidades de obtener una nutrición adecuada. Consulta con el médico para asegurarte de que esté bien flexibilizar las restricciones en la dieta.

A continuación, te damos algunas sugerencias para seleccionar y para preparar los alimentos. Experimenta con estas ideas hasta encontrar combinaciones que te atraigan.

Nota: Si te duele la boca o la garganta, evita las especias, los alimentos ácidos y las comidas o las bebidas calientes que pueden ser irritantes.

Prueba diferentes salsas, adobos, condimentos y otros ingredientes. Esto puede ayudar a mejorar el sabor de los alimentos.

Cuando cocines, agrega:

  • Salsa barbacoa
  • Extractos u otros condimentos
  • Kétchup
  • Adobos para carne
  • Mostaza
  • Salsa de soja
  • Especies y hierbas
  • Salsa teriyaki
  • Vinagre
  • Vino

Otros consejos para incorporar sabor son:

  • Trozos de tocino
  • Pimientos morrones rojos o verdes picados
  • Cebolla o ajo picados
  • Tiras de jamón
  • Frutos secos
  • Queso, en especial, los de sabor fuerte, como el queso cheddar

Prueba lo siguiente:

  • Azúcar o jarabe en la comida. Con los cereales, prueba azúcar morena, jarabe de arce, miel, canela, dátiles o uvas pasas en lugar de azúcar blanca.
  • Alimentos salados. Además, los alimentos salados, como carnes curadas, quesos y papitas fritas, pueden tener más sabor.

Suaviza el sabor de los alimentos demasiado dulces:

  • Agrega un poco de sal o jugo de limón.
  • Agrega yogur natural, suero de leche, café instantáneo en polvo o leche adicional a los batidos, a las mezclas de bebidas instantáneas o a las bebidas nutritivas comercialmente preparadas.

Prueba alimentos que sean menos dulces:

  • Consume bebidas como jugos de fruta diluidos, leche, suero de leche, limonada, ginger ale o bebidas deportivas.
  • Elige postres que no sean tan dulces, como yogur, natilla, tarta de calabaza, frutas, frutas horneadas, frutas con queso cottage, crujiente de frutas, rosquillas sin glaseado o galletas Graham.

En lugar de tentempiés dulces, elige otros alimentos, por ejemplo:

  • Queso
  • Papas fritas o pretzels con salsa
  • Queso cottage
  • Galletas saladas con queso
  • Huevos bravos
  • Frutos secos
  • Mantequilla de maní

Si el jarabe, la mermelada o el azúcar son demasiado dulces, prueba ponerle mantequilla o margarina al cereal cocido, a las tostadas o a los panqueques.

Un poco de azúcar puede suavizar el sabor salado de algunos alimentos. Cocina sin agregar sal ni condimentos que contengan sal. Evita los alimentos procesados que contienen mucho sodio. Busca los productos con la etiqueta que indica bajo contenido (o contenido reducido) de sodio. Prueba alimentos livianos y de sabor suave.

Si la carne está fresca y cocida en forma apropiada, pero no tiene buen sabor, sirve otras comidas que contengan proteínas, como:

  • Frijoles o guisantes en sopas, ensaladas o guarniciones, o como salsas o pastas para untar
  • Queso
  • Queso cottage
  • Natilla
  • Platos con huevos
  • Ponche de huevo
  • Pescado: fresco, congelado o envasado al vacío, ya que el pescado en lata puede tener sabor metálico
  • Bebidas instantáneas para el desayuno y otras bebidas nutritivas
  • Lentejas
  • Macarrones con queso
  • Maltas
  • Batidos
  • Frutos secos
  • Mantequilla de maní
  • Carne de ave
  • Pudín
  • Quinua
  • Tofu o tempeh
  • Yogur

Otras sugerencias para la carne:

  • Prueba la carne en preparaciones con otros alimentos, como chile, lasaña, salsa para espagueti, cazuelas, guisos o sopas sustanciosas.
  • Prueba a usar salsas, kétchup y otros condimentos que mejoren el sabor.
  • Prueba a marinar la carne, el pollo o el pescado en marinadas, salsa de soja, jugos de fruta dulces, vino o aderezos al estilo italiano.
  • Prueba carnes saladas, picantes o ahumadas, como filetes de carne de res, chuletas de cerdo, jamón, salchichas o fiambres condimentados.
  • Prueba alimentos con alto contenido de proteínas que puedan tener mejor sabor fríos o a temperatura ambiente. Algunos ejemplos comprenden los platos con queso o queso cottage; las ensaladas de macarrones con camarones, jamón o queso; la ensalada de atún, huevos, jamón o pollo; sándwiches de carne fría o fiambres; o salmón frío.

Si el tratamiento oncológico te ha debilitado el sistema inmunitario, es posible que algunos de estos alimentos no sean seguros para ti. Practica la seguridad alimentaria: mantén los alimentos a temperaturas seguras. No dejes alimentos perecederos fuera del refrigerador por más de una hora. Evita los jugos, quesos o leche sin pasteurizar y las carnes crudas o poco cocidas.

  • Los alimentos con aspecto tentador suelen tener un mejor sabor.
  • Elige alimentos con varios colores, temperaturas y texturas.
  • Bebe líquidos con frecuencia, mastica chicle, pastillas de menta o caramelos duros para eliminar el sabor desagradable en la boca.
  • Trata de utilizar utensilios plásticos si tienes un sabor amargo o metálico en la boca cuando comes.
  • Consulta con el dentista para verificar si no tienes algún problema dental. Mantén una higiene bucal adecuada.
  • Consulta con el médico para verificar si los cambios del sabor en la boca podrían estar relacionados con los medicamentos. En algunos casos, el médico pueda ajustar la medicación para reducir o eliminar los efectos secundarios. No dejes de tomar los medicamentos a menos que el médico te autorice.
  • Consulta con un profesional del cuidado de la salud acerca de los enjuagues bucales.

Si estas medidas no te ayudan o si estás adelgazando, consulta con el médico o con un dietista matriculado para obtener más información.

July 23, 2015