Aumentar las calorías

Durante la enfermedad, el tratamiento o la recuperación, tu necesidad de calorías y proteínas podría ser mayor que la habitual. Las siguientes sugerencias pueden ayudarte a aumentar las calorías que consumes:

  • Agrega mantequilla o aceite a los alimentos. Agrega una buena cantidad de mantequilla o margarina a papas, panes, tostadas, cereales calientes, arroz, fideos, vegetales y sopas. Pon aceita de oliva u otro tipo de aceite al pan, el arroz, las pastas o los vegetales.
  • Unta tostadas, panes, rodajas de manzana o banana, galletas o apio con mantequilla de maní o mantequilla de frutos secos, que contienen proteínas y grasas saludables. Adereza los pretzels con mantequilla de maní.
  • Usa medialunas o panecillos para hacer sándwiches.
  • Agrega crema en polvo o leche en polvo a chocolate caliente, batidos, cereales calientes, salsas, pastel de carne, sopas a base de crema o budines.
  • Agrega guacamole o aguacate en rodajas a ensaladas y sándwiches.
  • Agrega semillas, como semillas de girasol y de calabaza, a ensaladas, revueltos y cazuelas.
  • Agrega semillas de lino molidas a yogures, batidos, cereales calientes y cazuelas.
  • Cubre los cereales calientes con azúcar morena, miel, frutas secas, crema o mantequilla de frutos secos.
  • Recubre con helado, crema batida o crema las tartas, pasteles, gelatinas o budines.
  • Consume frutas enlatadas con almíbar espeso. Tienen más calorías que las frutas frescas o las frutas envasadas con jugo. Si prefieres las frutas frescas, agrégales azúcar y crema.
  • Consume bebidas que contengan calorías, como jugos de fruta, limonadas, bebidas con sabor a fruta, maltas, licuados con helado, gaseosas, leche con cacao, batidos y ponche de huevo. Las bebidas de suplementos nutritivos son una buena opción.

Si bien algunas de estas sugerencias aportan más grasa y azúcar a tu dieta, no debes preocuparte, ya que solo incorporas las calorías adicionales que necesitas hasta que tu apetito vuelva a la normalidad. Consulta con tu médico o con un dietista si tienes inquietudes relacionadas con los cambios en el modo en que te alimentas.

Aumento de proteínas

Las proteínas son importantes para el crecimiento, la salud y la reparación del cuerpo. Si estuviste enfermo, es posible que necesites proteínas adicionales. Estas son algunas sugerencias:

  • Añade carne de res, carne de ave, pescado, queso o frijoles (pintos, navy, negros, rojos) adicionales a las cazuelas, las sopas o los estofados.
  • Elige ensaladas con carnes, como pollo, jamón, pavo o atún.
  • Haz tu propia leche rica en proteínas: Añade 1/4 de taza de leche en polvo a 1 taza de leche entera, o 1 taza de leche en polvo a 1 cuarto de galón (casi 1 litro) de leche entera. Úsalo como bebida, en batidos o para cocinar.
  • Prueba un suplemento de proteínas preparado comercialmente.

Si una enfermedad ha provocado que las carnes, como la carne de res, cerdo o cordero, te resulten menos apetecibles, prueba consumir los siguientes alimentos, que también son buenas fuentes de proteína:

  • Queso
  • Queso cottage
  • Frijoles
  • Lentejas
  • Huevos
  • Pescado
  • Carne de ave
  • Frutos secos y mantequillas de frutos secos
  • Mantequilla de maní
  • Leche
  • Batidos
  • Natilla
  • Pudín
  • Hamburguesas vegetarianas
  • Yogur
  • Quinua

Líquidos

Beber abundante líquido también es fundamental para ayudar a tu organismo durante el tratamiento. Intenta beber, al menos, 64 onzas (2 litros) de líquido por día, a menos que el médico te indique que limites tu ingesta de líquidos.

Trata de elegir bebidas que contengan calorías. Si las bebidas endulzadas son muy dulces, prueba agua saborizada o jugos de frutas diluidos con agua.

Considera tomar un multivitamínico

Si la pérdida de apetito no te permite comer bien durante algunos días, podrías considerar tomar un multivitamínico para que te ayude a obtener las vitaminas y los minerales que necesitas.

Lee las etiquetas y busca un multivitamínico que no aporte más del 100 por ciento del valor diario de todas las vitaminas y minerales.

Ten en cuenta que los suplementos nutricionales líquidos aportan una parte de las vitaminas y minerales que necesitas, de modo que si estás tomando esos suplementos nutricionales, es posible que no necesites un multivitamínico.

July 23, 2015 See more In-depth