Tómate el tiempo para comprender qué es el riesgo de cáncer y cómo se mide. Esto puede ayudarte a poner en perspectiva tu propio riesgo de padecer cáncer.

Escrito por personal de Mayo Clinic

Tal vez te preguntes qué probabilidades tienes de padecer cáncer. Los informes noticiosos dan la impresión de que todos los días se descubre algo nuevo que aumenta dramáticamente el riesgo. Buscar entre tanta información y descubrir qué es válido puede resultar complicado.

Cuando los científicos hablan de riesgo, se refieren a una probabilidad: la posibilidad de que algo pueda suceder, pero no la garantía de que sucederá. Por ejemplo, si tiras una moneda al aire, hay una probabilidad de dos (o del 50 por ciento) de que salga cara.

Los cálculos del riesgo de cáncer y de otras enfermedades se determinan mediante el estudio de grandes grupos de personas. Los investigadores se concentran en la probabilidad de que cualquier persona o categoría de personas contraiga la enfermedad a lo largo de un determinado período. También realizan estudios para ver qué características o conductas están asociadas a un aumento o una disminución del riesgo.

El riesgo generalmente se divide en dos categorías: riesgo absoluto y riesgo relativo.

Riesgo absoluto

El riesgo absoluto se refiere al cambio numérico real o a la probabilidad real de contraer cáncer durante un período específico; por ejemplo, en un año, en los próximos cinco años, a los 50 años, a los 70 años o durante el curso de la vida.

Un tipo de riesgo absoluto es el riesgo a lo largo de la vida, que es la probabilidad de un individuo de contraer cáncer durante el transcurso de la vida. Por ejemplo, el riesgo absoluto de un hombre estadounidense de contraer cáncer de próstata en su vida es cerca del 16 por ciento. Dicho de otro modo, alrededor de 16 de cada 100 hombres contraerán cáncer de próstata en algún momento de su vida. También significa que 84 de cada 100 hombres no contraerán cáncer de próstata.

El riesgo a lo largo de la vida no es el riesgo que corre una persona de contraer cáncer el próximo año o en los próximos cinco años. El riesgo de contraer cáncer de un individuo está muy relacionado con otros factores, como la edad. Por ejemplo, el riesgo de contraer cáncer de colon y de recto a lo largo de la vida que corre una mujer está por debajo del 5 por ciento, es decir, alrededor de 478 de cada 10 000 mujeres. Pero el riesgo de contraer cáncer de colon y de recto antes de los 40 años es 0,08 por ciento, es decir, alrededor de ocho de cada 10 000 mujeres.

Riesgo relativo

El riesgo relativo brinda una comparación o proporción en lugar de un valor absoluto. Muestra la fuerza de la relación entre un factor de riesgo y un tipo específico de cáncer, comparando el número de casos de cáncer en un grupo de personas que tienen un rasgo determinado con el número de casos de cáncer en un grupo de personas que no tienen ese rasgo.

Por ejemplo, se compara el riesgo relativo de cáncer de pulmón para las personas que fuman con el riesgo relativo de cáncer de pulmón en un grupo similar de personas que no fuman. Probablemente escuches una expresión del riesgo relativo como la siguiente: El riesgo de cáncer de pulmón para los hombres que fuman es 23 veces más alto que el riesgo para los hombres que no fuman. Entonces, el riesgo relativo de cáncer de pulmón para los hombres que fuman es de 23.

El riesgo relativo también se expresa como porcentaje. Por ejemplo, el riesgo de cáncer de pulmón para los hombres que fuman es un 2300 por ciento más alto que para los hombres que no fuman.

Respecto del riesgo relativo, no existe un límite máximo para el aumento del porcentaje del riesgo. La mayoría de las personas piensa que el 100 por ciento es el riesgo más alto posible, pero eso no es cierto en este caso.

Un riesgo relativo de 100 por ciento significa que tu riesgo es dos veces mayor que el de alguien sin ese factor de riesgo. Un riesgo relativo de 200 por ciento significa que tienes tres veces más probabilidades de contraer la enfermedad.

El riesgo parece más alto cuando se expresa en esos términos. Un aumento del 100 por ciento en el riesgo parece enorme, pero si el riesgo comienza como 1 de cada 100 personas, un aumento del 100 por ciento en el riesgo significa que 2 de cada 100 personas se verán afectadas.

La mayor parte de la información acerca del riesgo de cáncer y los factores de riesgo proviene de los estudios que se centran en grupos de personas grandes y bien definidos. Los investigadores del cáncer han identificado muchos de los factores ambientales principales que contribuyen a causar cáncer, como el tabaquismo en el caso del cáncer de pulmón y la luz solar en el caso del cáncer de piel. En cambio, ha sido más difícil descubrir los riesgos de cáncer más sutiles.

Muchos estudios de los factores de riesgo del cáncer dependen de los abordajes observacionales. En estos estudios, los investigadores realizan un seguimiento de un grupo de personas durante varios años sin intentar cambiar sus vidas ni brindar tratamiento especial. Esto puede ayudar a los científicos a averiguar quiénes contraen una enfermedad, qué tienen en común esas personas y cómo se distinguen de aquellos que no se enfermaron.

Las estadísticas de riesgo pueden ser frustrantes porque no pueden indicarte el riesgo que tienes de padecer cáncer. Los estudios han descubierto que los hombres tienen casi un 45 por ciento de probabilidades de contraer cáncer durante toda su vida, pero esto no significa que tu riesgo sea del 45 por ciento. Tu riesgo individual se basa en varios factores diversos, como la edad y los hábitos (incluso los alimentarios), los antecedentes familiares de cáncer y el entorno en el que vives.

Aun así, la combinación de factores de riesgo puede no aplicarse en tu caso. El cáncer es individualista. Dos personas de la misma edad, sexo, raza, nivel socioeconómico y estilo de vida aproximado pueden tener experiencias distintas. Las estadísticas de riesgo son útiles en declaraciones generales como «el ejercicio regular coincide con una disminución del riesgo de enfermedades crónicas, tales como el cáncer». Sin embargo, ejercitarse de manera regular no garantiza que no tendrás cáncer.

Habla con el médico sobre tu riesgo de contraer cáncer. Él puede revisar qué elementos de tu vida pueden aumentar el riesgo. Luego podrán analizar qué medidas tomar para reducir el riesgo.

Quizás escuches un informe noticioso sobre un estudio que parece indicar que puedes correr mayor riesgo de padecer un tipo particular de cáncer. No saques conclusiones apresuradas a partir de este único informe. Da un paso atrás y piensa en qué significa realmente el riesgo.

Los estudios observacionales no son infalibles. Los investigadores están de acuerdo en que un estudio por sí solo carece de autoridad. Esta es la razón por la que a veces ves estudios con resultados aparentemente contradictorios.

Los científicos ponderan la evidencia de muchos estudios de investigación a lo largo del tiempo para determinar mejor si un resultado es verdadero. Los informes noticiosos, no obstante, se centran en cada estudio nuevo por separado, en lugar de hacerlo como parte de una situación cambiante. Esto puede, en ocasiones, causar alarmas o confusión innecesarias.

Cuando leas o veas un informe sobre las estadísticas de riesgo de cáncer, presta atención a los siguientes detalles:

  • ¿A quién están observando? En un informe noticioso pueden declarar que determinada actividad aumenta el riesgo de padecer cáncer para un grupo de personas. ¿Pero a quién observaron en el estudio? Presta atención a las edades de las personas y a sus características. Por ejemplo, algunas personas están predispuestas genéticamente a ciertos tipos de cáncer.
  • ¿A cuántas personas se estudió? En general, los estudios que comprenden miles de personas son más precisos que aquellos en los que se examina a un pequeño grupo.
  • ¿Se han realizado estudios similares? Los resultados de un estudio son más fiables si son similares a los de otros estudios. A veces, el estudio no se lleva a cabo durante el tiempo suficiente para que sea estadísticamente significativo.

Los informes noticiosos que se centran en estadísticas alarmantes, como un 300 por ciento de aumento en el riesgo, pero que no brindan contexto, no son útiles. Si te preocupa el riesgo, recopila más información y habla con tu médico.

March 01, 2014