Los amigos y familiares son un círculo de apoyo importante para los sobrevivientes de cáncer. Aprende cómo cultivar las relaciones para evitar los problemas comunes.

Escrito por personal de Mayo Clinic

Tus amigos y familiares te aman y se preocupan por ti —pero algunas veces tienen formas extrañas de demostrarlo. Algunas personas se retraen y evitan hablar contigo. Otros te asfixian y te tratan como a un niño.

Muchos sobrevivientes de cáncer encuentran que la reacción de amigos y familiares es una barrera hacia una transición fuera del tratamiento de cáncer sin problemas. Una manera de prepararse para los problemas en las relaciones es anticiparlos y planear en de acuerdo a esto.

Es posible que hayas observado que algunas de tus relaciones se sienten tensas desde que terminó tu tratamiento de cáncer. Tal vez te has sentido solo y triste, mientras ves alejarse a las personas o siente que te tratan de manera distinta. Para los sobrevivientes de cáncer en transición a la vida después del tratamiento es un desafío mantener las relaciones.

Podrás reconocer alguno de estos escenarios comunes:

  • Cambio de responsabilidades. Durante el tratamiento es posible que no hayas sido capaz de manejar todas las tareas del hogar que realizabas antes de tu diagnóstico de cáncer.

    Por ejemplo, tal vez te encargabas de la compra de comestibles y de cocinar la cena. Si el tratamiento de cáncer te agotó y no pudiste continuar esas tareas, tu pareja u otro miembro de la familia podrían haberte sustituido.

    Ahora que has terminado tu tratamiento de cáncer, esa persona puede estar esperando que retomes dichas actividades –pero quizá todavía no te sientas capaz de hacerlo. Esto puede ser frustrante para tu familiar y tú podrías sentir alguna presión para hacer más de lo que puedes manejar.

  • Cambio de roles. Si antes del cáncer eras una persona a la que le gustaba encargarse de todo, puedes descubrir que durante el tratamiento tu pareja tuvo que asumir ese rol. Decidir cuándo y cómo regresar a los roles anteriores puede ser confuso y difícil.
  • Alejamiento. Puedes descubrir que algunos amigos y familiares te evitan. Puede ser sutil o abierto, como cuando alguien deja de responder a tus llamadas. De cualquier manera, es doloroso.

    La gente se aleja por diferentes razones: por no saber qué decir o por la preocupación de decir algo incorrecto. Quizá no saben cómo ofrecerte apoyo. Otras no saben cómo reaccionart.

  • Demasiada atención. En lugar de sentirte solo, podrías sentirte abrumado con las buenas intenciones. Los amigos o familiares podrían tratarte como a un bebé e insistir en hacer cosas por ti, cuando no necesitas la ayuda. Te aman y quieren ayudar pero, de hecho, ayudan demasiado.
  • Curiosidad. . Algunas personas hacen muchas preguntas &mdash tal vez más de las que te sientes cómodo en responder.
  • Expectativas confusas.Si tu recuperación no va tan bien como esperabas, podrías sentirte frustrado. Quizá esperabas que todo regresara a la normalidad de inmediato, pero eso no sucede. Trata de no descargar tus frustraciones sobre las personas que te rodean. Si lo haces, podrían alejarse.

Los problemas que puedes encontrar en tus relaciones con frecuencia dependen de la fortaleza que éstas tenían. Aquellas que ya estaban tensas tienden a seguir así después del cáncer, y algunas veces terminan por completo. Las relaciones sólidas pueden volverse aún más fuertes a través de la experiencia del cáncer.

Antes de que los sentimientos de soledad y el aislamiento te depriman, recuerda que pueds tomar medidas para cultivar las relaciones con amigos y familiares. El primer paso es reconocer que todas estas personas te quieren y que cada una tiene su propia manera de reaccionar ante tu cáncer.

Los consejos para reparar las relaciones incluyen:

  • Inicia la conversación. Es posible que algunas personas deseen preguntar cómo te sientes, pero no saben qué decir. O tal vez, piensan que te van a poner incómodo.

    Empieza tú la conversación. Déjale saber a la gente que agradeces sus preguntas — o que, en ese momento, no deseas hablar sobre tu cáncer.

  • Acepta la ayuda. Tus amigos y familiares te preguntarán si hay algo que pueden hacer para ayudarte. Planea por anticipado y piensa cómo podrían apoyarte, ya sea ayudando en casa o sólo estando ahí cuando necesites hablar. Los amigos y familiares se sienten bien cuando pueden ayudar.
  • Déjales saber qué esperar de ti.Habla honestamente acerca de lo que puedes y no puedes hacer.

    Si no estás en condiciones para asumir las responsabilidades que tenías en casa antes de tu diagnóstico, no te presiones para retomar esas tareas demasiado pronto. Pero informa a tus familiares qué esperar, para no dejarlos en la duda.

    Cuándo estés listo para retomar tus tareas anteriores, dile a tu familia que es posible que estos quehaceres te pueden ayudar para sentirte más normal y también en tu recuperación.

  • Mantén las amistades que son importantes. Algunas personas pueden alejarse y tendrás que dejarlas ir. Procura no gastar demasiada energía emocional tratando de salvar relaciones que no fueron sólidas desde el principio. Invierte tu tiempo y energía en los amigos que están más cerca de ti.
  • Planea qué dirás. Te cuestionarán sobre tu cáncer y tu tratamiento. Decide cómo contestar— en especial si alguien te hace preguntas incómodas.

    En algunas situaciones podrías decirle a la persona que no te sientes cómodo respondiendo esas preguntas. Otras veces, podrías evitar responder cambiando el tema o redirigiendo la conversación.

  • Sé paciente con los otros. Si empiezas a sentir frustración, recuerda que las personas que te rodean tienen buenas intenciones. Pueden no saber decir o hacer las cosas correctas, así que sus palabras y acciones podrían parecer inapropiadas o críticas. Esa incomodidad puede provenir de lo poco familiar de la situación.

    Las cosas pueden mejorar con el tiempo y con paciencia.

  • Mantente involucrado cuando sea posible. Algunos amigos o familiares podrían no invitarte a hacer cosas porque suponen que aún no estás listo para actividades sociales. Diles a estas personas cuando quieras ser incluido — o pídele a alguien más que transmita tu mensaje.
  • Busca grupos de apoyo. Habrá momentos en los que sientas que la gente que no ha tenido cáncer no puede entender lo que está pasando.

    Discute tus sentimientos con otros sobrevivientes de cáncer, ya sea en un grupo de apoyo en tu comunidad o en línea.

    También hay grupos de apoyo para amigos y familiares de sobrevivientes de cáncer. Sugiere estos grupos a las personas más cercanas a ti.

  • Busca ayuda profesional. Pide a tu médico que te recomiende a un terapeuta para obtener más ayuda. Este último puede tener ideas sobre formas para comunicarte mejor con tus amigos y familiares.

Es muy posible que todos en tu familia y en tu círculo de amigos te den todo su apoyo durante tu recuperación. Sin embargo, también es probable que halles algunos obstáculos en las relaciones. Piensa de antemano cómo abordar los posibles problemas.

Oct. 08, 2014