La mayoría de las fracturas de clavícula se curan sin dificultades. Las complicaciones, cuando suceden, pueden comprender lo siguiente:

  • Lesiones en los nervios o vasos sanguíneos. Los bordes irregulares de una clavícula fracturada pueden lesionar los nervios y los vasos sanguíneos cercanos. Busca atención médica inmediata si sientes entumecimiento o frío en el brazo o en la mano.
  • Retraso en la consolidación del hueso o consolidación deficiente. Una fractura grave de clavícula podría curarse con lentitud o de forma incompleta. La consolidación deficiente de los huesos durante el proceso de curación puede acortar el hueso.
  • Bulto en el hueso. Como parte del proceso de consolidación, en el lugar donde se suelda el hueso se forma un bulto óseo. El bulto es fácil de ver porque se encuentra cerca de la piel. La mayoría de estos bultos desaparecen con el tiempo, pero algunos son permanentes.
  • Artrosis. Una fractura que afecta las articulaciones que conectan la clavícula con el omóplato o el esternón, a la larga, podría aumentar el riesgo de padecer artritis en esa articulación.
Oct. 23, 2015