Descripción general

La artritis séptica es una infección dolorosa de las articulaciones. La infección puede provenir de los gérmenes que se propagan en el torrente sanguíneo desde otra parte del cuerpo. La artritis séptica también puede ocurrir cuando, debido a una lesión penetrante, los gérmenes ingresan directamente a la articulación.

Los lactantes tienen más probabilidades de padecer artritis séptica. Las rodillas son las que más frecuentemente se ven afectadas, pero la artritis séptica también puede afectar las caderas, los hombros y otras articulaciones. La infección puede dañar rápida y gravemente el cartílago y el hueso dentro de la articulación, por lo que es crucial el tratamiento inmediato.

El tratamiento implica el drenaje de la articulación con una aguja o a través de un procedimiento quirúrgico. Usualmente también se necesitan antibióticos para tratar la infección.

Síntomas

La artritis séptica generalmente provoca malestar extremo y dificultad para utilizar la articulación afectada. La articulación podría estar inflamada, roja y tibia, y es posible que tengas fiebre.

Cuándo consultar al médico

Consulta con el médico si notas la aparición repentina de dolor intenso en una articulación. El tratamiento inmediato puede ayudar a minimizar el daño a las articulaciones.

Causas

La artritis séptica puede deberse a infecciones bacterianas, virales o micóticas. La infección bacteriana por Staphylococcus aureus (estafilococo) es la causa más frecuente. El estafilococo vive generalmente incluso en la piel saludable.

La artritis séptica puede manifestarse cuando una infección, como una infección en la piel o en las vías urinarias, se propaga a través del torrente sanguíneo a una articulación. Con menor frecuencia, una herida punzante, una inyección de medicamento o una cirugía en una articulación o cerca de esta pueden dejar pasar gérmenes en el espacio de la articulación.

El revestimiento de las articulaciones (membrana sinovial) tiene poca capacidad para protegerse de las infecciones. La reacción del cuerpo a la infección, como la inflamación que puede aumentar la presión y disminuir el flujo de sangre dentro de la articulación, contribuye a causar daños.

Factores de riesgo

Entre los factores de riesgo de la artritis séptica se incluyen los siguientes:

  • Problemas articulares existentes. Las enfermedades y los trastornos crónicos que repercuten en las articulaciones, como osteoartritis, gota, artritis reumatoidea o lupus, pueden aumentar el riesgo de artritis séptica, al igual que una articulación artificial, una cirugía previa y una lesión articular.
  • Tomar medicamentos para la artritis reumatoidea. Las personas con artritis reumatoidea corren un mayor riesgo debido a los medicamentos que toman, ya que estos pueden inhibir el sistema inmunitario y, por consiguiente, provocar infecciones más frecuentes. Es difícil diagnosticar la artritis séptica en personas con artritis reumatoidea porque muchos de los signos y síntomas son similares.
  • Fragilidad de la piel. La piel que se lesiona fácilmente y se cura mal puede dar lugar a que las bacterias ingresen en el cuerpo. Las enfermedades de la piel, como la psoriasis y el eccema, aumentan el riesgo de artritis séptica, al igual que las heridas cutáneas infectadas. Las personas que regularmente se inyectan medicamentos también corren un mayor riesgo de infección en el lugar de la inyección.
  • Sistema inmunitario débil. Las personas con un sistema inmunitario débil corren un mayor riesgo de artritis séptica. Esto incluye a las personas con diabetes, problemas renales y hepáticos, y aquellas personas que toman medicamentos que inhiben el sistema inmunitario.
  • Traumatismo articular. Las mordeduras de animales, las heridas punzantes o los cortes en una articulación pueden ponerte en riesgo de padecer artritis séptica.

Una combinación de factores de riesgo plantea un riesgo mayor que un solo factor de riesgo.

Complicaciones

Si el tratamiento se demora, la artritis séptica puede provocar la degeneración de la articulación y daño permanente.