La influenza aviar ocurre naturalmente en aves acuáticas salvajes y se puede esparcir en aves domésticas como gallinas, pavos, patos y gansos. La transmisión de la enfermedad es mediante el contacto con excrementos de aves infectadas o secreciones de su nariz, boca u ojos.

Mercados al aire libre, donde se venden huevos y aves en condiciones insalubres o de hacinamiento, son caldos de cultivo de infección y puede propagar la enfermedad a una comunidad más amplia.

La carne o huevos mal cocidos de aves infectadas puede transmitir la influenza aviar. La carne de ave es segura para comer si se cocina bien a una temperatura interna de 165 °F (74 °C). Los huevos se deben cocinar hasta que las yemas y las claras estén firmes.

Sept. 25, 2014