Diagnóstico

Para diagnosticar la vaginosis bacteriana, es posible que el médico:

  • Haga preguntas sobre tu historia clínica. El médico puede preguntarte sobre cualquier infección vaginal o infección de transmisión sexual previa.
  • Realiza un examen pélvico. Durante un examen pélvico, el médico realiza una inspección visual de la vagina en busca de signos de infección e inserta dos dedos en la vagina mientras presiona el abdomen con la otra mano para examinar los órganos pélvicos para detectar signos que puedan indicar enfermedad.
  • Tome una muestra de las secreciones vaginales. Esto se puede hacer para verificar si hay un crecimiento excesivo de bacterias anaeróbicas en la flora vaginal. El médico puede examinar las secreciones vaginales bajo un microscopio y buscar "células clave", células vaginales cubiertas de bacterias que son un signo de vaginosis bacteriana.
  • Controlar el pH vaginal. El médico podría examinar la acidez de la vagina mediante la colocación de una tira reactiva de pH en la vagina. Un pH vaginal de 4,5 o más alto es un signo de vaginosis bacteriana.

Tratamiento

Para tratar la vaginosis bacteriana, el médico puede prescribir uno de los siguientes medicamentos:

  • Metronidazol (Flagyl, Metrogel-Vaginal, otros). Este medicamento se puede tomar por vía oral (comprimido). El metronidazol también está disponible en forma de gel tópico que se coloca en la vagina. Para reducir el riesgo de malestar estomacal, dolor abdominal o náuseas mientras usas este medicamento, evita el alcohol durante el tratamiento y durante al menos un día después de completarlo (consulta las instrucciones en el producto).
  • Clindamicina (Cleocin, Clindesse, otros). Este medicamento está disponible en forma de crema que se introduce en la vagina. La crema de clindamicina puede debilitar los condones de látex durante el tratamiento y durante al menos tres días después de dejar de usar la crema.
  • Tinidazol (Tindamax). Este medicamento se toma por vía oral. El tinidazol tiene la misma probabilidad de causar malestar estomacal y náuseas que el metronidazol oral, así que evita el alcohol durante el tratamiento y durante al menos tres días después de completarlo.

Generalmente, no es necesario tratar a la pareja sexual masculina de una mujer infectada, pero la vaginosis bacteriana puede propagarse entre las parejas sexuales femeninas. Las parejas femeninas deben someterse a pruebas y pueden necesitar tratamiento. Es especialmente importante que las mujeres embarazadas con síntomas reciban tratamiento para ayudar a disminuir el riesgo de parto prematuro o bajo peso al nacer.

Toma el medicamento o usa la crema o el gel durante el tiempo que tu médico lo recete, incluso si los síntomas desaparecen. La interrupción temprana del tratamiento puede aumentar el riesgo de recurrencia.

Reaparición

Es común que la vaginosis bacteriana reaparezca en un plazo de tres a 12 meses, a pesar del tratamiento. Los investigadores están analizando tratamientos para la vaginosis bacteriana recurrente. Si los síntomas reaparecen poco después del tratamiento, habla con tu médico acerca de los tratamientos. Una opción puede ser el tratamiento con metronidazol de uso prolongado.

Un enfoque de autocuidado es la terapia mediante colonización de lactobacilos —que intenta aumentar la cantidad de bacterias buenas en la vagina y restablecer un entorno vaginal equilibrado— que posiblemente se logra al comer ciertos tipos de yogur u otros alimentos que contienen lactobacilos. Aunque la investigación actual muestra que puede haber algún beneficio en la terapia probiótica, se necesita más investigación sobre el tema.

Preparación para la consulta

Intenta coordinar una consulta para una fecha en la que no estés menstruando. De esa forma, el médico de atención primaria o ginecólogo puede observar y evaluar el flujo vaginal sin que se interponga la menstruación. Evita usar tampones y desodorantes vaginales en aerosol, tampoco uses duchas vaginales ni tengas relaciones sexuales 24 horas antes de la consulta.

Qué puedes hacer

Para aprovechar al máximo el tiempo con tu médico y evitar que te olvides de una pregunta importante, haz lo siguiente:

  • Haz una lista de todos los síntomas que experimentas. Menciona todos los síntomas, aunque creas que no estén relacionados.
  • Haz una lista de los medicamentos, las vitaminas, las hierbas y otros suplementos que utilizas. Incluye con qué frecuencia los tomas y las dosis.
  • Lleva contigo un cuaderno o dispositivo electrónico. Toma nota de la información importante durante la consulta.
  • Prepara una lista de preguntas para hacerle al médico. Enumera las preguntas más importantes en primer lugar, en caso de que se acabe el tiempo.

Con respecto a la vaginosis bacteriana, estas son algunas preguntas básicas para hacerle a tu médico:

  • ¿Puedo hacer algo para evitar la vaginosis bacteriana?
  • ¿Qué signos y síntomas debo buscar?
  • ¿Necesito tomar medicamentos?
  • ¿Mi pareja también necesita examinarse o tratarse?
  • ¿Hay instrucciones especiales para tomar los medicamentos?
  • ¿Existe algún producto de venta libre que trate mi enfermedad?
  • ¿Qué puedo hacer si mis síntomas regresan luego del tratamiento?

No dudes en hacer preguntas durante la consulta si hay algo que no entiendes.

Preguntas que el médico puede hacerte:

Prepárate para responder las preguntas que el médico puede hacerte, tales como:

  • ¿Qué síntomas tienes?
  • ¿Hace cuánto tiempo que tienes los síntomas?
  • ¿Notas un fuerte olor vaginal?
  • ¿Te han tratado alguna vez por una infección vaginal?
  • ¿Has probado algún producto de venta libre para tratar tu enfermedad?
  • ¿Has tomado antibióticos últimamente por alguna razón?
  • ¿Eres sexualmente activo?
  • ¿Estás embarazada?
  • ¿Usas jabón perfumado o baños de espuma?
  • ¿Te das duchas vaginales o usas productos en aerosol para la higiene femenina?