Puedes evitar el dolor de espalda o prevenir su recurrencia si mejoras tu condición física y si aprendes y practicas una mecánica corporal adecuada.

Para mantener tu espalda saludable y fuerte:

  • Haz ejercicio. Las actividades aeróbicas regulares de bajo impacto, aquellas que no tensan ni fuerzan la espalda, pueden aumentar la resistencia y fortaleza de la espalda y permitir que los músculos funcionen mejor. Caminar y nadar son buenas opciones. Habla con el médico sobre las actividades que sean más adecuadas para ti.
  • Desarrolla fuerza y flexibilidad muscular. Los ejercicios musculares abdominales y de espalda (ejercicios de fortalecimiento de la zona central) ayudan a acondicionar estos músculos para que trabajen en conjunto como un corsé natural para la espalda. La flexibilidad en las caderas y parte superior de las piernas alinea los huesos pélvicos y mejora la sensación de la espalda. El médico o fisioterapeuta puede recomendarte ejercicios adecuados para ti.
  • Mantén un peso saludable. Tener sobrepeso tensiona los músculos de la espalda. Si tienes sobrepeso, adelgazar puede prevenir el dolor de espalda.

Utiliza una mecánica corporal adecuada:

  • Párate bien. Mantén una postura pélvica neutral. Si estás de pie durante períodos prolongados, coloca un pie en un reposapiés para aliviar la carga de la zona lumbar. Alterna los pies. Una buena postura puede ayudar a reducir el estrés en los músculos de la espalda.
  • Siéntate bien. Elige un asiento con un buen soporte lumbar, reposabrazos y base giratoria. Considera colocar una almohada o una toalla enrollada en la parte baja de la espalda para mantener su curva normal. Mantén las rodillas y cadera niveladas. Cambia con frecuencia la postura, al menos cada media hora.
  • Levanta peso de manera inteligente. Si es posible, evita levantar objetos pesados, pero si tienes que hacerlo, deja que las piernas hagan el trabajo. Mantén la espalda derecha, no te dobles, y flexiona solo las rodillas. Mantén la carga cerca del cuerpo. Busca ayuda para levantar el objeto si es pesado o difícil de trasladar.

Cuidado del comprador

Debido a que el dolor de espalda es tan frecuente, hay numerosos productos que prometen prevenir o aliviar el dolor de espalda. Pero no existen pruebas definitivas de que los zapatos especiales, las plantillas de calzado, los soportes lumbares, el mobiliario diseñado específicamente o los programas de control del estrés puedan ayudar. Además, no parece existir un tipo de colchón que sea mejor para las personas con dolor de espalda. Probablemente sea una cuestión de lo que te resulta más cómodo.

March 30, 2017