Descripción general

La anemia aplásica es una enfermedad que ocurre cuando el cuerpo deja de producir la cantidad necesaria de células sanguíneas nuevas. La anemia aplásica hace que sientas fatiga y aumenta el riesgo de tener infecciones y sangrado descontrolado.

La anemia aplásica es una enfermedad rara y grave, que puede manifestarse a cualquier edad. Puede ocurrir en forma repentina, o lentamente y empeorar en un largo período de tiempo. El tratamiento de la anemia aplásica puede consistir en medicamentos, transfusiones de sangre o un trasplante de células madre, también denominado «trasplante de médula ósea».

Síntomas

Los síntomas de anemia aplásica pueden comprender:

  • Fatiga
  • Dificultad para respirar al realizar esfuerzos
  • Frecuencia cardíaca rápida o irregular
  • Piel pálida
  • Infecciones frecuentes o prolongadas
  • Hematomas sin causa aparente o que aparecen con facilidad
  • Sangrados nasales o de encías
  • Sangrado prolongado por cortes
  • Erupción cutánea
  • Mareos
  • Dolor de cabeza

La anemia aplásica puede progresar lentamente durante semanas o meses, o puede aparecer repentinamente. La enfermedad puede ser breve, o puede volverse crónica. La anemia aplásica puede ser grave e incluso mortal.

Causas

La anemia aplásica se manifiesta cuando se produce una lesión en la médula ósea, lo cual aminora o detiene la producción de células sanguíneas nuevas. La médula ósea es un material rojo y esponjoso que se encuentra dentro de los huesos y que produce células madre, las cuales originan otras células. Las células madre de la médula ósea producen células sanguíneas: glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. En la anemia aplásica, la médula ósea se describe en términos médicos como «aplásica» o «hipoplásica», lo que significa que está vacía (aplásica) o contiene muy pocas células sanguíneas (hipoplásica).

Algunos factores que pueden lesionar de manera temporal o permanente la médula ósea y afectar la producción de células sanguíneas son:

  • Tratamientos de radiación y quimioterapia. Si bien estas terapias contra el cáncer matan las células cancerosas, también pueden dañar las células sanas, entre ellas, las células madre de la médula ósea. La anemia aplásica puede ser un efecto secundario temporal de esos tratamientos.
  • Exposición a sustancias químicas tóxicas. La exposición a sustancias químicas tóxicas, como las que se usan en plaguicidas e insecticidas, pueden causar anemia aplásica. La exposición al benceno, un ingrediente de la gasolina, también se ha vinculado con la anemia aplásica. Este tipo de anemia puede mejorar sin ningún tratamiento si se evita la exposición reiterada a las sustancias químicas que causaron la enfermedad inicial.
  • Uso de ciertos medicamentos. Algunos medicamentos, como los utilizados para tratar la artritis reumatoide y algunos antibióticos, pueden causar anemia aplásica.
  • Trastornos autoinmunitarios. Un trastorno autoinmunitario, en el cual el sistema inmunitario comienza a atacar las células sanas, puede afectar las células madre de la médula ósea.
  • Una infección viral. Las infecciones virales que afectan la médula ósea pueden tener un rol en la aparición de la anemia aplásica en algunas personas. Los virus que se han vinculado con la anemia aplásica comprenden los virus de la hepatitis, de Epstein-Barr, el citomegalovirus, el parvovirus B19 y el VIH.
  • Embarazo. La anemia aplásica que se produce en el embarazo podría estar relacionada con un problema autoinmunitario: el sistema inmunitario puede atacar la médula ósea durante el embarazo.
  • Factores desconocidos. En muchos casos, los médicos no pueden identificar la causa de la anemia aplásica. Esto se denomina «anemia aplásica idiopática».

Confusión con el síndrome mielodisplásico

La anemia aplásica puede confundirse con una enfermedad llamada «síndrome mielodisplásico». En este grupo de trastornos, la médula ósea produce células sanguíneas nuevas, pero están deformadas o subdesarrolladas. La médula ósea en el síndrome mielodisplásico generalmente se denomina «hiperplásica», lo que significa que está repleta de células sanguíneas. Pero algunas personas con síndrome mielodisplásico tienen una médula vacía, por lo que es difícil de distinguir de la anemia aplásica.

Conexiones con otros trastornos poco comunes

Algunas personas con anemia aplásica también padecen un trastorno muy poco frecuente conocido como «hemoglobinuria paroxística nocturna». Este trastorno hace que los glóbulos rojos se descompongan demasiado rápido. La hemoglobinuria paroxística nocturna puede causar anemia aplásica, o la anemia aplásica puede convertirse en hemoglobinuria paroxística nocturna.

La anemia de Fanconi es una enfermedad hereditaria muy poco frecuente que ocasiona anemia aplásica. Los niños que nacen con esta enfermedad suelen ser más pequeños que el promedio y tener defectos de nacimiento, como extremidades subdesarrolladas. La enfermedad se diagnostica mediante análisis de sangre.

Factores de riesgo

La anemia aplásica es poco frecuente. Los siguientes son los factores que pueden aumentar el riesgo de padecerla:

  • Tratamientos con dosis alta de radiación o quimioterapia para el cáncer
  • Exposición a sustancias químicas tóxicas
  • El uso de algunos medicamentos recetados —como el cloranfenicol, que se utiliza para tratar infecciones bacterianas— y compuestos de oro utilizados para tratar la artritis reumatoide
  • Ciertas enfermedades, trastornos autoinmunitarios e infecciones graves
  • Embarazo, rara vez

Prevención

Por lo general, la mayoría de los casos de anemia aplásica no puede prevenirse. Evitar la exposición a insecticidas, herbicidas, disolventes orgánicos, removedores de pintura y otras sustancias químicas tóxicas puede disminuir el riesgo de padecer la enfermedad.