Los genitales atípicos son una afección poco frecuente, antes conocida como ambigüedad genital, en la que los genitales externos de un bebé no parecen ser claramente masculinos ni femeninos. En un bebé con genitales atípicos, es posible que los genitales no estén desarrollados completamente o que tengan un aspecto distinto del esperado. Asimismo, es posible que el bebé tenga características de más de un sexo. Los órganos sexuales extracorpóreos pueden no coincidir con los órganos sexuales internos. Además, es posible que no coincidan con el sexo genético, que se determina por los cromosomas sexuales: por lo general, XX para el sexo femenino y XY para el sexo masculino.
Los genitales externos son los órganos sexuales extracorpóreos. Incluyen la apertura de la vagina y los labios vulvares, el clítoris, el pene y el escroto. Los genitales internos son los órganos sexuales que están dentro del cuerpo. Incluyen la vagina, las trompas de Falopio, el útero, la próstata, los ovarios y los testículos. Las hormonas sexuales se producen en los ovarios y los testículos, que también se denominan gónadas. El sexo genético se establece en función de los cromosomas sexuales. En general, estos cromosomas sexuales son sexo genético femenino con dos cromosomas X y sexo genético masculino con un cromosoma X y un cromosoma Y.
Tener genitales atípicos no es una enfermedad; es una diferencia del desarrollo sexual. Por lo general, los genitales atípicos se pueden ver en el nacimiento o poco después. Esta afección puede ser preocupante para las familias. El equipo médico buscará la causa de los genitales atípicos y le proporcionará información y asesoramiento que pueden ayudar a tomar decisiones en cuanto al sexo de su bebé y los tratamientos necesarios.
Es probable que el equipo médico sea el primero en notar genitales atípicos poco después del nacimiento del bebé. En algunas ocasiones, se puede sospechar de la existencia de genitales atípicos antes del nacimiento. Los genitales atípicos pueden variar en apariencia. Las diferencias pueden variar en función de cuándo se produjeron los cambios hormonales durante el desarrollo de los genitales y de la causa.
Los bebés de sexo genético femenino, que significa que tienen dos cromosomas X, pueden presentar lo siguiente:
Los bebés de sexo genético masculino, que significa que tienen un cromosoma X y uno Y, pueden presentar lo siguiente:
Los genitales atípicos suelen ocurrir cuando los cambios hormonales durante el embarazo detienen o alteran el desarrollo de los órganos sexuales del feto. El término feto se refiere al bebé por nacer.
El sexo genético de un bebé se establece en la concepción, según los cromosomas sexuales. La concepción ocurre cuando el óvulo de la madre se une al esperma del padre. El óvulo contiene un cromosoma X. El esperma contiene un cromosoma X o un cromosoma Y. Un bebé que hereda el cromosoma X del esperma es de sexo genético femenino con dos cromosomas X. Un bebé que hereda el cromosoma Y del esperma es de sexo genético masculino y tiene un cromosoma X y un cromosoma Y.
Los órganos sexuales masculinos y femeninos se desarrollan a partir del mismo tejido. El hecho de que este tejido se convierta en órganos masculinos o femeninos depende de los cromosomas y de la presencia o ausencia de las hormonas llamadas andrógenos. Los andrógenos causan el desarrollo de los genitales masculinos.
A veces, un cambio cromosómico puede hacer que sea difícil determinar el sexo genético.
Un cambio en los pasos que influyen en el desarrollo del sexo del feto puede dar lugar a una incompatibilidad entre el aspecto de los genitales externos del bebé y sus órganos sexuales internos o su sexo genético, normalmente XX o XY.
A veces, no es posible identificar la causa exacta de los genitales atípicos.
Las causas de los genitales atípicos en una persona de sexo genético femenino pueden incluir las siguientes:
Las causas de los genitales atípicos en una persona de sexo genético masculino pueden incluir las siguientes:
Los antecedentes familiares pueden tener un papel en el desarrollo de los genitales atípicos. Esto se debe a que muchas diferencias en el desarrollo sexual son el resultado de alteraciones genéticas que pueden transmitirse de generación en generación. Los factores de riesgo posibles para el desarrollo de genitales atípicos incluyen antecedentes familiares de lo siguiente:
Si hay antecedentes de estos factores de riesgo en su familia, hable con el profesional de atención médica antes de intenta lograr un embarazo. El asesoramiento genético también puede ayudar a planificar con antelación.
Estas son algunas posibles complicaciones de los genitales atípicos: