14 de Enero de 2011
ROCHESTER, Minnesota — Varios estudios recientes han demostrado que muchas personas no conocen las señales y síntomas de un accidente cerebrovascular. Esa falta de conocimiento puede llevar a un desenlace mortal o a discapacidad, dice la edición de enero de Mayo Clinic Women's HealthSource.
El accidente cerebrovascular es la tercera causa principal de muerte en Estados Unidos y la causa principal para que una persona sufra grave discapacidad duradera. Los hombres corren más riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular que las mujeres, pero las muertes femeninas por este problema superan anualmente a las masculinas debido a que normalmente las mujeres viven más que los hombres y son mayores cuando el accidente cerebrovascular ocurre.
Existen tratamientos capaces de disminuir enormemente el daño ocasionado por un accidente cerebrovascular, pero para ello, cada minuto cuenta. Cuando ocurre un accidente cerebrovascular, en forma inmediata las células cerebrales empiezan a morir o dañarse. Los pacientes y sus familiares deben reconocer las señales y buscar atención médica de urgencia a fin de obtener el mayor provecho de la misma.
Los accidentes cerebrovasculares isquémicos, el tipo más común de éstos, se producen cuando un coágulo bloquea algún vaso sanguíneo del cerebro. Los médicos pueden desintegrar el coágulo con el fármaco conocido como activador tisular del plasminógeno, pero este medicamento debe administrarse dentro de las primeras 4 horas y media desde que empiezan los síntomas. Si bien existen otras alternativas de tratamiento, mientras antes empiece éste, más probabilidad tiene de ser exitoso.
Las señales de advertencia normales de un accidente cerebrovascular aparecen repentinamente y entre ellas están las siguientes:
Entre las señales poco usuales, que también aparecen repentinamente, están el sentir dolor en la cara o extremidades, náusea, cansancio o debilidad general, falta de aire o palpitaciones cardíacas. Estos síntomas menos comunes se presentan con mayor frecuencia entre las mujeres.
Los síntomas de un accidente cerebrovascular podrían durar desde varios minutos a una hora y luego desaparecer. Esos eventos breves podrían deberse a un ataque isquémico transitorio (AIT), también conocido como mini accidente cerebrovascular. No se debe ignorar un AIT porque aumenta el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular que puede ocasionar daños permanentes.
ROCHESTER, Minnesota — Tomar medidas pequeñas para mejorar la salud podría ser más eficaz que intentar realizar de golpe cambios mayores en el estilo de vida, dice la edición de enero de Mayo Clinic Women's HealthSource.
Mucha gente que fuma, evita hacer ejercicio o necesita perder peso sabe que va camino a tener problemas de salud, pero cambiar es difícil. Los profesionales de la salud han invertido años estudiando lo que realmente funciona para ayudar a la gente a realizar cambios duraderos en su comportamiento. La edición de Mayo Clinic Women's HealthSource presenta 10 tácticas para lograr mantener hábitos sanos:
ROCHESTER, Minnesota — El dolor que se siente al abrir y cerrar la boca para masticar o hablar no es señal de ningún problema grave, indica la edición de enero de Mayo Clinic Women's HealthSource.
La fuente del problema podría ser la articulación temporomandibular que conecta la mandíbula inferior con el hueso al costado de la cabeza (hueso temporal) y que permite a la mandíbula moverse de arriba hacia abajo y de un lado al otro. Los músculos que controlan la mandíbula también podrían desempeñar una función en esto.
Existen muchos equívocos sobre los trastornos de la articulación temporomandibular y de los músculos, dice el Dr. Kevin Reid, dentista de Mayo Clinic con especial interés en los trastornos temporomandibulares.
"Mucha gente asume que tener cualquier tipo de dolor en la cara o mandíbula se debe a algún tipo de problema de la articulación temporomandibular, cuando en realidad podría deberse a un problema muscular o a varios trastornos que afectan el movimiento de la mandíbula", comenta el Dr. Reid.
Ningún examen por sí solo sirve para diagnosticar un trastorno temporomandibular. El diagnóstico se basa en el historial médico, un examen clínico y estudios por imágenes. Las fuentes del dolor podrían ser la mandíbula, artritis, dolores de cabeza e infecciones de los senos paranasales.
"En realidad, es poco probable que un trastorno temporomandibular obedezca a una sola causa; sino que lo más factible es que se deba a un complejo y diverso conjunto de causas", explica el Dr. Reid. No existe ninguna evidencia respecto a que la alineación de los dientes sea la causa del problema.
Un tratamiento simple y no invasivo, por lo general, ofrece alivio a este problema. Entre los tratamientos están el aplicar calor húmedo o hielo. Además, modificar el comportamiento también podría disminuir los factores que empeoran el dolor, como por ejemplo el apretar o rechinar los dientes. Usar un protector bucal o férula podría ser útil durante un corto período. El dolor vinculado a los trastornos temporomandibulares, por lo general, pasa solo.
"El punto es que ni siquiera un dolor fuerte justifica un tratamiento caro e invasivo para cambiar la mordida", dice el Dr. Reid, quien recomienda buscar una segunda opinión en caso de que dicho tratamiento sea la recomendación ofrecida.
Mayo Clinic Women's HealthSource se publica mensualmente para ayudar a la mujer a disfrutar de una vida más sana y productiva. Los réditos de las suscripciones sirven para financiar investigaciones médicas en Mayo Clinic. Para suscribirse, por favor visite www.bookstore.mayoclinic.com o llame al 800-876-8633, extension 9751.
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Emily A. Hiatt
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