6 de Julio de 2010
ROCHESTER, Minnesota — Para proteger los ojos de la luz solar, no todos los anteojos para el sol son iguales. En la edición de julio de Mayo Clinic Women's HealthSource, el Dr. Amir Khan, oftalmólogo de Mayo Clinic, expone algunas consideraciones sobre la adquisición de anteojos para el sol, a fin de garantizar la salud de los ojos.
Los rayos ultravioletas (UV) del sol no dañan solamente la piel, sino también afectan los ojos. La exposición prolongada a la luz UV aumenta el riesgo de cataratas, que son nubosidades del lente ocular. Algunos expertos creen que los rayos UV aumentan el riesgo para degeneración de la mácula, enfermedad crónica que altera la visión central.
Los anteojos para el sol son una manera fácil y eficaz de protegerse contra los rayos UV. "Es mejor usar anteojos para el sol siempre que uno esté afuera y necesite protegerse contra el sol", comenta el Dr. Khan, y ofrece las siguientes sugerencias para comprarlos:
ROCHESTER, Minnesota — Perder las llaves u olvidar nombres ocasionalmente no marca el inicio de demencia, ni todas las demencias corresponden a la enfermedad de Alzheimer. Es posible revertir algunos síntomas de demencia, los cuales junto con otros, se exponen bajo un informe especial suplementario a la edición de julio de Mayo Clinic Women's HealthSource.
El informe cubre a profundidad las causas, factores de riesgo, diagnósticos y alternativas de tratamiento para la demencia. A continuación se mencionan algunos de los puntos principales del informe.
Tipos de demencia y causas: Si bien la enfermedad de Alzheimer es la causa más común de demencia entre las personas de 65 años o más de edad, existen muchas otras razones. La demencia vascular, por ejemplo, deriva de un accidente cerebrovascular. La demencia de los cuerpos de Lewy ocurre cuando unas estructuras redondas anómalas, conocidas como cuerpos de Lewy, se desarrollan en las zonas del cerebro implicadas con el pensamiento, movimiento y sueño. Las alucinaciones visuales podrían ser la primera señal de este tipo de demencia.
Infecciones, como la meningitis y la encefalitis, pueden provocar síntomas de demencia, igual que la leucemia y la esclerosis múltiple. La depresión también puede hacer que la persona sea más lenta, se confunda u olvide las cosas. En tales circunstancias, es probable que los síntomas de demencia mejoren al tratar la enfermedad subyacente.
Formas de proteger el cerebro: El disminuir los niveles de colesterol y de la presión sanguínea puede servir para impedir que la placa se acumule dentro de las arterias, evitando un accidente cerebrovascular, que es una de las causas principales de la demencia vascular. Algunas investigaciones han mencionado que las estatinas, que ayudan a bajar el colesterol, servirían para disminuir este riesgo.
Entre otras tácticas protectoras están el mantener la mente activa, participar en actividades físicas y sociales, además de comer una dieta rica en frutas, verduras y ácidos grasos omega 3, presentes en algunos pescados y frutos secos.
¿Qué tipo de pérdida de memoria es normal y cuál no lo es?: Tener ocasionalmente una laguna mental es diferente al tipo de pérdida de la memoria vinculada con la demencia. Es normal necesitar explicaciones para llegar a algún lugar que sólo se visitó una vez antes, pero no lo es perderse mientras conduce a casa desde un sitio conocido, como por ejemplo el supermercado.
Cuando los síntomas de demencia empiezan a preocupar, es momento de acudir al médico. La pérdida de la memoria y otros síntomas de demencia se deben a muchas causas y, por ello, el diagnóstico es complicado. No obstante, un diagnóstico exacto y oportuno permite administrar el tratamiento que podría revertir, disminuir o retrasar el avance de los síntomas.
ROCHESTER, Minn. — La gente que tiene diabetes o hipertensión debe cuidar sus riñones. La edición de julio de Mayo Clinic Women's HealthSource menciona que la enfermedad renal crónica es un problema creciente en Estados Unidos. Las causas más comunes son la diabetes y la hipertensión.
Los riñones son órganos con forma de frijol que extraen de la sangre el exceso de líquido y material de desecho. El funcionamiento de los riñones generalmente se toma por descontado, aunque es peligroso hacerlo. Los riñones mantienen los niveles de sal, potasio, fósforo y calcio equilibrados en el organismo y liberan hormonas que ayudan a regular la presión sanguínea, producir glóbulos rojos y formar huesos fuertes.
Cuando los riñones se dañan, la capacidad de filtración se altera y los desechos se acumulan en el cuerpo. La enfermedad renal crónica puede derivar en insuficiencia renal y en la necesidad de diálisis o de un trasplante. La enfermedad renal crónica también puede llevar a otros problemas de salud, como anemia, huesos frágiles y enfermedades cardiovasculares. Perder sólo un poco de la función renal puede duplicar el riesgo para enfermedad cardiovascular.
Las personas que tienen diabetes, hipertensión u otros factores de riesgo deben colaborar con el médico para controlar el bienestar de sus riñones. Los síntomas de la enfermedad renal crónica podrían pasar desapercibidos hasta que los riñones presenten daños graves, pero existen pruebas que pueden ayudar a detectar pronto la situación y permitir que se administren tratamientos que, por lo general, logran evitar que el problema empeore. Los análisis de orina, por ejemplo, pueden ayudar a determinar la presencia de excesiva proteína en la orina que podría señalar un daño en la capacidad de filtración del riñón, fruto de la enfermedad. Los análisis de sangre pueden revisar la creatinina, producto de desecho que se acumula en la sangre cuando los riñones no trabajan adecuadamente. La elevación de la presión sanguínea es señal de que ya han ocurrido daños en los riñones.
La enfermedad renal crónica no tiene cura, pero el tratamiento puede ayudar a disminuir las complicaciones y detener el avance de la enfermedad. El tratamiento incluye controlar la afección subyacente, como por ejemplo, diabetes o hipertensión, disminuir la cantidad de proteína que se ingiere en la alimentación y evitar sustancias capaces de dañar aún más los riñones, tales como algunos analgésicos de venta libre, preparados orales empleados en colonoscopias y sustancias de contraste administradas para realizar exámenes por imágenes.
Mayo Clinic Women's HealthSource se publica mensualmente para ayudar a la mujer a disfrutar de una vida más sana y productiva. Los réditos de las suscripciones sirven para financiar investigaciones médicas en Mayo Clinic. Para suscribirse, por favor visite www.bookstore.mayoclinic.com.
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