27 de marzo de 2008
CHICAGO: Más de la mitad de las personas adultas en Estados Unidos a quienes se considera con peso corporal normal tiene porcentajes altos de grasa corporal (más de 20 por ciento para hombres y 30 por ciento para mujeres), además de alteraciones del corazón y metabolismo, revela nuevo estudio de Mayo Clinic. Los hallazgos se contraponen a la creencia amplia de que mantener un peso normal automáticamente protege contra trastornos como niveles altos de grasas circulantes en la sangre y la tendencia a desarrollar síndrome metabólico, el cual generalmente deriva en diabetes tipo 2.
Para la definición del "peso normal", los investigadores aplicaron el índice de masa corporal (IMC). Descubrieron que las personas con IMC normal que tenían el porcentaje de grasa corporal más alto eran los mismos que presentaban alteraciones metabólicas relacionadas con enfermedades cardíacas. Los investigadores usaron la frase "obesidad con peso normal" para describir a este nuevo tipo de paciente con riesgo para problemas metabólicos y factores de riesgo para enfermedades cardíacas, pero que recibe la calificación de "normal" según los cuadros de peso normalizados. Definieron la obesidad con peso normal como una afección en la cual se tiene un IMC normal y alto porcentaje de grasa corporal. El equipo de Mayo presentará los resultados de este estudio durante la sesión científica anual del Colegio Americano de Cardiología, a realizarse en Chicago la próxima semana.
"Utilizar los términos de 'obesidad con peso normal' es realmente una manera de ser más puntuales respecto a cambiar la conceptualización de la obesidad, porque la verdadera definición de obesidad es exceso de grasa corporal", señala el Dr. Francisco López Jiménez, cardiólogo del equipo de investigación de Mayo. "Nuestro estudio demuestra que incluso las personas con peso normal podrían tener exceso de grasa corporal y en ese caso, tendrían riesgo de sufrir anomalías metabólicas que los conduciría a la diabetes y, por último, a una enfermedad cardíaca".
Importancia del estudio de Mayo Clinic
La enfermedad cardíaca aún es la causa principal de muerte y discapacidad en los países occidentales. Los científicos de todo el mundo se esfuerzan por refinar la relación entre la composición corporal y la salud del corazón, como una medio para:
Diseñar medios de evaluación más eficaces;
Mejorar los programas de salud pública para disminuir el riesgo; y
Diseñar nuevos y mejores programas de rehabilitación clínica para pacientes cardíacos.
Si bien enfocarse en mantener "un peso saludable" desde hace mucho ha sido el centro de este afán, el nuevo estudio de Mayo sugiere que talvez sería necesario cambiar el enfoque. En lugar de seguir la pista sólo del peso y del IMC, sería mejor para la salud pública si para evitar enfermedades cardíacas se tomara la medida del vientre o se evaluara el porcentaje de grasa corporal como factores de riesgo más confiables para enfermedades cardíacas. Los estudios realizados por Mayo en los años 2006 y 2007 plantearon ya este criterio cuando demostraron que el IMC no era capaz de discriminar entre grasa corporal y músculo magro. "Al combinar los datos de los trabajos anteriores con lo que el estudio actual plantea, es hora de tomar una nueva medida de la grasa corporal como factor de riesgo para enfermedades cardíacas", añade el Dr. López Jiménez.
El estudio
Los investigadores estudiaron a 2.127 adultos, divididos por igual entre hombres y mujeres, con peso normal (IMC entre 18,5 y 24,9 unidades). Se evaluó la composición corporal de los participantes; y se recopilaron los factores de riesgo para enfermedades metabólicas o cardíacas del tercer sondeo para examen nacional de la salud y nutrición realizado por el gobierno de Estados Unidos.
A partir de dichos datos, los investigadores descubrieron que la prevalencia de la obesidad con peso normal parece ser alta y afecta a más de la mitad de los pacientes que, según la definición del IMC, tienen peso normal. Después de controlar los factores de edad, sexo y raza, los sujetos que tenían obesidad con peso normal presentaban tasas mucho mayores para varias alteraciones en las químicas sanguíneas, las cuales pueden impactar negativamente sobre el bienestar cardíaco y metabólico. Entre estos marcadores de desregulación están:
Alteración en el perfil de lípidos en la sangre, como el colesterol
Alta leptina, hormona presente en la grasa y otros tejidos, que además participa en la regulación del apetito
Altas tasas de síndrome metabólico
Colaboración y apoyo
Otros miembros del equipo de Mayo Clinic en su sede de Rochester, estado de Minnesota, son el Dr. Abel Romero Corral, la Dra. Simona Boarin, Justo S. Johnson y el Dr. Virend K. Somers. Su trabajo se financió gracias a la Fundación Mayo para la Educación e Investigación Clínicas y a la Asociación Americana del Corazón.
Mayo Clinic, a través de un enfoque dedicado a las necesidades individuales de los pacientes, proporciona servicios de diagnóstico y tratamiento en cada sub-especialidad en sus instalaciones de Rochester en Minnesota, Jacksonville en Florida, Phoenix y Scottsdale en Arizona.
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