Mayo Clinic home page [logo]

Search

  • Print
  • Adjust type size:
  • Font size down
  • Font size up

La expresión de COX-2 en algunas biopsias de mama benignas sirve de marcador para desarrollo de cáncer, señalan los científicos de Mayo Clinic

12 de marzo de 2008

ROCHESTER, Minnesota: Este es un caso en el que las buenas noticias crean una situación adversa. Después de la biopsia de mama, a algunas mujeres se les dice que si bien no es cáncer, tienen hiperplasia atípica; es decir, que las células no son completamente normales y en algún momento, podrían convertirse en cancerosas. Aunque esta situación ocurre en el 25 por ciento de mujeres que se someten a biopsias mamarias, no se puede saber quién enfrentará ese riesgo.

En su afán por descubrir quién corre este riesgo, los investigadores de Mayo Clinic crean un perfil de biopsia, capaz de predecir el resultado del cáncer; y en la edición en línea correspondiente al 11 de marzo del Journal del Instituto Nacional de Cáncer, informan el descubrimiento de una nueva variable para añadir a dicho perfil.

El equipo de investigación descubrió que las mujeres cuya atipia en los tejidos expresaba enzimas COX-2 tenían más propensión a luego desarrollar cáncer de mama; además, que a mayor expresión de la enzima, más alto era el riesgo.

Concretamente, 20 años después de una biopsia en la cual se encontró atipia, se desarrolló cáncer de mama en 31 por ciento de mujeres con niveles altos de COX-2 en la muestra con atipia, frente a sólo 14 por ciento entre quienes no tuvieron COX-2. De igual manera, el cáncer de mama se desarrolló en 24 por ciento de las mujeres con niveles moderados de COX-2.

"Según estos hallazgos, la presencia de COX-2 en la atipia sería un biomarcador del riesgo de avance de la enfermedad a cáncer de mama", señala la investigadora principal del estudio y oncóloga de Mayo Clinic, Dra. Lynn Hartmann. "La COX-2 es una buena alternativa porque conlleva varias características malignas y se ha demostrado que es importante en el cáncer de mama".

"Anualmente en los Estados Unidos, cerca de un millón de mujeres se somete a una biopsia mamaria, y algunas reciben la preocupante noticia de que se encontró hiperplasia atípica", señala la Dra. Hartmann. Señala además que si otros estudios validan estos hallazgos, la táctica que ayudaría en el control de estas pacientes sería una sustancia inhibidora de la expresión COX-2, como el celecoxib o el rofecoxib, a fin de evitar el desarrollo del cáncer de mama. "Gracias a este estudio, surge la posibilidad de dirigirse hacia la COX-2 como objetivo en ciertas mujeres, a fin de disminuir el riesgo que corren de desarrollar cáncer mamario", añade.

Hasta el momento en el perfil de biopsia, el modelo de riesgo de Mayo incluye edad, cantidad de zonas con células atípicas en la biopsia, expresión COX-2 y la condición de los lóbulos normales de la mama.

"Nuestro objetivo es conocer el riesgo personal para cáncer de mama de cada paciente, a fin de ofrecerles atención médica eficaz que disminuya dicha probabilidad", explica la Dra. Hartmann.

Las enzimas ciclooxigenasa (COX) producen compuestos de prostaglandina que causan dolor e inflamación, pero los fármacos antiinflamatorios no esteroides (AINES) están diseñados para reducir la expresión de las enzimas COX (aunque el consumo de algunos AINES se ha visto relacionado con efectos secundarios, sobre todo de una posible insuficiencia renal). La COX-2 es una forma de COX que generalmente no se encuentra en los tejidos normales, pero que se ha relacionado con varios tipos de cáncer, entre ellos el carcinoma ductal in situ y cánceres invasivos de mama.

En este estudio, los científicos examinaron muestras de biopsias mamarias con atipia para la expresión COX-2, cosa que nunca antes se hizo.

Los científicos observaron a 235 mujeres con biopsias mamarias después de una mamografía en Mayo Clinic, entre 1967 y 1991, a quienes se les diagnosticó con el trastorno de crecimiento celular de hiperplasia atípica.

Durante el período de seguimiento con un promedio de 15 años, 41 (17 por ciento) de estas mujeres desarrolló cáncer de mama. El tiempo promedio para diagnosticar el cáncer de mama fue de 11,4 años.

Los científicos examinaron las biopsias para detectar el nivel de expresión de COX-2 y otras variables, como la cantidad de zonas (o focos) dentro de la biopsia que contenían crecimientos atípicos. En 71 (30 por ciento) de las muestras se descubrió expresión moderada, y en 34 (14 por ciento) se observó fuerte expresión de la enzima.

Los científicos calcularon entre las mujeres del grupo de estudio que el riesgo absoluto de desarrollar cáncer de mama 15 años después del diagnóstico de hiperplasia atípica era de 13 por ciento en las biopsias con poca o ninguna expresión de COX-2; de 19 por ciento en aquellas con expresión COX-2 moderada; y de 25 por ciento en las que tenían fuerte expresión de COX-2. En las mujeres que recibieron seguimiento durante 20 años o más, la relación fue más definitiva: la estratificación del riesgo fue de 14 por ciento, 24 por ciento y 31 por ciento, respectivamente. Debido a que las participantes tenían hiperplasia atípica, el valor basal de todas era mayor en cuanto a riesgo de desarrollar cáncer de mama.

El significado estadístico del hallazgo de la relación entre un futuro riesgo para cáncer de mama y mayores niveles de la expresión COX-2 estuvo en límites (p=0,07), posiblemente debido al tamaño pequeño de la muestra, dice la Dra. Hartmann. "Sin embargo, se relacionó a niveles altos de la expresión con más cantidad de focos de anomalía en la biopsia, lo que antes ya habíamos descubierto como fuerte factor de riesgo para cáncer de mama".

Los científicos también evaluaron cuál era el riesgo relativo de desarrollar cáncer de mama en base a la expresión de COX-2 en la hiperplasia atípica, en comparación con una población de "control" formada por mujeres no afectadas. Se descubrió que, en comparación con las mujeres de la población general, la relación era: poca expresión COX-2 con un riesgo 2,6 veces mayor; expresión moderada de COX-2 con un riesgo 3,5 veces mayor; y expresión fuerte de COX-2 con un riesgo 5,6 veces mayor.

"La COX-2 parece ser un biomarcador que estratifica aún más el riesgo de cáncer mamario entre mujeres con atipia y podría ser un objetivo importante para tácticas quimioterapéuticas", acota la Dra. Hartmann.

Entre otros investigadores de Mayo Clinic están los doctores V. Shane Pankratz, Marta Santisteban, Carol Reynolds, Wilma Lingle, y Marlene Frost, así como Robert Vierkant. Entre otras personas que contribuyeron están el Dr. Daniel Visscher de la Universidad de Michigan en Ann Arbor, y el Dr. Ari Ristimaki de la Universidad de Helsinki en Finlandia.

El financiamiento para el estudio estuvo a cargo del Departamento de Defensa de los Estados Unidos y de subsidios de Martha y H. Bruce Atwater Jr. y de la Fundación Regis para investigación sobre el cáncer de mama.

Mayo Clinic, a través de un enfoque dedicado a las necesidades individuales de los pacientes, proporciona servicios de diagnóstico y tratamiento en cada sub-especialidad en sus instalaciones de Rochester en Minnesota, Jacksonville en Florida, Phoenix y Scottsdale en Arizona.

###

Para entrevistas en español con los medios de comunicación, por favor envíe un correo electrónico a newsbureau@mayo.edu

Para obtener los últimos comunicados de prensa de Mayo Clinic, visite www.mayoclinic.org/news. MayoClinic.com (www.mayoclinic.com) es un recurso disponible para información general sobre la salud.

###

To obtain the latest news releases from Mayo Clinic, go to www.mayoclinic.org/news. MayoClinic.com is available as a resource for your health stories.

Contacte Información

Para más información contacte:

Mariana Iglesias
507-284-5005 (days)
507-284-2511 (evenings)
newsbureau@mayo.edu

Terms of Use and Information Applicable to this Site
Copyright ©2001-2008 Mayo Foundation for Medical Education and Research. All Rights Reserved.

.