10 de diciembre de 2006
ORLANDO, Florida: El Centro Oncológico de Mayo Clinic en colaboración con el Centro Oncológico Integral de la Universidad Estatal de Ohio presentan el domingo pruebas sobre la respuesta clínica importante en pacientes con leucemia linfocítica crónica (LLC) con un nuevo régimen de tres fármacos para quimioterapia: pentostatina, ciclofosfamida y rituximab. Los investigadores principales y el hematólogo de Mayo Clinic, Dr. Neil Kay, presentan estos hallazgos durante la reunión anual 2006 de la Sociedad Americana de Hematología en Orlando.
"La LLC es incurable, pero continuamos haciéndola más controlable con el advenimiento de nuevos métodos más poderosos de quimioterapia", comenta el Dr. Kay. "Nuestros colaboradores en la Universidad Estatal de Ohio, especialmente el Dr. Michael Grever, y nosotros habíamos investigado con anterioridad sobre la pentostatina y fue por ello que creímos que tendría éxito en este régimen; ahora, nos complacen los resultados".
Los regímenes que emplean el rituximab son comunes para los pacientes con leucemia linfocítica crónica, señala el Dr. Kay. Por ello, su equipo decidió elaborar más sobre ese conocimiento y su comprensión del antibiótico pentostatina para quimioterapia (muy potente), a fin de desarrollar una alternativa de tratamiento aún mejor. Los investigadores iniciaron un ensayo de tres días (un ciclo) con quimioterapia combinada de pentostatina (P), ciclofosfamida (C) y rituximab (R) repetida en seis ciclos, en 64 pacientes con síntomas pero que no habían recibido tratamiento antes. Los pacientes del estudio recibieron un año de profilaxis con sulfametoxazol-trimetoprima (medicamento contra infecciones) y acyclovir (medicamento antiviral) junto con el tratamiento de PCR.
Los científicos revisaron la condición del pronóstico de los participantes en el estudio, y los dividieron en categorías de riesgo al principio del estudio, a través de varios métodos de evaluación del pronóstico para describirlos, entre ellos los estadíos Rai (niveles clínicos de avance de la enfermedad), CD38 y ZAP-70 (proteínas expresadas en exceso y descubiertas en las células de la leucemia linfocítica crónica), IgVH (estado de mutación del gen de la inmunoglobulina que se presenta en pacientes con leucemia linfocítica crónica), y paneles de evaluación de la hibridación fluorescente in situ, FISH (sondas fluorescentes en los cromosomas para determinar las mutaciones genética recurrentes en la leucemia linfocítica crónica). La mayoría de pacientes se encontraba dentro de la categoría de alto riesgo y presentaba importante avance de la enfermedad o se esperaba que la afección avanzara rápidamente.
Después del tratamiento, el equipo del Dr. Kay descubrió que 91 por ciento de pacientes presentó respuestas clínicas positivas (presentó mejoría) al tratamiento, según el criterio para respuesta del National Cancer Institute's Working Group (Grupo de trabajo de los Institutos Nacionales del Cáncer). Cuarenta y uno por ciento tuvo una respuesta completa, 22 por ciento presentó una respuesta nodular parcial y 28 por ciento respondió parcialmente, con un cálculo actual de 32,6 meses para respuesta de la enfermedad del paciente promedio.
Parecía que el tratamiento anulaba las variables del pronóstico que normalmente indican la posibilidad de una mala respuesta al mismo; sólo se descubrió un defecto genético (eliminación del brazo p del cromosoma 17) para evitar la respuesta total o la respuesta nodular parcial. Los otros factores de riesgo no disminuyeron la eficacia del tratamiento. Además, los científicos descubrieron que el régimen era igual de eficaz entre los pacientes jóvenes y los ancianos (más de 70 años).
"Estamos complacidos con los resultados de este estudio" acota el Dr. Kay. "Esta es una alternativa nueva y viable para los pacientes con alto riesgo que talvez antes no tenían mucha esperanza, y es particularmente emocionante el hecho de que funciona con todos los grupos etarios de pacientes".
La leucemia linfocítica crónica es un tipo de cáncer de médula ósea que afecta a diez mil pacientes nuevos por año en Estados Unidos. Se la llama leucemia crónica porque avanza más lentamente que la leucemia aguda, y se la denomina linfocítica debido a que afecta a los glóbulos blancos (linfocitos), componente importante del sistema inmunológico que normalmente combate las infecciones.
Otros científicos de Mayo Clinic que colaboraron en esta investigación fueron los doctores Susan Geyer, Timothy Call, Tait Shanafelt, Clive Zent, Diane Jelinek y Gordon Dewald. Igualmente, participaron Renee Tschumper y Nancy Bone de Mayo Clinic. Entre los colaboradores de la Universidad Estatal de Ohio están los doctores Michael Grever, John Byrd, Thomas Lin, Nyla Heerema y Laura Smith.
Para más información sobre el tratamiento de enfermedades de la sangre en Mayo Clinic, visite: http://www.mayoclinic.org/hematology-rst/treatmentgroups.html. Está disponible información respecto a investigaciones relacionadas con esto en el Centro Oncológico de Mayo Clinic en: http://cancercenter.mayo.edu/mayo/research/hematologic_malignancies.
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