12 de mayo de 2005
ROCHESTER, Minnesota — Los investigadores de la Mayo Clinic, en colaboración con los investigadores del Grupo para Tratamiento del Cáncer en el Norte y Centro del País (North Central Cancer Treatment Group, NCCTG) presentaron los resultados de un nuevo estudio para reducir los bochornos femeninos. La investigación se presentó durante la reunión anual del 2005 de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (American Society of Clinical Oncology, ASCO) a realizarse en Orlando, Florida, del 13 al 17 de mayo.
Los investigadores de la Mayo evalúan cimicifusa racemosa
Los investigadores de la Mayo presentaron nuevos datos que evidencian que la cimicifusa racemosa no es más efectiva que el placebo para reducir los bochornos femeninos. La la cimicifuga racemosa o black cohosh, ampliamente usada en Europa para tratar los bochornos, es una hierba medicinal derivada un de una planta originaria de Norteamérica perteneciente a la familia del ranúnculo.
Los resultados del estudio de la cimicifusa racemosa ayudarán a pacientes y médicos a buscar otros métodos para controlar los síntomas más frecuentes en las mujeres durante la menopausia.
"Los resultados no demuestran ninguna mejoría en los síntomas entre las mujeres que tomaron la cimicifuga racemosa y/o el placebo", comenta la Dra. Barbara Pockaj, cirujana de la Mayo Clinic en Scottsdale, Arizona, y médico principal del estudio. "Este hallazgo es sumamente importante, porque ahora podemos decirles a nuestras pacientes que la cimicifuga racemosa no funciona y que debemos encontrar otros métodos para controlar los síntomas".
En este estudio aleatorio de doble ciego participaron 132 mujeres divididas en dos grupos. A uno de los grupos se le suministraron comprimidos de cimicifusa racemosa durante un período de cuatro semanas y luego un placebo durante un período de otras cuatro semanas. El otro grupo tomó un placebo durante las primeras cuatro semanas, y luego continuó con la cimicifusa racemosa. Las participantes en el estudio mantuvieron un registro diario de los bochornos durante la semana inicial, que sirvió como línea de base, y durante el período de tratamiento de ocho semanas. Registraron la cantidad diaria de bochornos y un puntaje de los mismos (medición obtenida en base a la asignación de puntos para cada bochorno de acuerdo a su severidad, y sumando los puntos correspondientes a un período determinado).
Los investigadores de la Mayo evaluaron las preferencias de tratamiento de las pacientes luego de completar las dos etapas de tratamiento y determinaron cuál período fue el preferido por las pacientes. El 34% de las pacientes prefirió el tratamiento con la cimicifusa racimosa, el 38% optó por el placebo y el 28% no manifestó ninguna predilección.
Tres de cada cuatro mujeres en los Estados Unidos experimentan bochornos durante la menopausia. Los bochornos aparecen en las mujeres con frecuencia y gravedad variables, y causan frecuentes interrupciones del sueño que pueden afectar el estado de ánimo de la mujer o su salud en general. Ciertos tratamientos quirúrgicos o médicos para el cáncer pueden provocar que la menopausia aparezca precozmente o de forma repentina y fuera de lo normal, por lo que muchas mujeres en tratamiento para el cáncer también tienen que sobrellevar los bochornos.
Los investigadores afirman que los bochornos parecen ser provocados por cambios químicos en el cerebro de la mujer que ocurren como consecuencia de la disminución de los niveles de estrógeno que se registran cuando se van acercando a la menopausia.
Los investigadores han identificado otros tratamientos eficaces sin estrógenos para los bochornos. Las mujeres y su médicos deben hablar acerca de las opciones de tratamiento que se encuentran disponibles y cuáles podrían funcionar mejor para el paciente, afirma la Dra. Prockaj.
DIVULGACIÓN: Este estudio fue patrocinado por una donación del Insituto Nacional de Cáncer (National Cancer Institute) y dirigido por una red de investigadores liderados por el NCCTG. El suministro de los medicamentos para el estudio estuvo a cargo de Hi Health. El NCCTG, con sede en la Mayo Clinic de Rochester en Minnsota, es un grupo de investigación clínica patrocinado por el Instituto Nacional de Cáncer. El NCCTG está conformado por una red de más de 400 clínicas comunitarias de tratamiento contra el cáncer en Estados Unidos, Canadá y México que trabajan con la Mayo Clinic para realizar estudios clínicos para el avance en el tratamiento contra el cáncer.
El estudio del NCCTG compara la venlafaxina y los progestágenos en la reducción de los bochornos
Los investigadores de la Mayo Clinic describirán los datos actuales que comparan la efectividad de los dos medicamentos, la venlafaxina y el progestágeno, para combatir los bochornos.
Estudios previos han demostrado que tanto la venlafaxina como los progestágenos disminuyen significativamente los bochornos. Este estudio del NCCTG demostró que una única dosis de progestágeno, acetato de medroxiprogesterona (MPA), alivia los bochornos con mayor eficacia que el uso diario del antidepresivo venlafaxina (Effexor). Tres a cuatro semanas después de comenzar el tratamiento, los investigadores observaron que el MPA fue más efectivo que la venlafaxina. Esta diferencia fue aún más notable luego de seis semanas de tratamiento, comenta el Dr. Charles Loprinzi, oncólogo de la Mayo e investigador principal del estudio.
"Este beneficio de mejorar los bochornos pareció tener una duración de al menos seis meses después de una dosis única de MPA, y el triple de pacientes informó un 90% de reducción de los bochornos luego de la dosis de MPA, en comparación con las pacientes que recibieron venlafaxina oral en forma diaria", afirma el Dr. Loprinzi.
Los resultados analizados en esta presentación incluyen datos de 185 pacientes. Seis semanas después del inicio del tratamiento (comparado con la semana de base inicial), las pacientes que recibieron una dosis única de MPA, en comparación con aquellas a quienes que se les suministró venlafaxina, presentaron reducción significativa en la frecuencia promedio de los bochornos (85% frente a 52% de reducción) y reducción en los puntajes promedio de los bochornos (88% frente a 57% de reducción).
Los investigadores de la Mayo también observaron que el 24% de las pacientes que recibieron MPA no reportaron bochornos luego de seis semanas, comparado con el 1% de las pacientes que recibieron venlafaxina. Las pacientes a quienes se les adminstró MPA también informaron menores dificultades para conciliar el sueño, menos somnolencia, menos estreñimiento, menos transpiración anormal y menos malestar debido a los bochornos que las pacientes con tratamiento de venlafaxina.
En las pacientes que recibieron venlafaxina se observó una tendencia a experimentar menos dificultad para "controlar las emociones", a "sentirse menos tensas" y a experimentar menos "estrés" comparadas con las pacientes que recibieron MPA. Dado que el estudio incluyó participantes con y sin antecedentes de cáncer de mama, estos resultados deberían favorecer a un amplio grupo de mujeres que experimentan bochornos.
El Dr. Loprinzi y sus colegas señalan que informes recientes de grandes estudios clínicos que relacionan la terapia hormonal con un aumento en el riesgo de padecer cáncer han causado preocupación en cuanto al uso de la terapia de estrógeno, combinada o no con progesterona.
"Dado que se han estudiado miles de mujeres durante décadas para llegar a comprender la seguridad del estrógeno o de la terapia hormonal combinada, es improbable que en un futuro cercano se obtengan más datos precisos respecto a una única dosis de MPA", comenta el Dr. Loprinzi. "Por lo tanto, las decisiones respecto al uso de MPA para los bochornos, se tendrán que tomar en base a información que aún no es definitiva. La información disponible sugiere que una dosis única de MPA de 400 mg es una opción segura y razonable para ofrecer a las pacientes.
La Mayo Clinic, a través de un enfoque dedicado a las necesidades individuales de los pacientes, proporciona servicios de diagnóstico y tratamiento en cada sub-especialidad en sus instalaciones de Rochester en Minnesota, Jacksonville en Florida y Scottsdale en Arizona.
DIVULGACIÓN: Este estudio fue patrocinado por una donación del Insituto Nacional de Cáncer (National Cancer Institute) y fue dirigido por una red de investigadores liderados por el NCCTG. Los medicamentos para el estudio fueron suministrados por Wyeth Pharmaceuticals y a través de una donación ilimitada de Upjohn. El NCCTG está conformado por una red de más de 400 clínicas comunitarias de tratamiento contra el cáncer en Estados Unidos, Canadá y México que trabajan con la Mayo Clinic para realizar estudios clínicos para el avance en el tratamiento contra el cáncer.
# # #
Para solicitar información sobre entrevistas en español con los medios de comunicación, escriba a newsbureau@mayo.edu.
Para obtener los últimos comunicados de prensa de la Mayo Clinic, diríjase a www.mayoclinic.org/news. MayoClinic.com (www.mayoclinic.com) está disponible como un recurso de información general sobre la salud.
###
To obtain the latest news releases from Mayo Clinic, go to www.mayoclinic.org/news. MayoClinic.com is available as a resource for your health stories.
Para más información contacte:
Mariana Iglesias
507-284-5005 (days)
507-284-2511 (evenings)
newsbureau@mayo.edu