El tipo más común de tumor cerebral primario es el glioma. Existen cuatro tipos de gliomas: los astrocitomas, los ependimomas, los oligodendrogliomas y los gliomas mixtos.
Astrocitomas. Los astrocitomas son el tipo más común de glioma, y pueden presentarse en cualquier sitio del cerebro (y a veces en la médula espinal). Entre los tipos de astrocitomas están:
Ependimoma. Los ependimomas nacen en las células que revisten los espacios cerebrales que contienen el líquido que protege al cerebro y médula espinal (líquido cefalorraquídeo). Son tumores raros y pueden aparecer en cualquier parte del cerebro o columna. La recomendación para los tumores de bajo grado del cerebro y columna normalmente es realizar una extirpación quirúrgica. Después de la cirugía, cualquier residuo de tejido tumoral generalmente se trata con radioterapia.
Oligodendrogliomas. Estos tumores nacen en las células llamadas oligodendrocitos que sustentan y nutren a las células que transmiten los impulsos nerviosos. Los oligodendrogliomas normalmente se encuentran en la parte principal del cerebro (telencéfalo). Las alternativas de tratamiento son cirugía, radiación y quimioterapia.
Gliomas mixtos. Los gliomas mixtos se componen de más de un tipo de célula tumoral, entre ellas, astrocitos, células ependimarias y oligodendrocitos. El sitio más común para el glioma mixto es la parte principal del cerebro (telencéfalo). Las recomendaciones de tratamiento dependen del tipo de células que sea más agresivo.
El diagnóstico del glioma normalmente empieza con la revisión del historial médico y el examen por parte de un especialista en trastornos cerebrales (neurólogo), e incluye revisar la visión, la audición, el equilibrio, la coordinación y los reflejos. Según los resultados, el médico podría solicitar uno o más de los exámenes descritos a continuación. En Mayo Clinic, todos los exámenes de diagnóstico pueden realizarse en pocos días, en lugar de varias semanas o meses.
Mayo Clinic goza de fama internacional por sus imágenes de alta calidad y resultados rápidos. Los radiólogos especializados en las imágenes del cerebro y sistema nervioso realizan e interpretan cada uno de los exámenes bajo las normas de calidad más altas.
Las exploraciones por imágenes permiten medir el efecto del tumor sobre la actividad y funcionamiento del cerebro y el flujo sanguíneo. Cuando una exploración cerebral detecta un tumor, y especialmente cuando son varios tumores, el médico podría realizar exámenes para detectar cáncer en otras partes del cuerpo. Los exámenes por imágenes podrían incluir:
Exploración por imágenes de resonancia magnética (IRM). La resonancia magnética utiliza campos magnéticos y ondas de radio para crear imágenes detalladas del cerebro. En ocasiones se inyecta una sustancia de contraste especial en el torrente sanguíneo para diferenciar entre los tumores y el tejido sano (angiografía por resonancia magnética). Se pueden hacer exploraciones por IRM de perfusión, funcionales e intraoperatorias para identificar el flujo sanguíneo y su volumen, las zonas cerebrales fundamentales que participan en el habla y en la actividad motora, y la ubicación exacta del tumor.
El cirujano normalmente realiza una biopsia para diagnosticar un tumor cerebral o confirmar su tipo. La biopsia implica extirpar un pedazo diminuto del tejido tumoral para examinarlo bajo el microscopio, como parte de la cirugía de extirpación del tumor.
Un especialista en la evaluación de tejidos tumorales del cerebro (neuropatólogo) examina la muestra de forma inmediata a fin de identificar el tipo de tumor, paso fundamental para determinar el tratamiento adecuado para esa persona. Los neuropatólogos de Mayo son reconocidos internacionalmente por su experiencia. Los estudios demuestran que, cuando un neuropatólogo experimentado realiza el análisis, el diagnóstico podría cambiar enormemente en por lo menos 25 por ciento de las personas.