Gino Poggi

Gino Poggi cumple 83 años.

Cuatro generaciones fuertemente conectadas a Mayo Clinic

Gino Poggi (hijo) caminaba, a paso seguro y sonriente, 4 semanas después de la cirugía de espalda en Mayo Clinic de Jacksonville, Florida.

Un mes antes, recuerda Gino, "era tanto el dolor que no podía caminar y tenía que usar silla de ruedas". Gino, oriundo de Ecuador, estaba de vacaciones en Florida cuando una hernia lumbar previamente diagnosticada recrudeció. La familia lo llevó a Mayo Clinic, donde optó por operarse después del examen del neurocirujano, Dr. Gordon Deen.

"Apenas salí de la cirugía, ya no sentí dolor", dice Gino, quien pudo caminar sin ayuda al día siguiente de la operación. "Estuve en el hospital por 48 horas y no quería salir porque el personal me consentía mucho".

Esa no era la primera experiencia de Gino en Mayo Clinic. Sus ojos se encienden al hablar del historial de su familia aquí. Su padre, Gino Poggi, llegó a Mayo Clinic en 1968 después de un accidente automovilístico.

Gino recuerda que, poco después del accidente, el padre empezó a perder la capacidad de hablar y oír, indicativo de una posible lesión cerebral. La afección empeoraba, por lo que buscaron tratamiento en Mayo Clinic de Rochester, Minnesota. El 1 de enero de 1969, se le operó de emergencia y 16 días después regresó al Ecuador, donde gozó con su familia de una vida sana y productiva por 23 años más.

Desde 1969 se han atendido en Mayo Clinic muchos de la familia Poggi, entre ellos la madre de Gino, sus hermanos, sobrinas e hijos; haciendo dos viajes anuales algunos de ellos. El hijo menor de Gino, ahora adolescente y de nombre Gino Estéfano, tenía sólo 15 meses cuando los médicos le descubrieron un problema renal que le ocasionó septicemia (infección en la sangre). Los Poggi regresaron a Mayo Clinic, donde se le operó con éxito.

Patricia Briones de Poggi, esposa de Gino y madre de sus tres hijos, recuerda: "Fue muy difícil para nosotros porque era el hijo menor que nació muy delicado. Recuerdo el esfuerzo por encontrarle las venitas, pero esos buenos seres humanos que son el personal médico y las enfermeras nos apoyaron, y nosotros necesitábamos mucho ese calor humano".

Hace poco, la cuarta generación de Poggi llegó a Mayo Clinic: fue la nieta de 4 años de Gino que vino en busca de una segunda opinión.

Los Poggi han creado lazos fuertes con la gente que han conocido en Mayo Clinic en el transcurso de los años, tanto que una enfermera les pidió que apadrinaran a su hija adoptiva de Ecuador.

"Algo que siempre me ha impresionado es el respeto hacia otras culturas y la forma de tratarnos con especial atención y cariño".

Gino resalta que existe una razón importante para que cuatro generaciones de la familia viajen medio mundo hasta Mayo Clinic. "Confiamos en Mayo Clinic y en todos lo que allí trabajan. En la familia tenemos un dicho y es que para cuidarnos, después de Dios, está el equipo médico de Mayo Clinic", concluye.

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