Patricia Alejandra Rodríguez

Patricia Alejandra Rodríguez y su marido Marcello

Nuevo pacto con la vida

Patricia Alejandra Rodríguez, de 22 años y recién casada, empezó a tener problemas respiratorios. Era el 2003, apenas un año después de que ella y su marido Marcello se mudaran a Italia desde su país natal, Argentina. Los médicos le dijeron que padecía de asma psicosomática y que su enfermedad posiblemente se vinculaba a la nostalgia por su país.

Alejandra sólo se percató de lo grave de su afección en el 2007, cuando de vacaciones en Argentina sintió tanta debilidad que no podía ni levantarse de la cama. El médico de la familia diagnosticó un problema pulmonar con sólo examinarle las manos y ver sus uñas anormales. La tomografía reveló la grave afección y los médicos argentinos la urgieron a realizarse una biopsia pulmonar.

De regreso en Italia y pese a los exámenes y la biopsia pulmonar, los médicos no lograban precisar la causa de la disminución en la capacidad pulmonar. En diciembre de 2007, Alejandra ya necesitaba oxígeno, y para marzo de 2008 requería más de dos litros de oxígeno por minuto. La enfermedad avanzaba rápido.

Lucha contra reloj

Los médicos de Alejandra vieron que la única solución era un trasplante pulmonar doble. En Italia, la espera por un órgano sería de al menos 4 años, pero Alejandra no contaba con tanto tiempo.

La joven pareja recibió ayuda del empleador italiano para seguir la recomendación de viajar a Mayo Clinic en Rochester, Minnesota. "Recibimos respuesta inmediata al comunicarnos con la Oficina para Citas Internacionales de Mayo", dice Marcello.

Alejandra y Marcello llegaron a Rochester en julio de 2008 para ver al neumólogo, Dr. Udaya Prakash. Después de una serie de exámenes, los médicos de Mayo le diagnosticaron fibrosis pulmonar grave y también recomendaron el trasplante pulmonar doble. Tanto el Dr. Prakash como los demás especialistas determinaron que Alejandra debía quedarse en Rochester hasta el trasplante. Sharri Kalgren de la Oficina para Asuntos del Paciente de Mayo Clinic y un abogado de inmigración ayudaron a la pareja a conseguir visas especiales para permanecer en Estados Unidos. "Sharri casi nos adoptó y su ayuda fue enorme", acota Alejandra.

Rehabilitación pulmonar

Durante la espera, Alejandra participó en el programa de rehabilitación pulmonar, tema fundamental para la enfermedad respiratoria crónica. "El personal de Mayo la motivó y le ofreció apoyo moral, de manera que ella se encontraba en forma estupenda para el trasplante", añade el marido.

La espera fue de casi nueve largos meses. Por fin en la mañana del 23 de abril de 2009, el Dr. Stephen Cassivi, cirujano torácico y director de trasplantes pulmonares de Mayo Clinic, les informó sobre la disponibilidad de los pulmones. El trasplante doble se llevó a cabo ese mismo día: el izquierdo se reemplazó primero, poco después de las 8 de la noche; y el derecho, casi a las 9:30. El Dr. Cassivi y el equipo quirúrgico la operaron durante más de 7 horas.

"He participado en mi carrera de casi 200 procedimientos de trasplante pulmonar, pero cada uno de ellos crea la ocasión especial de ofrecerle a alguien una segunda oportunidad. Fue una gran suerte encontrar un donante para Alejandra cuando lo hicimos porque ella estaba muy enferma. Lo que le permitió sobrevivir hasta el momento del trasplante fue tanto la excelente atención médica como su fuerza de voluntad", anota el Dr. Cassivi.

Después de recuperarse en Rochester durante tres meses, Alejandra regresó con Marcello a Italia, donde recibirá seguimiento médico, aunque siempre será paciente de los médicos de Mayo Clinic que controlarán estrechamente su progreso.

"Siempre recordaré mi experiencia en Mayo Clinic. Pese a mi estado, nunca dudé que me ayudarían", dijo ella. "En toda Mayo Clinic existe una cultura de orgullo por la institución y compasión por el prójimo, evidenciada no sólo en la amabilidad de médicos y enfermeras sino en los intérpretes que hasta me sorprendieron con una fiesta de cumpleaños".

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