Lluvia López Jacobo

Lluvia Lopez Jacobo y su madre

Primera paciente pediátrica de radioterapia en Arizona deslumbra a los empleados

En el área de Oncología Radiológica de Mayo Clinic en Arizona, últimamente una nueva cara capturó la atención de empleados y visitantes durante varias semanas, aunque no se tratara de ninguna persona famosa.

Sin embargo, si a juicio del personal de enfermería y demás empleados del Edificio de Especialidades de Mayo Clinic quedase, ellos dirían que esa cautivadora carita pertenece a alguien igualmente famoso: una niña de tres años de edad, de nombre Lluvia López Jacobo y procedente de San Luis en Arizona, que fue la primera paciente pediátrica de radioterapia en Mayo Clinic de Arizona.

Lluvia emana simpatía irresistible y gran energía; además, le encanta recibir el cariño de sus muchos admiradores, entre ellos, los médicos y los miembros del personal de enfermería y seguridad, por igual. La niña rara vez se desplaza por Mayo sin su distintiva “corona de brillantes” adornada con corazones rosados.

Por primera vez en Mayo

El tratamiento representó para Mayo una primera vez inolvidable. Mayo continuará con su larga colaboración con el Hospital Pediátrico de Phoenix (PCH, por sus siglas en inglés) para tratar a los niños que requieren radioterapia y vienen referidos por esa institución médica. Según Vickie Miller, de Administración de Operaciones, el tratamiento de muchos de los niños será ambulatorio; es decir, durante varias semanas acudirán diariamente a recibir tratamiento.

Tratamiento con rayos de protones para pacientes pediátricos

El advenimiento de la terapia con rayo de protones, programada para tratar pacientes a partir del 2016, hizo importante prepararse para tratar a los pacientes pediátricos. Mayo calcula que entre 12 y 15 por ciento de los pacientes para el rayo de protones serán niños procedentes de Arizona y otros estados vecinos. La terapia con rayo de protones es muy adecuada para el tratamiento de muchos tumores pediátricos debido a la exactitud con la que apunta contra el tumor, salvando al tejido sano circundante de la exposición radiológica.

El Dr. Thomas Daniels de Oncología Radiológica cuenta con considerable experiencia en el tratamiento de los pacientes pediátricos y explica que gracias a la precisión de la terapia con rayo de protones, los niños que padecen ciertos tipos de cáncer, como tumores cerebrales, tienen mejor oportunidad de sobrevivir a corto y largo plazo; a diferencia del empleo de la radiación normal que, más adelante en la vida del niño, puede evidenciar algunos daños colaterales.

“Para mí el advenimiento de los protones representa una enorme ventaja, sobre todo para los pacientes pediátricos, a quienes se puede ofrecer una terapia curativa, sin el riesgo de efectos secundarios a largo plazo”, apostilla el Dr. Daniels.

Raro tumor renal que requiere radioterapia

Diana, la madre de Lluvia, explica que cuando la niña se quejó por primera vez que “le dolía la barriga”, se la evaluó en una institución cercana a su domicilio, donde el diagnóstico inicial fue de gastritis. Sin embargo, el dolor continuó y en la siguiente visita al médico, la ecografía reveló la presencia de un tumor en el riñón. Diana no cejó en su empeño de buscar atención médica para su hija en varios centros médicos de Arizona hasta que finalmente llegó al Hospital Pediátrico de Phoenix.

El diagnóstico fue alarmante: tumor de Wilms, un raro tipo de cáncer del riñón que principalmente afecta a los niños. El tumor de Wilms, también conocido como nefroblastoma, es el tipo de cáncer renal más común en los niños. Poco después, Lluvia se sometía a cirugía en el Hospital Pediátrico de Phoenix.

Debido a que el tumor en el riñón de Lluvia terminó involucrando al hígado, surgió la necesidad de administrarle radioterapia y fue entonces cuando Mayo Clinic se involucró en la situación.

“La corta edad de Lluvia hacía necesario administrarle anestesia, lo que añadía otra restricción de tiempo porque en el tumor de Wilms, la radiación normalmente empieza dentro de la primera semana y media después de la cirugía; por lo tanto, había poco tiempo para obtener el informe de patología y el plan de tratamiento”, explica el Dr. Daniels. Sin embargo, el equipo logró coordinar todo el plan de tratamiento de Lluvia que incluía anestesia, radiación y quimioterapia.

En los niños pequeños, se requieren sedantes o anestesia intravenosa para administrar la radioterapia porque el niño debe permanecer inmóvil. “La ventaja de la anestesia intravenosa es que permite al niño permanecer quieto, de manera que el resultado sea mejor”, anota la Dra. Pamela Mergens de Anestesiología.

Los anestesiólogos de Mayo aplican un método personalizado y calmante para tratar a los niños pequeños a fin de reducir al mínimo su ansiedad y ofrecerles los sedantes o anestesia adecuados para el tratamiento. En este tipo de tratamiento, es importante educar al máximo a los padres respecto a lo que pueden anticipar mientras el niño se somete al tratamiento y a la anestesia, explica el Dr. Narjeet Khurmi de Anestesiología. “Los padres agradecen toda la instrucción que se les pueda impartir, porque de esa manera se sienten parte del proceso”.

Creación de un ambiente favorable para los niños

A pesar de que en Mayo las áreas para los pacientes de Oncología Radiológica no fueron originalmente preparadas para pacientes pediátricos, ahora la planta baja del Edificio de Especialidades de Mayo Clinic muestra una nueva apariencia agradable para los niños, a fin de impresionar favorablemente a los pacientes pequeños como Lluvia. El ambiente emana vibraciones positivas desde los coloridos soportes para suero adornados con diseños de Batman y princesas vestidas de rosa, hasta las calcomanías de brillantes colores, los varios iPad con juegos infantiles y la jovialidad de las personas que cuidan a los niños.

Diana, quien cría sola a sus hijos en casa, expresó su agradecimiento por los cuidados médicos y toda la atención que colmó a Lluvia durante el tratamiento. Diana describe a Lluvia como “una niña muy tranquila, feliz, noble y alegre, aunque algo mandona”.

La fama de Lluvia alcanzó su cénit el último día del tratamiento, cuando el ambiente se llenó de emoción y las cámaras de Mayo capturaron en fotografías el espíritu reinante en la sala. En el momento en que el tratamiento concluyó y Lluvia se encontraba alerta, la niña se puso sus medias preferidas con dedos rojos, aseguró firmemente la corona en su cabeza y mostrándose muy complacida de pasear en un carrito Red Flyer rojo, hizo su salida triunfal. Los empleados se congregaron, luciendo sombreritos de fiesta y tocando bocinas a medida que seguían al carrito rojo por el corredor, felices de crear todo ese espectáculo para Lluvia; algunos de ellos, visiblemente conmovidos ante la despedida de su paciente, hasta dejaron correr las lágrimas.

Al marcharse, Lluvia levantó el dedo para indicar que fue la primera paciente; luego ella y Diana se detuvieron para tocar la campana próxima al vestíbulo, tradición de los pacientes que completan el último tratamiento. Después de la campanada, Diana exclamó con toda convicción: “conozco a mi hija y sé que va a estar bien”.

Vea estos videos con más fotos de la celebración del último día de radioterapia de Lluvia y escuche a los doctores Daniels, Mergens y Khurmi hablar sobre el tratamiento de los pacientes pediátricos:

Ver todos los relatos de los pacientes