Alvaro Gomez

El cáncer de próstata no es obstáculo para un director de orquesta internacional con raíces en Chile y Florida

Alvaro Gomez conoce personas en varios continentes y tiene acceso a atención médica en Estados Unidos, Chile y Europa. Cuando este residente de la región central de Florida fue diagnosticado con cáncer de próstata, pidió opiniones a amistades y médicos aquí y allá, y obtuvo una única respuesta: Mayo Clinic.

"Tuve la suerte que, después de considerar el consejo de amigos y doctores, concluí que el mejor lugar para atenderme era Mayo Clinic, a sólo una hora y media de mi casa", dice Gomez.

Gomez lleva una ajetreada vida como violinista, profesor de música y director de orquesta en Florida, Chile, Brasil e Italia. En Florida, dirige su propia academia de música, es director de la Orquesta de Jóvenes Artistas de Florida, y enseña música en la escuela Trinity Preparatory en Winter Park. Internacionalmente, todos los años dirige la Competencia de Música Luis Sigall en Viña del Mar, en su Chile natal. Asimismo, dirige una orquesta de cámara en el Festival Villa-Lobos en Río de Janeiro, Brasil, y todos los veranos dirige en el Festival de Música Orfeo en Vipiteno, Italia.

Aunque se sentía bien, Gomez encontró tiempo dentro de su ocupada agenda para hacerse una revisión médica. Un análisis de sangre de rutina a los 56 años mostró niveles elevados de APE (antígeno prostático específico). Su médico familiar recomendó una biopsia, en la que se encontraron células cancerosas, lo que lo motivó a buscar el mejor lugar para recibir tratamiento.

"Consideré ir a Europa porque mi esposa es de Letonia", explica Gomez. "Empero, después de comparar los volúmenes quirúrgicos de Mayo Clinic y otras instituciones, resultó indudable que debía tratarme en Mayo Clinic", Gomez recuerda.

El Dr. Michael Wehle, cirujano urológico en Mayo Clinic de Florida, le ofreció dos opciones: extirpación tradicional de la glándula prostática o prostatectomía robotizada. En una prostatectomía robotizada (usando el robot DaVinci), el cirujano utiliza un sistema quirúrgico computarizado para extirpar la glándula prostática y los nódulos linfáticos aledaños a través de una pequeña incisión abdominal. La computadora exhibe una imagen tridimensional ampliada del área quirúrgica, permitiendo al cirujano ver el procedimiento con más detalle que en una cirugía laparoscópica tradicional. Asimismo, el método robotizado posibilita la utilización de técnicas de conservación de nervios que pueden preservar tanto la potencia sexual como la continencia. La prostatectomía robotizada permite estancias hospitalarias más cortas y recuperaciones más rápidas que la prostatectomía tradicional, explica el Dr. Wehle.

"Me siento en perfecta forma física", afirma Gomez. "Mis actividades son exactamente las mismas que antes, mental y físicamente, y no he tenido ningún problema en lo concerniente a concentración y memorización. Me atrevería incluso a decir que estoy mejor que antes de la cirugía".

Apenas unas semanas después de la cirugía, Gomez retomó su carrera musical viajando a Italia, como hace todos los veranos, para dirigir en el Festival de Música Orfeo en Vipiteno, en los Alpes italianos.

"Me dije que esta vez recorrería el sendero que sube a la cima de Las Dolomitas", recuerda Gomez. El sendero montañoso implica 6 a 8 horas de caminata. "Lo hice junto a mi familia; fue un paseo maravilloso", cuenta Gomez.

A los 62 años, Gomez continúa desafiándose a sí mismo e inspirando a otros.

"Después de recibir un diagnóstico de cáncer, miras la vida en general de una manera más positiva", dice Gomez. "Me siento más feliz, disfruto cada momento, y comprendo que puedo canalizar todo este positivismo en enseñar a una nueva generación de músicos".

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