Benny Andújar

Benny Andújar ha recorrido un largo camino desde su ciudad natal en Utuado, Puerto Rico, para transmitir un mensaje importante.

"El cáncer no avisa", afirma Andújar sobre su experiencia personal con una afección precancerosa conocida como esófago de Barrett.

Un examen endoscópico rutinario ofreció a Andújar la información necesaria para desenmascarar al cáncer del esófago, antes de que éste tuviera oportunidad de desarrollarse. Andújar, quien es un detective jubilado del Departamento de la Policía de Freeport, New York, ahora reside en Orange Park, Florida. Él acudió a Mayo Clinic en Jacksonville, Florida, a fin de recibir un nuevo tratamiento para corregir el interior de su esófago, antes de que las células cancerosas comenzaran a propagarse.

"Fue un examen de rutina", Andújar dice sobre el examen inicial. "Cuando hicieron la endoscopía, descubrieron que tenía esófago de Barrett". El médico lo refirió entonces a un gastroenterólogo de Mayo Clinic.

El esófago de Barrett es una condición precancerosa que afecta el interior del conducto delicado que conforma el esófago. La exposición prolongada a ácidos estomacales puede ocasionar cambios en el color y en la composición esofágica interior. La condición de esófago de Barrett puede ser una complicación que enfrentan las personas con reflujo gastroesofágico crónico, aunque sólo un porcentaje pequeño de quienes lo sufren desarrolla esófago de Barrett. Los gastroenterólogos tienden a recomendar exámenes preventivos para las personas que han sufrido de reflujo por más de cinco años, y para quienes su rutina diaria se ve gravemente afectada por los problemas de reflujo. Los exámenes preventivos pueden ayudar a descubrir células precancerosas en el esófago que pueden tratarse para prevenir el cáncer.

Andújar y sus médicos en Mayo Clinic escogieron la ablación por radiofrecuencia para corregir el esófago de Barrett. En este procedimiento mínimamente invasivo, los médicos usan un instrumento endoscópico que se introduce por la boca para alcanzar las áreas afectadas y tratarlas con energía de radiofrecuencia. El procedimiento ambulatorio toma alrededor de una hora y el paciente puede regresar a su casa el mismo día. Los especialistas de Mayo Clinic fueron pioneros en usar la ablación por radiofrecuencia para el tratamiento del esófago de Barrett, y han realizado más procedimientos de este tipo que cualquier otro centro médico en EEUU.

"Considero que el procedimiento es cómodo para el paciente y nunca tuve complicaciones a consecuencia del mismo", dice Andújar.

Ahora, cada seis meses, Andújar regresa a Mayo Clinic para controlar su esófago a través de una biopsia endoscópica. "Las últimas tres han sido negativas, lo cual indica que mi esófago recuperó la condición anterior a la enfermedad".

"Mi impresión es que tuve mucha suerte al ser paciente de Mayo Clinic", concluye Andújar. "Si esperamos a que se presente un síntoma, ya es muy tarde. Las consecuencias son mucho peores si no se detecta a tiempo, a diferencia de lo sucedido en mi caso, que me lo descubrieron pronto y pudieron corregirlo sin mayores consecuencias para mí".

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