Leucemia

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Tratamiento

El tratamiento de la leucemia depende de muchos factores. El médico determina las alternativas de tratamiento disponibles en base a la edad y estado de salud general del paciente, al tipo de leucemia y a la diseminación hacia otras partes del cuerpo.

Los tratamientos comunes que se emplean para combatir la leucemia incluyen lo siguiente:

  • Quimioterapia. La quimioterapia es el tipo principal de tratamiento para la leucemia. Este tratamiento medicamentoso emplea sustancias químicas que eliminan a las células de la leucemia.

    Según el tipo de leucemia del paciente, se puede administrar un solo fármaco o una combinación de medicamentos. La presentación de dichos fármacos puede ser en forma de pastillas o de inyecciones intravenosas.

  • Terapia biológica. La terapia biológica ayuda al sistema inmunitario a reconocer y atacar las células de la leucemia.
  • Terapia dirigida. La terapia dirigida emplea fármacos que atacan ciertas vulnerabilidades específicas dentro de las células cancerosas.

    Por ejemplo, el fármaco imatinib (Gleevec) detiene la acción de una proteína dentro de las células de leucemia en quienes padecen leucemia mielógena crónica, lo que sirve para controlar la enfermedad.

  • Radioterapia. La radioterapia utiliza rayos X u otros rayos de alta potencia para hacer daño a las células de la leucemia y detener su crecimiento. Durante las sesiones de radioterapia, el paciente se recuesta sobre una mesa mientras una máquina grande gira a su alrededor, dirigiendo la radiación hacia ciertos puntos precisos del cuerpo.

    La radioterapia se puede administrar en una zona específica del cuerpo donde se congregan muchas células de leucemia, o en todo el cuerpo. La radioterapia también puede emplearse como preparación para el trasplante de células madre.

  • Trasplante de células madre. El trasplante de células madre es un procedimiento que reemplaza la médula ósea dañada con médula ósea sana.

    Antes del trasplante de células madre, el paciente recibe dosis altas de quimioterapia o radioterapia para destruir la médula ósea dañada. Luego, se le administra una infusión de células madre productoras de sangre que ayuda en la reconstrucción de la médula ósea.

    Las células madre pueden provenir de un donante, o en algunos casos, del mismo paciente, a quien se le trasplantan sus propias células madre. El trasplante de células madre es muy similar al trasplante de médula ósea.