Cirrosis del hígado

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Diagnóstico

Las personas con cirrosis hepática en etapa inicial normalmente no presentan síntomas. Por lo general, la cirrosis se detecta primero en algún análisis de sangre o revisión médica habitual. Los especialistas de Mayo Clinic están alertas a las primeras señales de cirrosis del hígado.

Los especialistas de Mayo se valen de los siguientes exámenes para diagnosticar cirrosis del hígado:

  • Análisis de laboratorio. Se revisa en la sangre la presencia de ciertas enzimas y exceso de bilirrubina, sustancia que podría indicar la existencia de daños hepáticos.
  • Elastografía por resonancia magnética (ERM). Este avanzado examen por imágenes desarrollado en Mayo Clinic detecta de manera no invasiva el endurecimiento del hígado. Un estudio de Mayo descubrió que la ERM era más exacta que la biopsia del hígado para diagnosticar cirrosis.
  • Tomografía computarizada (TC), resonancia magnética (IRM) y ecografía.
  • Biopsia. Se podría obtener una muestra de tejido (biopsia) para identificar la gravedad y extensión del daño hepático. Mayo Clinic cuenta con patólogos especializados en el examen de biopsias hepáticas.

Tipos

Existen muchos tipos de enfermedades hepáticas que pueden conducir a la cirrosis:

  • Cirrosis alcohólica. El consumo excesivo de alcohol daña el hígado.
  • Hepatopatía grasa no alcohólica. Se presenta fibrosis cuando las células del hígado almacenan exceso de ácidos grasos.
  • Cirrosis vinculada a hepatitis. Las infecciones virales crónicas del hígado, como la hepatitis B y la hepatitis C, derivan en fibrosis.
  • Cirrosis criptogénica. No existe causa obvia para la fibrosis.
  • Cirrosis biliar primaria. El sistema inmunológico ataca a las células que revisten las vías biliares del hígado.
  • Colangitis esclerosante primaria. Se presenta hinchazón y fibrosis en las vías biliares, ocasionando su obstrucción.
  • Cirrosis biliar secundaria. Es consecuencia del daño ocurrido en las vías biliares.
  • Enfermedades genéticas del hígado.
    • Hemocromatosis. El metabolismo anómalo del hierro ocasiona su acumulación en el hígado (y otros órganos), lo que deriva en fibrosis.
    • Enfermedad de Wilson. El metabolismo anómalo del cobre ocasiona su acumulación en el hígado (y otros órganos), lo que deriva en fibrosis.
    • Alfa-1 antitripsina. El hígado produce una proteína anómala que se acumula y ocasiona cirrosis.