Cáncer de pulmón

  1. Generalidades
  2. Diagnóstico
  3. Tratamiento
  4. Ensayos clínicos
  5. Investigación

Tratamiento

El paciente y el médico escogen el plan de tratamiento en base a varios factores, tales como estado general de salud, el tipo y etapa del cáncer, así como las preferencias personales. Las alternativas generalmente incluyen uno o más tratamientos, entre los que están la cirugía, la quimioterapia, la radioterapia o la terapia farmacológica dirigida.

En algunos casos, se puede optar por no recibir ningún tratamiento. Por ejemplo, una persona puede pensar que los efectos secundarios del tratamiento superan los posibles beneficios; en tal caso, el médico puede sugerir atención paliativa para tratar solamente los síntomas producidos por el cáncer, tales como dolor o falta de aire.

Cirugía

La cirugía se realiza para extraer el cáncer del pulmón y un margen de tejido sano. Los procedimientos para extraer el cáncer de pulmón incluyen los siguientes:

  • Resección en cuña para extraer una pequeña parte del pulmón que contiene el tumor, junto con un margen de tejido sano.
  • Resección segmentaria para extraer un pedazo grande del pulmón, aunque no todo el lóbulo.
  • Lobectomía para extraer todo el lóbulo de uno de los pulmones.
  • Neumonectomía para extraer todo el pulmón.

Si usted se somete a cirugía, el cirujano posiblemente también extirpe ganglios linfáticos de su pecho para revisar si muestran signos de cáncer.

La cirugía del cáncer de pulmón conlleva riesgos, entre ellos, de sangrado e infección. Anticipe que después de la cirugía del pulmón sentirá que le falta el aire. Si se le extirpa una parte del pulmón, el tejido pulmonar restante se expandirá con el transcurso del tiempo, facilitando la respiración. El médico posiblemente le recomiende un terapeuta respiratorio que pueda guiarlo con ejercicios para la respiración a fin de ayudarlo a recuperarse.

Quimioterapia

La quimioterapia emplea fármacos para eliminar a las células cancerosas. Se le puede administrar uno o más fármacos de quimioterapia a través de una vena del brazo (intravenoso) o por vía oral. Normalmente se administra una combinación de fármacos en una serie de tratamientos que duran semanas o meses, con períodos de descanso entre uno y otro para que pueda recuperarse.

La quimioterapia generalmente se aplica después de la cirugía para eliminar a las células cancerosas que todavía podrían quedar. Se la puede también utilizar antes de la cirugía a fin de reducir el tamaño del cáncer y facilitar su extirpación. En algunos casos, la quimioterapia puede servir para aliviar el dolor y otros síntomas de un cáncer avanzado.

Radioterapia

La radioterapia utiliza rayos de energía de alta potencia, como los rayos X, para eliminar las células cancerosas. La radioterapia puede dirigirse al cáncer del pulmón desde fuera del cuerpo (radiación con rayo externo), o se la puede aplicar mediante agujas, semillas o sondas que se colocan dentro del cuerpo y cerca del cáncer (braquiterapia).

La radioterapia puede aplicarse después de la cirugía para eliminar cualquier célula cancerosa restante, pero puede también ser el primer tratamiento para aquel cáncer de pulmón imposible de extirpar mediante cirugía. En las personas que padecen cáncer de pulmón avanzado, la radioterapia puede servir para aliviar el dolor y otros síntomas.

En las personas con cáncer de pulmón de tamaño muy pequeño, una alternativa puede ser la radioterapia estereotáxica, que es un tipo de radiación que apunta muchos rayos desde distintos ángulos hacia el cáncer de pulmón. La radioterapia estereotáxica normalmente se completa en uno o pocos tratamientos. En ciertos casos de tumores pequeños, se la podría emplear en lugar de la cirugía.

Terapia medicamentosa dirigida

Las terapias dirigidas son tratamientos más novedosos para el cáncer que se concentra en ciertas anomalías específicas en las células cancerosas. Las alternativas de terapia dirigida para el tratamiento del cáncer de pulmón incluyen:

  • Bevacizumab (Avastin). El bevacizumab impide al tumor crear nuevas provisiones sanguíneas. Los vasos sanguíneos que se conectan a los tumores pueden proveer oxígeno y nutrientes al tumor, permitiéndoles crecer.

    El bevacizumab suele administrarse conjuntamente con la quimioterapia y está autorizado para el cáncer pulmonar de células no pequeñas, avanzado y recurrente. El bevacizumab conlleva el riesgo de sangrado, coágulos sanguíneos y presión arterial alta.

  • Erlotinib (Tarceva). El erlotinib obstruye a las sustancias químicas que envían señales a las células cancerosas para que crezcan y se dividan.

    El erlotinib está autorizado para las personas que padecen cáncer pulmonar de células no pequeñas, avanzado y recurrente, con una mutación genética específica. Se examinarán las células de su cáncer de pulmón para determinar la probabilidad de que este medicamento sea útil para usted.

    Los efectos secundarios del erlotinib incluyen un sarpullido en la piel y diarrea. Los fumadores tienen menor probabilidad de beneficiarse con el erlotinib que los no fumadores.

  • Crizotinib (Xalkori). El crizotinib obstruye las sustancias químicas que permiten a las células cancerosas crecer descontroladamente y vivir más tiempo que las células normales.

    El crizotinib está autorizado para personas con cáncer pulmonar de células no pequeñas avanzado, cuyas células cancerosas muestran una mutación genética en particular. Un análisis de laboratorio especial en las células cancerosas determina la presencia de cierta mutación genética en ellas.

    Los efectos secundarios del crizotinib incluyen náusea y problemas con la visión, tales como visión doble o borrosa.

Ensayos clínicos

Los ensayos clínicos son estudios sobre tratamientos experimentales para el cáncer de pulmón. Un paciente podría tener interés en inscribirse en un ensayo clínico cuando los tratamientos para el cáncer de pulmón no funcionan o son pocas las alternativas de tratamiento.

Los tratamientos estudiados en un ensayo clínico podrían representar la última innovación, pero no garantizan la cura. Sopese cuidadosamente con su médico sus alternativas de tratamiento.

Su participación en un ensayo clínico puede ayudar a los médicos a entender mejor cómo tratar el cáncer de pulmón en el futuro.

Atención paliativa

Las personas con cáncer de pulmón generalmente presentan signos y síntomas del cáncer, además de efectos secundarios del tratamiento. La atención paliativa, a veces conocida como atención médica de apoyo, es una especialidad de la medicina que implica una colaboración con el médico para reducir al mínimo los signos y síntomas.

El médico puede recomendarle recibir atención paliativa poco después del diagnóstico, a fin de garantizar que usted se sienta cómodo tanto durante como después del tratamiento del cáncer.

En un estudio, las personas con cáncer pulmonar de células no pequeñas avanzado que empezaron a recibir atención paliativa poco después del diagnóstico vivieron más tiempo que quienes continuaron con tratamientos como quimioterapia y radiación. Quienes recibieron atención paliativa informaron sobre una mejoría en su ánimo y calidad de vida, además de sobrevivir en promedio casi tres meses más que las personas bajo atención médica normal.

Posiblemente le preocupe que recibir atención paliativa signifique que no puede someterse a un tratamiento agresivo del cáncer, pero la atención paliativa no reemplaza a los tratamientos curativos sino que complementa el tratamiento del cáncer y lo hace más factible de completar.