Arritmia

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Tratamiento

La arritmia no siempre necesita tratamiento, y por lo general, solamente se trata cuando provoca síntomas importantes o pone a la persona en riesgo de sufrir una arritmia más grave o complicaciones.

Tratamiento del latido cardíaco lento

Cuando no existe una causa corregible para los latidos cardíacos lentos (bradicardias), los médicos suelen tratarlos con la colocación de un marcapasos porque no existe ningún medicamento capaz de acelerar confiablemente al corazón.

El marcapasos es un dispositivo pequeño que normalmente se implanta cerca de la clavícula y de él salen uno o más cables con electrodos en la punta que atraviesan los vasos sanguíneos hasta llegar al interior del corazón. Cuando el latido cardíaco es muy lento o se detiene, el marcapasos envía impulsos eléctricos que estimulan al corazón a latir a velocidad estable.

Tratamiento de la taquicardia

Los tratamientos para la taquicardia (latidos cardíacos rápidos) pueden incluir uno o más de lo siguiente:

  • Maniobras vagales. Se puede detener una arritmia que empieza en la mitad superior del corazón (taquicardia supraventricular) mediante ciertas maniobras que incluyen contener la respiración y pujar, meter la cara en agua helada, o toser. Estas maniobras alteran el sistema nervioso que controla el latido cardíaco (nervios vagales) y por lo general lentifican la frecuencia cardíaca, aunque no funcionan con todo tipo de arritmia.
  • Medicamentos. Con muchos tipos de taquicardia se puede recetar medicamentos para controlar la frecuencia cardíaca o recuperar el ritmo cardíaco normal. Es muy importante tomar los medicamentos antiarrítmicos exactamente según las instrucciones del médico a fin de reducir las complicaciones al mínimo.

    En la fibrilación auricular, el médico puede recetar anticoagulantes para evitar la formación de coágulos sanguíneos peligrosos.

  • Cardioversión. En ciertos tipos de arritmia, tales como la fibrilación auricular, el médico puede recurrir a la cardioversión, realizada sea como procedimiento o mediante medicamentos.

    En la cardioversión, el corazón recibe una descarga eléctrica a través de unas paletas o de unos parches colocados en el pecho. La corriente altera los impulsos eléctricos del corazón y restablece el ritmo normal.

  • Ablación con catéter. En este procedimiento, el médico atraviesa uno o más catéteres por los vasos sanguíneos hasta llegar al corazón. Los electrodos colocados en la punta del catéter pueden aplicar calor, frío extremo o energía de radiofrecuencia para ocasionar daño (ablación) en un pequeño punto del tejido cardíaco a fin de obstaculizar la comunicación eléctrica que causa la arritmia.

Dispositivos de implantación

El tratamiento de las arritmias cardíacas también puede implicar la implantación de un dispositivo:

  • Marcapasos. El marcapasos es un implante que permite controlar un ritmo cardíaco anómalo. Este pequeño dispositivo se coloca debajo de la piel, cerca de la clavícula, mediante un procedimiento quirúrgico menor. El marcapasos tiene un cable aislado que se extiende hasta el corazón, donde se ancla de manera permanente.

    Cuando el marcapasos detecta una frecuencia cardíaca anómala, emite impulsos eléctricos que estimulan al corazón a latir a velocidad normal.

  • Desfibrilador cardioversor implantable (DCI). El médico podría recomendar este dispositivo cuando el paciente corre alto riesgo de desarrollar un latido cardíaco peligrosamente rápido o irregular en la mitad inferior del corazón (taquicardia ventricular o fibrilación ventricular). El médico también podría recomendar un DCI cuando el paciente ya sufrió un paro cardíaco repentino o padece alguna afección del corazón que aumenta el riesgo de presentarlo.

    El DCI es un aparato a pilas que se implanta debajo de la piel, cerca de la clavícula, de manera similar al marcapasos. Del DCI salen uno o más cables con electrodos en la punta que llegan hasta el corazón a través de las venas. El DCI controla constantemente el ritmo cardíaco y cuando detecta una anomalía, descarga un choque de alta o baja energía para que el corazón recupere el ritmo normal. El DCI no evita la ocurrencia de un ritmo cardíaco anómalo, sino que lo trata cuando se presenta.

Tratamientos quirúrgicos

En algunos casos, se puede recomendar una de las siguientes operaciones para tratar la arritmia cardíaca:

  • Cirugía de Cox. En la cirugía de Cox o técnica del laberinto, el cirujano hace varias incisiones en el tejido cardíaco de la mitad superior del corazón (aurículas) para crear un patrón o laberinto de tejido fibroso. Debido a que el tejido fibroso no conduce electricidad, este procedimiento interfiere con los impulsos eléctricos extraviados que ocasionan ciertos tipos de arritmia.

    El procedimiento es eficaz, pero debido a que implica una cirugía, normalmente se reserva para las personas que no responden a otros tratamientos o para quienes se someten a una cirugía cardíaca por otros motivos. El cirujano puede aplicar energía de radiofrecuencia o frío extremo (crioterapia) para crear la fibrosis.

  • Cirugía de baipás coronario. Cuando el paciente sufre alguna enfermedad grave de las arterias coronarias, aparte de la arritmia, el médico puede realizar la cirugía de baipás coronario para mejorar el flujo sanguíneo al corazón.