Arritmia

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  5. Investigación

Tratamiento

La arritmia puede o no requerir tratamiento. Por lo general, el tratamiento se requiere solamente cuando la arritmia ocasiona síntomas de importancia o pone a la persona en riesgo de sufrir una arritmia más grave o alguna complicación.

Tratamiento de la bradicardia

Cuando la causa de la bradicardia (latidos cardíacos lentos) no es corregible, como ante niveles bajos de la hormona tiroides o el efecto secundario de un fármaco, los médicos suelen tratarla con un marcapasos porque no existen medicamentos capaces de acelerar confiablemente el corazón. El marcapasos es un dispositivo pequeño que generalmente se implanta cerca de la clavícula y tiene uno o más cables con electrodos en la punta que llegan hasta el interior del corazón a través de los vasos sanguíneos. Cuando la frecuencia cardíaca es muy lenta o se detiene, el marcapasos envía impulsos eléctricos para estimular al corazón a latir con una frecuencia adecuada y estable.

Tratamiento de la taquicardia

El tratamiento para la taquicardia (latidos cardíacos rápidos) puede incluir uno o más de lo siguiente:

  • Técnicas vagales. Aquella arritmia que empieza por encima de la mitad inferior del corazón (taquicardia supraventricular) puede detenerse con unas maniobras específicas que implican contener la respiración y ejercer presión, meter la cara en agua helada o toser. Estas maniobras repercuten sobre el sistema nervioso que controla el latido cardíaco (nervio vago) y suelen hacer más lenta la frecuencia cardíaca.
  • Medicamentos. Muchos tipos de taquicardia responden bien a los medicamentos antiarrítmicos que, a pesar de no curar el problema, son capaces de disminuir los eventos de taquicardia o de lentificar el corazón cuando alguno se presenta. Sin embargo, ciertos medicamentos pueden lentificar el corazón hasta el punto que se necesite un marcapasos. Es importante tomar los antiarrítmicos apegándose exactamente a las instrucciones del médico a fin de reducir al mínimo las complicaciones.

    Cuando se padece de fibrilación auricular, el médico puede recetar un anticoagulante, como la warfarina (Coumadin), el dabigatrán (Pradaxa) o el rivaroxabán (Xarelto), para evitar que se formen coágulos peligrosos. No obstante, estos fármacos pueden ocasionar sangrado excesivo; además, el dabigatrán no se recomienda como tratamiento para las personas que tienen válvulas cardíacas mecánicas.

  • Cardioversión. Cuando un paciente padece de taquicardia que empieza en la mitad superior del corazón (aurículas), incluida la fibrilación auricular, el médico puede recurrir a la cardioversión que descarga un choque eléctrico para restablecer la regularidad en el ritmo cardíaco. Esto por lo general se hace externamente y en un ambiente controlado, después de administrar al paciente medicamentos para relajarlo durante el procedimiento a fin de que no sienta dolor. La cardioversión de emergencia (desfibrilación) también se emplea en la taquicardia y en la fibrilación ventriculares.
  • Terapia por ablación. En este procedimiento, una o más sondas se introducen dentro de un vaso sanguíneo hasta llegar a la parte interna del corazón. Las sondas se sitúan donde el médico cree que se origina la arritmia, y luego los electrodos ubicados en las puntas de las sondas se calientan con energía de radiofrecuencia. Otro método implica enfriar las puntas de las sondas para congelar el tejido problemático. Ambos métodos causan la destrucción (ablación) de una pequeña porción del tejido cardíaco y crean un bloqueo eléctrico en toda la vía que ocasiona la arritmia, lo que normalmente la detiene.

Dispositivos de implantación

El tratamiento de las arritmias cardíacas también puede conllevar la implantación de un dispositivo, como los siguientes:

  • Marcapasos. El marcapasos es un dispositivo de implantación que permite regular la bradicardia o latidos cardíacos lentos. Mediante un procedimiento quirúrgico menor, se coloca este pequeño dispositivo debajo de la piel, en la zona cercana a la clavícula. Luego, se extiende un cable aislado desde el dispositivo hasta el corazón, donde queda fijo.

    Cuando el marcapasos detecta una frecuencia cardíaca demasiado lenta o ningún latido cardíaco, emite impulsos eléctricos que estimulan al corazón a acelerarse o empezar a latir nuevamente. La mayoría de marcapasos tiene un dispositivo sensor que lo apaga cuando los latidos cardíacos superan un determinado nivel, y lo vuelve a encender cuando la frecuencia cardíaca es muy lenta.

  • Desfibrilador cardioversor implantable (DCI). El médico podría recomendar este dispositivo cuando la persona corre alto riesgo de desarrollar latidos cardíacos peligrosamente rápidos o irregulares en la mitad inferior del corazón (taquicardia ventricular o fibrilación ventricular).

    El DCI consiste en una unidad a pilas que se implanta cerca de la clavícula izquierda. Luego, se atraviesa por las venas uno o más de sus cables con electrodos en las puntas hasta llegar al corazón. El DCI monitoriza continuamente el ritmo cardíaco y si detecta un ritmo demasiado lento, marca el paso del corazón igual que un marcapasos; pero si detecta una taquicardia ventricular o una fibrilación ventricular, envía choques de baja o alta energía para restablecer el ritmo cardíaco normal.

Tratamientos quirúrgicos

En algunos casos, la recomendación para el tratamiento de la arritmia cardíaca podría ser una cirugía, como las siguientes:

  • Procedimiento de Cox o técnica del laberinto. Implica realizar una serie de incisiones quirúrgicas en la mitad superior del corazón (aurículas). Según se recuperan las incisiones en las aurículas, se forman cicatrices cuidadosamente ubicadas que crean delimitaciones para los impulsos eléctricos del corazón, obligándolos a desplazarse de manera adecuada a fin de que el corazón lata bien. El procedimiento es eficaz, pero debido a que requiere de una cirugía, normalmente se reserva para quienes no responden a otros tratamientos o para aquellos que necesitan someterse a una cirugía cardíaca por otras razones. El cirujano puede emplear un instrumento para aplicar frío extremo al tejido (criosonda) o una sonda manual de radiofrecuencia, en lugar de un bisturí, para crear las cicatrices.
  • Cirugía de desviación coronaria. Cuando alguien padece una enfermedad grave de las arterias coronarias, además de taquicardia ventricular frecuente, el médico posiblemente recomiende la cirugía de desviación coronaria para mejorar la provisión sanguínea al corazón y disminuir la frecuencia de la taquicardia ventricular.